La Quiniela de Inlucro

0
0


Empieza la segunda vuelta. Primeros tropiezos del Barca esta temporada.

La Quiniela Anterior

Partido Pronóstico
Español Sevilla 12
Villarreal Levante 1
Palmas Valencia 2
Alavés Leganés 1
Atlético Gerona 1
Sociedad Celta 1X
Betis Barcelona 2
Córdoba Albacete 12
Lorca Huesca 2
Lugo Gijón 1X
Alcorcón Cádiz 12
Osasuna León 1
Numancia Rayo 1X
Nástic Reus X2
Madrid Deportivo 1-0

1columna 7 dobles reducidos al 13 por 12 euros


Lista provisional de Participantes 2017/2018

Bote + premios Participante Jornada 1-21 jornada 22 jornada 23 jornada 24
50 + 3,59 euros Cascoporro 67 euros 2,5 3,5 1
+ 4,22 euros Andrés 65 euros 2,5 3,5 1
10 + 2 euros Tartesos 63 euros 2,5 3,5 1
23 + 3,34 euros Charly 45 euros 2,5 3,5 1
5 + 8,72 euros Konstancio 63 euros 2,5 3,5 1
Dave 50 euros 2,5 3,5
38,5 + 12,6 euros Kikova 68 euros 2,5 3,5 1
Sawalhas 67 euros 2,5 3,5
25 + 11,06 euros Belge 73 euros 2,5 3,5 1
Vincent 66 euros 2,5 3,5
270 + 16,47 euros Capodimonte 105 euros 2,5 3,5 1
+3,5 euros Santiago 67 euros 2,5 3,5 1
Lechu 73 euros 3 3,5 1
Alfonso 113 euros 3 3,5 1
2 + 4,01 euros Club InLucro 15,5 euros 1

4 columnas. 7 dobles reducidos al 13. 48 euros


IRPF 2017.

1
0


No son muchas las novedades ni muy relevantes con respecto al año anterior, casi casi no merece la pena esforzarse en hacer una relación de ellas, saldrán publicadas en la Orden por la que se aprueben los modelos.

Está previsto que la campaña de presentación vaya desde el 4 de abril hasta el 2 de julio (27 de junio si sale a pagar y se quiere domiciliar el pago).

Indicar que este año, ¡por fin!, habrá un anexo C en el que aparezca toda la información importante para ejercicios futuros. Hasta ahora obligaba a ir rebuscando por los distintos apartados para poder localizarla.

Artículo de fácil elaboración que no tiene más fin que facilitar el que se puedan colgar de él los comentarios y dudas que haya sobre este impuesto.

alrodrigo

¿Es un buen negocio vender un piso en bitcoins?

7
0


La estafa es, según la Real Academia Española de la Lengua, el delito que consiste en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro. De modo que cuando un alto directivo de la banca de inversión JP Morgan dijo que el BITCOIN es una estafa no andaba muy desencaminado.  Por descontado queda que el engaño radica en cómo se vende y no en lo que se vende.  Como ocurre siempre, el relato que hacen los periodistas de las noticias financieras es una fuente inagotable de inspiración para el análisis económico de la realidad.  En este caso, el hecho económico noticiable ha sido la venta de un piso en bitcoins.

La vendedora de un Ático en Tarragona no conseguía encontrar, desde hace 5 años, un comprador que le pagará los más de 420.000 euros que pedía por su finca.  El mercado inmobiliario catalán, minado por la desconfianza, no le daba los euros contantes y sonantes que reclamaba. El responsable de la inmobiliaria, gente lista, tuvo entonces una brillante idea. Si el Ático no “valía” 420.000 euros deflactados, era cuestión de probar a venderlo por 40 bitcoins de 2017. Finalmente, hubo trato por 38 bitcoins, según informaba la Prensa esta semana.

Lo asombroso de este hecho económico, no es la noticia de la primera transacción inmobiliaria que se realiza mediante una criptomoneda, sino todas y cada una de las contradicciones en que incurren los medios de comunicación para construir su relato fantástico y sensacionalista. Simples tontos útiles, o mercenarios sin escrúpulos,  los periodistas están ayudando a blanquear y distribuir entre los consumidores buena parte del os 17 millones de bitcoins que atesoran los Fondos Buitres, según los expertos del sector.

Si vamos por parte en el análisis, lo primero que llama la atención es que los mismos periodistas y medios que han estado 10 años argumentando que la cláusula suelo no era transparente, y que los notarios no daban las suficientes explicaciones,  pasan por alto que el la principal característica del bitcoin no es su precio, sino su completa y absoluta falta de liquidez.  La principal razón por la que el comprador aceptaba paga, a priori,r 40 bitcoins por un piso en Tarragona es porque no conseguía  que le dieran 17.000 dólares por cada uno de ellos. Se encontraba en la misma situación que la vendedora. Llegó a tener, en teoría, más de 700.000 dólares, pero el mercado no le daba liquidez. Cuando la cotización del BITCOIN bajó en pocos días de los 13.000 dólares, esos 40 bitcoins valían 420.000 euros, pero nadie se los daba. ¿Cabe mayor desgracia?

Lo segundo que llama la atención, en este relato informativo, es que los periodistas no pregunten al notario si ha informado correctamente a su clienta de todos los problemas financieros y fiscales a los que se va a enfrentar cuando Hacienda le exija que tribute por unos bitcoins cobrados que no consiga liquidar. ¿Proclamará entonces que ha sido damnificada y que el Estado debió protegerla? ¿Acudirá algún lobby catalanista al Tribunal de Estrasburgo?

En tercer lugar, es muy sorprendente que los medios no quieran conocer la historia personal de un afortunado inversor o especulador que apuesta 50 euros en 2010 y acaba comprándose un Ferrari o un piso de lujo, cuando se pasan toda la Navidad acampados en las Administraciones de Lotería para cazar a los compradores de los décimos premiados y conocer de primera mano sus vivencias y sueños.

El hecho económico noticiable no es el trueque de un ático de lujo por un puñado de criptomonedas, sino el estado de Deflación que impide que el mercado inmobiliario y el mercado financiero sean capaces de dar liquidez a determinadas operaciones comerciales.  El hecho noticiable es la ausencia de mercado que empuja al comprador y al vendedor a asumir todos los riesgos de un trueque sin ninguna garantía. La vendedora quiere “liquidar” su finca y el comprador quieren “materializar” su fortuna “como sea”.  La pregunta pertinente que los periodistas no formulan es: ¿cobran el agente inmobiliario y el notario su legítima comisión en bitcoins?

© Belge

¿Qué reforma de las Pensiones propone el PSOE de Pancho Sánchez?

5
0


La actualidad es todo lo que ocurre mientras los periodistas se dedican a escribir noticias. La vida acostumbra a pasar desapercibida y pone sus huevos en silencio. Lo que llaman “vida política” es solo esa sensación de polvo y confusión que dejan las gallinas cuando se alborotan.  Pancho Sánchez es ese desubicado líder de los socialistas de Geografía Nacional, que linda al Norte con Bildu y al Este con los Països Catalans. Tras el fiasco electoral del 21-D, ha debido pensar que la mejor manera de recuperar la iniciativa, era darle una patada de rugby al melón de las Pensiones.  La Reforma del Sistema de Pensiones amenaza con convertirse en el caballo de batalla de la próxima campaña electoral.

Los ciudadanos de Geografía Nacional no tenemos suerte con nuestros políticos, pero viendo lo que hay alrededor, es casi un consuelo pensar que no sirven para nada. En toda Europa se oyen ya los estertores del Welfare State del Arzobispo de Canterbury – (¡Gracias wikipedia por la maravillosa anécdota etimológica!)  – al tiempo que el Reino Unido sueña con darse de baja definitivamente de la UE germanizada.

La propuesta que formula Pancho Sánchez, y consiste en castigar a los bancos para financiar las pensiones públicas, se acerca más a la movilización marxista del Wohlfahrtsstaat alemán que antecede al warfare state, que al solidario Welfare State del británico William Temple. No es ninguna casualidad. Avalar la creación de una “hucha” o asumir que existe un déficit implícito de las pensiones es un subterfugio que implica blanquear el sistema de capitalización privada y quebrar el principio de reparto solidario.  Es defender, como sistema de valores, que hay ciudadanos de primera con derecho a cobrar 30.000 euros al año sin haber cotizado, y ciudadanos de segunda, condenados a sobrevivir con pensiones de miseria por haber nacido en Extremadura en lugar de hacerlo en Madrid o Barcelona.

Toda la clase política de Geografía Nacional reconoce como problema que la suma de nóminas que paga el Instituto Nacional de la Seguridad Social a sus pensionistas supera con creces lo que ingresa por cotizaciones. Por primera vez, en los últimos años, ha tenido que recurrir a un préstamo del Tesoro. Lo que quedaba en el Fondo de Reserva – 5600 millones – no alcanzaba para pagar los 9.500 millones de la paga extra de diciembre. Dicho de un modo suave: la Seguridad Social paga más de lo que ingresa. Ese déficit, acumulado desde el 1 de enero de 2012, alcanza los 80.000 millones de euros.

Por una cruel paradoja del destino, son los marxistas más radicales los que exigen ahora el derecho de los “suyos” a consolidar los derechos y privilegios que han conseguido, aunque sea a costa de sangrar a impuestos a todo el que se mueve. Lo importante, en su renovado sistema de valores, es que gente amiga como Puigdemont o Rufián, que tanto han luchado por la Causa, se pueda jubilar cobrando 2.528 euros cada mes. Pero, enseguida aflora el dilema. No es posible seguir defendiendo que el sistema de pensiones debe regirse por un sistema de reparto, y al mismo tiempo defender el derecho de 500.000 políticos profesionales a cobrar cada 6 millones de las antiguas pesetas.

 

Cuando se analiza el dilema en todas sus partes, se entiende mucho mejor el papel que juega el “malvado” banco en la retórica marxista de Pancho Sánchez o Pablo Iglesias. El banco, que los financia a fondo perdido, es al mismo tiempo chivo expiatorio y principal candidato a garantizar una privatización ordenada del sistema de pensiones. Por ordenada, se entiende que mantenga un orden de prelación y depredación que asegure el cobro de las pensiones máximas. El gran negocio de los bancos es vender planes de pensión cautivos y cobrar comisiones de “gestión y mantenimiento” toda la vida. Su sueño húmedo sería que su suscripción fuera obligatoria, como ya ocurre en algunas empresas.

En 2007, había 7.586.574 pensionistas.  En 2012, había 8.182.112. Hace un año, había 8.602.601 pensionistas, aunque la Seguridad Social pagaba un total de 9.465.328. Un total de 139.647 millones de euros.  Dicen los sociólogos que la Nomenclatura dirigente en cualquier tipo de régimen político representa el 15%  de la población, por lo que es fácil deducir el porcentaje de jubilados que cobran más de 35.000 euros al año. Simplificando el trazo, podría decirse que 1,1 millón de jubilados cobran 2500 euros al mes, y 7,5 millones de personas,  950 euros.  A final de 2018, el gasto en pensiones habrá alcanzado los 150.000 millones de euros.

Para un sistema de pensiones basado en el principio de reparto, la solución es sencilla. Basta reducir las pensiones máximas que no hayan contribuido 35 años en la misma proporción en que vaya creciendo el número de pensionistas.  Para un sistema de capitalización privada, la solución consiste en eliminar pensionistas e imponer quitas a los derechos consolidados, por razones excepcionales. Siempre son excepcionales.

Cobrar un impuesto especial a los bancos para financiar las pensiones máximas del sistema es abrir la puerta a la privatización de las pensiones.  En Geografía Nacional, solo  quedan 3 bancos: La Caixa, el Santander y BBVA. Es inevitable que impongan sus condiciones. Serán 3 y serán sine qua non.  En primer lugar,  serán los clientes los que paguen el nuevo impuesto. ¿Quién sino lo iba a hacer? En segundo lugar,  los bancos se irán haciendo con el monopolio de las pensiones privadas. En tercer lugar, las pensiones públicas  acabarán siendo solo asistenciales, para todos aquellos ciudadanos sin trabajo que no puedan contribuir a un plan de pensión privado obligatorio.

El acuerdo entre los políticos de la Casta es total.  Pablo Iglesias y Pancho Sánchez insistirán en castigar a la “malvada” banca patria, con un impuesto justiciero, mientras que  el PP y Cs pondrán el acento en la rebaja de las cargas sociales y en un régimen transitorio que permita avanzar hacia un modelo de “capitalización” mixto, más justo y eficiente, que garantice a los más desfavorecidos  que percibirán unos  “mínimos”.

© Belge