IRPF e IP en los PGE 2018

3
0


Así, con titular en siglas, parece el código secreto. Se olvidaron de la tan cacareada deducción para mayores. A pesar de que puede que no salgan adelante, un breve resumen de lo que traen en estos dos impuestos, IRPF y Patrimonio.

Incremento de la reducción por obtención de rendimientos del trabajo para rendimientos netos inferiores a 16.825 euros (ahora 14.450 euros). La reducción propuesta es:

  • Para rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 13.115 euros, 5.565 euros. Actualmente, para rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 11.250 euros la reducción es de 3.700 euros.
  • Para rendimientos netos del trabajo entre 13.115 euros y 16.825 euros la reducción se calcula como:

[5.565 – 1,5 x (RNT – 13.1115)]

Actualmente, para rendimientos netos del trabajo entre 11.250 euros y 14.450 euros se calcula como:

[3.700 – 1,15625 x (RNT – 11.250)]

En 2018, si el impuesto devenga antes de la entrada en vigor de los PGE es aplicable la normativa en vigor en 2017 y si devenga después la reducción sería la correspondiente de aplicar la normativa de 2017 más la mitad de la diferencia entre aplicar las dos normativas. Lógicamente, se modifica el cálculo de las retenciones desde la entrada en vigor de los PGE.

Para la deducción por rentas obtenidas en Ceuta o Melilla

Sigue leyendo →

Lo que callan los Presupuestos Generales del Estado

5
0


Dejando a un lado que los Presupuestos Generales del Estado son una herramienta de propaganda política, las  Cuentas Públicas del Reino de España para 2018, que ha cuadrado Cristobal Montoro en vísperas de la Semana Santa, provocan una cierta desazón. Consolidan un volumen de Gasto Público que roza los 500.000 millones de euros (42% del PIB oficial) y unos Ingresos fiscales del 38%, por encima de los 450.000 millones de euros.

En el peor año de la crisis, cuando tocó aflorar todas las facturas escondidas en los cajones,  el Gasto Público se elevó hasta superar el  50% de un PIB real completamente deprimido.  En pocas palabras:  el Gasto Público medido en euros se ha mantenido constante en los últimos 10 años, y los ingresos se han ido recuperando en términos porcentuales tras un batacazo de más de 100.000 millones de euros.

La pregunta, oculta y callada, detrás de los PGE es muy sencilla: ¿produce la sociedad española una riqueza económica tal que soporte el pago de 460.000 millones de euros fuertes en un contexto de Deflación? Un euro son 2 marcos alemanes y 1,20 dólares. ¿Producen suficiente riqueza 39 millones de españoles  como para garantizar el pago anual de 230.000 millones de Marcos o de 380.000 millones de dólares?  Teniendo en cuenta que la media de los años 90, apenas superaba los 150.000 millones de dólares,   la respuesta es probablemente no,

Desde el año 2002, el sencillo diagnóstico de la Cosa, es que los españoles pagan impuestos a crédito y muy por encima de sus medios.  Tras dopar el censo de población y de consumidores con 10 millones de personas, la triste  e insobornable realidad se ha impuesto: no producimos la suficiente riqueza en España para soportar un impuesto de 400.000 millones de dólares.

La Deflación provocada por Alemania con importaciones masivas desde China, ha retraído el nivel de rentas y riqueza de España a la década de los 90. De modo que es lógico pensar que estamos soportando el doble de presión fiscal media.

El drama de esta situación es que castiga a todos aquellos colectivos cuyas rentas NO dependen directa o indirectamente del Gasto Público. Es decir: las regiones no nacionalistas, que no disponen de ninguna palanca para chantajear al Estado y asegurarse una transferencia neta de rentas.

Los Presupuestos Generales del Estado que ha presentado Montoro por razones electoralistas premian a los colectivos menos perjudicados durante la crisis, que residen en Madrid, Cataluña y País Vasco. Allí hay, proporcionalmente, más jubilados con pensiones altas, más funcionarios, más políticos y más empresas cuya única razón social es conseguir subvenciones y ayudas del Estado.  Hay menos parados y menos autónomos que en el resto de España.

Toda la culpa no es del PP.  Abocado a una verdadera debacle electoral, es presa fácil de la demagogia . El PSOE y CS agitan a colectivos que forman parte de su electorado natural. Funcionarios, pensionistas, jóvenes y toda clase de radicales son parte de ese mundo urbano que ha beneficiado del grueso del Gasto Público en los últimos 15 años.

La otra cara de la moneda, que llena de pesimismo a cualquier analista que se precie, es que no hay forma de apuntalar la verdadera creación de riqueza empresarial en las regiones españolas. La economía del turismo,  radicada en unos pocos km2 de costa, consume mucho gasto público y retorna pocos impuestos. Ese déficit estructural, que se encubre de manera sistemática, provoca que  en el resto de las regiones, los contribuyentes y empresarios están sometidos a un presión fiscal real media superior al 60%. Antes o después, o cierran sus negocios, o se mudan a regiones privilegiadas con una presión fiscal real mínima.

La conclusión es bastante desoladora. Los PGE de 2018 bien podrían ser unos de los últimos de la Historia de España, tal y como la hemos conocido hasta ahora.

(c) Belge