Todas las entradas de alrodrigo

Memoria histÉrica (capítulo 2).

2
0


Entramos de lleno en la celebración del V centenario de la primera circunnavegación de la historia. En el relato oficial, que encontramos en la página del  Ministerio de Cultura o en la página de la Casa Real se omite un paso previo, pero necesario, para la realización de ese hito.

Después de la negativa de la corona portuguesa (Manuel I) a financiar la “aventura”, Magallanes y Ruy Falero se dirigen a la vecina corona castellana y aragonesa (Carlos I), rematándose la visita el 22 de marzo de 1518, con la firma de las “capitulaciones de Valladolid”, en esta ciudad.

Algo parecido a lo que ocurrió unos años antes con los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, con las capitulaciones de Santa Fe (Granada), aunque para éstas Cristóbal Colón primero visitó el Monasterio de Nuestra Señora de Prado en Valladolid, a recabar el apoyo de su prior, fray Hernando de Talavera.

Omisiones intencionadas o no, pero ahora que Valladolid intenta entrar en el club de ciudades patrimonio de la humanidad, precisamente por su importancia en la historia universal, debieran de revisarse. Por lo menos en Casa Real no se olvidan del todo y vendrán los propios Reyes a celebrar un acto el jueves.

La bruja Leopoldina.

2
0


El título del cuento inédito que escribió y dibujó Miguel Delibes cuando contaba 18 años y que va a ver la luz próximamente.

¿Habrá que prohibirlo por hablar de unA brujA? ¿Será considerado machistO como lo fue con “Cinco horas con Mario”? ¿Tendrán que hacer un akelarre, una akelarra o un akelarro contra el cuento o la cuenta?

¡Buf, qué lío!

Saludos.

Detectando el gran fraude.

4
0


Nuestro contribuyente (hemos perdido toda condición como persona, todos somos meros contribuyentes) se encuentra en su domicilio cuando llaman a la puerta. Se trata del cartero, trae una carta certificada de la AEAT. La recoge y se va a por el abrecartas mientras piensa: “aquí estarán los motivos por los que todavía no me han devuelto la declaración de 2016”.

Ciertamente tiene una declaración bien sencilla, una nómina y un plan de pensiones. Con el nudo en la boca del estómago, se le vienen a la memoria las circunstancias de la declaración de ese ejercicio. La única complicación es que comunicó un cambio de domicilio, antes vivía en la localidad A y ahora vive en la localidad B. Pero, piensa, sin incidencias en la renta, no deduce por la adquisición de ninguna de las dos viviendas.

Abre la carta, una notificación con liquidación provisional. Le comunican que la cantidad a devolver es menor a la solicitada al no haber imputado las rentas de capital inmobiliario de la vivienda de la localidad A. La diferencia en la base es de, aproximadamente, 630 euros; le devuelven unos 230 euros menos. Puede comprobarse que el fraude detectado es tremendo.

Pero comprueba de forma más pausada la liquidación. Están imputándole rentas inmobiliarias por la vivienda de la localidad A, pero también por la vivienda de la localidad B. Se decide a presentar recurso alegando que en 2016 todavía residió en la localidad A y que en la autoliquidación presentada se imputó la correspondiente renta inmobiliaria por la vivienda de la localidad B, solicitando den por correcta la misma.

La Agencia Tributaria ha rechazado dicho recurso. Demuestra que en 2016 el domicilio habitual de nuestro contribuyente es la localidad B. Para ello se basa en (para alucinar):

  • Antigüedad en su puesto de trabajo.
  • Trabajo del cónyuge.
  • Colegio de los hijos.
  • Consumos eléctricos.

La propia Administración da por correcta su liquidación provisional y procede a la devolución por ella propuesta, es decir, descontando los 230 euros.

Pero el caso no deja de tener su gracia. Nuestro contribuyente ha vuelto a mostrar oposición a esta segunda notificación. La Agencia Tributaria, en unos párrafos muy largos, ha demostrado que su domicilio habitual en 2016 ha sido la localidad B, pero… no recuerda que en ese caso no puede imputar rendimiento de capital inmobiliario por la vivienda en la localidad B, sigue imputándolo. Esa imputación supone un incremento en la base de, aproximadamente, 1.000 euros, una diferencia en cuota a favor del contribuyente de unos 370 euros con respecto a la liquidación realizada por la propia Administración.

Descubrir este fraude supondrá a la Agencia Tributaria el tener que devolver a nuestro contribuyente 140 euros más a lo solicitado inicialmente, con los correspondientes intereses. Además de los recursos gastados en su descubrimiento y del coste de oportunidad de haberlos destinado a otros fines. Todo ello salvo que ahora tengan una genial invención en respuesta a nuestro contribuyente.

Continuará…