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¿Qué busca el PSOE al demorar la investitura de Pedro Sánchez?

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El ensayo que terminé de escribir el 28 de abril de 2018 (La Estafa del Euro explicada a un niño de 6 años), finalizaba con el siguiente párrafo: “El objetivo principal de los nacionalistas y del PSOE es que Rajoy deje aprobados unos Presupuestos Generales de Estado expansivos antes de irse. Las bochornosas imágenes de Cristina Cifuentes en el cuarto de Eroski no dejan lugar a dudas sobre el tipo de coerción que pueden llegar a ejercer los Golpistas cuando llegue el momento oportuno. Buenos pretextos y circunstancias para presentar una moción de censura abundan en un clima de podredumbre política y moral como el que padece España desde hace más de una década.”

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¿Han sido limpias las Elecciones Generales? El ejemplo de Ávila

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Decíamos en un anterior análisis:

“Si extrapolamos las extrañas cifras de Ávila al conjunto de la nación, podemos intuir cómo han conseguido estimular a los ratones blancos en su laberinto. Ávila es una plaza de laboratorio idónea para analizar qué ha ocurrido con el voto conservador del Partido Popular.

El equipo de Pablo Casado ha hecho una mala campaña, y se puede observar con total nitidez cómo el 30% de su electorado más cabreado se le ha ido a VOX, la formación de Santiago Abascal. El resto de votos que echa en falta es despoblación: de 10 a 15.000 votantes menos en tan sólo 10 años, sin contar personas ancianas desplazadas a residencias y geriátricos de toda la Comunidad, que siguen figurando en los Censos de la provincia.La pregunta pertinente es: ¿De dónde han salido los votantes nuevos de Psoe y Ciudadanos?

El Caso de Ciudadanos es el que plantea más interrogantes. El análisis de los datos de Ávila muestra que, contrariamente a lo que se ha querido vender en las televisiones del Lobby catalán, el voto de más a Ciudadanos no ha salido necesariamente del electorado tradicional del PP, sino de la abstención. Pero: ¿Cómo un partido político, que hace una mala campaña electoral, va a poder movilizar a los abstencionistas si ese prodigio no ha ocurrido nunca en otras elecciones? En mi provincia de Ávila, que ha perdido cerca de 10.000 habitantes reales en el último lustro, Psoe y Ciudadanos consiguen sumar 12.000 votos más, de los que solo 4.000 votos podrían proceder de los simpatizantes de IU-Podemos. Pero la clave es que los 5.000 votos extras que ha obtenido milagrosamente, le han permitido a Ciudadanos arrebatarle in extremis un escaño al PP”.

Análisis de los Resultados Electorales en Ávila

El resultado de las elecciones europeas, municipales y autonómicas confirman la lectura que hicimos hace un mes. 5.000 votos, equivalentes a un 4% del Censo en Ávila, salió de la abstención para dopar el voto a Ciudadanos. Extrapolado al conjunto de la nación, son exactamente 1.480.000 votos, que coinciden milimétricamente con los votos de Ciudadanos que desaparecen en las Elecciones Europeas.

Otro hecho relevante es que los 2.000 votantes que desaparecen en abril del Censo correspondiente a las Elecciones Generales vuelven a aparecer milagrosamente el 26 de mayo. Extrapolado ese dato porcentual a todo el Censo electoral, la cifra equivale a un conjunto de 600.000 votantes. Son los que PP y VOX acabarían echando de menos en las Elecciones Generales.

En Valladolid, el asombro es,  si cabe, mayor. En 2016, Ciudadanos saca 48.000 votos. En 2019, obtiene 68.000 votos. Pero 4 semanas después, en las Elecciones Europeas, el partido de Luis Garicano, vallisoletano y europeista, solo suma 48.000 votos. ¿De donde salieron los votos a CS en abril? De la abstención. ¿A dónde volvieron en mayo? A la abstención.

Tabla comparativa

 

Concepto Europeas Municipales Autonómicas 2019 2016 2015 2011 2008
Población 157432 157432 157432 157.432 162.514 164.925 171.647 171.815
Censo 132.000 133.000 131.000 131.000 144.000 144.500 145.000 146.000
Votos 97.500 100.500 99.500 103.000 99.500 102.500 107.500 115.500
Abstención 32.000 29.300 29.500 26.100 32.200 29.800 35.200 28.200
Nulo 1263 1796 1138 1417 1185 1232 1481 971
Blanco 1442 1190 866 720 715 742 1233 1156
PP 35.000 39.000 35.500 31.900 50.750 47.000 65.600 67.300
PSOE 28.000 24.000 27.700 26.300 19.100 20.100 24.200 40.250
CS (upyd) 15.100 5.800 12.700 19.000 14.000 15.900 8.200 1.628
VOX 7.700 700 5.500 14.600
IU-Podemos 6.100 700 5.000 7.700 12.400 11.900 4.800 3.000

Para seguir en toda su extensión y matices este interesante debate sobre lo que ha devenido la Democracia en España, se pueden leer, en su cronología natural, los siguientes artículos:

La estrategia de Pablo Iglesias
El Debate del Arco Iris
El Pucherazo
El Puchero
El Disputado Voto por Correo
Democracia y Big Data. The Imitation Game
¿Sigue siendo España una Democracia?
26-M: la prueba del algodón
La Navaja de Ockham
The Imitation Game. El Caso de Ávila

© Belge

¿Fueron limpias las elecciones del 28 de abril?  La Navaja de Ockham

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El Principio de Parsimonia que inmortalizó el nominalista inglés Guillermo de Ockham reza que si existen dos explicaciones para una misma realidad, entonces la teoría más simple es más probable que la compleja.

Del análisis comparativo de los resultados de las elecciones que se han celebrado del 28 de abril y el 26 de mayo ha surgido una pregunta: ¿Cómo explicamos los 2.890.500 votos que pierden Ciudadanos y Podemos en tan sólo 4 semanas en las Europeas? ¿Cómo explicamos los 4 millones de votos justos que registran en las Municipales tres formaciones políticos en pleno auge que habían sumado 10.546.702 votos en las Elecciones Generales?

Análisis comparativo de las 4 elecciones

 

Partido Generales Europeas Municipales Autonómicas
Psoe 7480755 7359617 6656965 3214561
PP 4356023 4510193 5058435 2425668
CS 4136600 2726642 1876770 1406233
Podemos 3732929 2252378 1463531 715882
VOX 2677173 1388681 659736 683769
ERC 1015315 1257484 821116
Total 26.636.666 22797747 23176671 10421765
Resto de partidos 16.089.964 16.430.046 19.176.634

 

Es una realidad compleja, pero se puede describir con ecuaciones sencillas.

1) En las Elecciones Generales: 16,1 millones de votos + X = 26,6 millones.

2) En las Elecciones Europeas: 16,4 millones + X=22,8 millones.

3) Y en las Municipales, por último: 19,18 millones + X=23,18 millones.

El hecho se puede expresar de forma sencilla: con idéntica participación general, ¿por qué motivo se abstienen en las Europeas los votantes de CS (1,41 millones), de Podemos (1,48 millones) y de VOX (1,29 millones)? Si la “teoría” es el desánimo electoral, se puede aplicar a VOX pero no a CS ni a PODEMOS que superan expectativas y resultan decisivos. Y no explicaría que no afecte al PP.

La segunda derivada, que se observa en las Municipales, es más compleja de analizar. Contra todo pronóstico, sube la participación electoral real; 3 millones de simpatizantes de Ciudadanos, Podemos y VOX se abstienen y otros 3,6 millones eligen opciones alternativas al Psoe, al PP y a los grandes partidos nacionalistas. Pero ¿cuales?

La realidad compleja que se desprende del análisis comparativo de los datos puede expresarse de un modo sencillo: sobran 3 millones de votos a Podemos y Ciudadanos. Las Elecciones Europeas son la clave para entender que o “sobran” en las Generales o “sobran” en las Municipales. Pero si la teoría más sencilla es la más probable, como decía Guillermo de Ockham, del Principio de Parsimonia se podría deducir  que “sobran” 3 millones de votos a Ciudadanos y Podemos en las Elecciones Generales del 28 de abril.

La estrategia de Pablo Iglesias para el 28 de abril

El Barómetro de Inlucro V: El Pucherazo

¿Se cuece algo en el voto por correo?

El disputado voto por correo de una estupenda Señora de Valladolid

¿Es España una Democracia (II)

© Belge

¿Ha habido fraude electoral? The Imitation Game

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La verdad está en los números. Viendo la peli sobre la vida de Alan Turing, el genio que construyó una computadora para descifrar la máquina alemana de encriptado, me vino a la mente una pregunta. ¿Sigue teniendo sentido la Democracia? La escena más interesante tiene que ver con la lingüística: cuando, por fin,  los británicos descifran el código alemán de Enigma, se dan cuenta que la Máquina de la Verdad que han construido no debe utilizarse para evitar los ataques y salvar vidas humanas, sino para confundir al enemigo. Salvar vidas humanas o intentar ganar la guerra. Touring y un pequeño grupo de matemáticos se convierten, literalmente, en Dios al tener que asumir la responsabilidad de decidir qué personas viven y mueren.  Su único propósito es sostener una Mentira  para que los nazis no se den cuenta que han sido descubiertos. Un Juego de Simulación, con beneficios estimados, sustituye la Verdad del Mundo Real, con sus víctimas inocentes.

La Democracia, como tal, es un sistema social de desempate. Los cinco ocupantes de un coche deben elegir dónde van a pasar unos días de sol y playa. ¿Gandia, Denia, Benidorm? Hasta que llegan a Valencia, no hay problema, la dirección es común y decide el conductor. El conflicto se plantea siempre en el último momento, a medida que se acerca “la última milla” y urge el corto plazo.

Las herramientas matemáticas del Big Data permiten ya conocer a los individuos mejor que ellos mismos. El análisis de datos puede predecir a quién va a votar el indeciso, que producto va a elegir y, sobre todo, cuando lo va a hacer. El ratón de laboratorio, en su laberinto, solo depende del estímulo. Cuando el consumidor entra “casualmente” en la tienda, la dependienta ya ha sido avisada  por un algoritmo que es probable que el cliente quiera comprar lencería fina para un regalo de cumpleaños, y qué dinero quiere gastar. El aún no lo sabe, pero su compra ya está decidida, en función de las existencias. 

La existencia de esa “Máquina de Control Social” se mantiene en secreto, por el mismo motivo lógico que no se reveló la existencia de la Computadora de Turing: preservar la Ilusión de la Libertad. ¿Qué sentido tiene la Democracia como mecanismo de desempate si se puede “estimular” la elección adecuada?  Nos enfrentamos a la misma problemática que  AlanTuring: A qué votantes estimular para que nadie sospeche de nada y se mantenga la Ilusión democrática? Si el voto del ciudadano se puede determinar mediante el estímulo adecuado, las elecciones se convierten en subastas amañadas. 

La verdad está en los números. La anomalía estadística en las pasadas elecciones del 28 de abril salta a la vista. La mente humana va más allá del cálculo. No sabemos cómo lo han hecho, pero intuimos que lo han hecho. En un reciente análisis sobre la Ley D’Hondt, he acuñado el concepto de Desviación Diabólica para acercarme a la idea de que una desviación  extrema, posible pero improbable, acaba por suceder mediante estímulos externos. No es lo mismo que  Pucherazo, concepto que implica una manipulación fraudulenta. El número mínimo de actas que PP, Cs y VOX podían obtener con 11,3 millones de papeletas y un 45% de los votos era, a priori, de 56 escaños “estructurales” y 90 escaños proporcionales. 146 en total. Obtuvieron 147. El número máximo (Desviación Milagrosa) era de 88 + 90=178 escaños.

Análisis de los Resultados Electorales en Ávila

 

Concepto 2019 2016 2015 2011 2008
Población 157.432 162.514 164.925 171.647 171.815
Censo 131.000 144.000 144.500 145.000 146.000
Votos 103.000 99.500 102.500 107.500 115.500
Abstención 26.100 32.200 29.800 35.200 28.200
Nulo 1417 1185 1232 1481 971
Blanco 720 715 742 1233 1156
PP 31.900 50.750 47.000 65.600 67.300
PSOE 26.300 19.100 20.100 24.200 40.250
CS (upyd) 19.000 14.000 15.900 8.200 1.628
VOX 14.600
IU-Podemos 7.700 12.400 11.900 4.800 3.000

 

Si extrapolamos las extrañas cifras de Ávila al conjunto de la nación, podemos intuir cómo han conseguido “estimular” a los ratones blancos en su laberinto. Lo primero que llama poderosamente la atención que se dispara la participación en base a una población que se ha hundido. Roza el 79% de Censo , casi 10 puntos más que en las elecciones de 2015 y 2016. Lo segundo, que el “tripartit ” pro catalanista (Psoe, Cs, IU) pasa de sumar 46.000 votos, un 32% de la población,  a 53.000 votos, un asombroso 40%. ¿Qué explica un vuelco tan brusco, cuando las campañas electorales de Ciudadanos y Podemos pueden calificarse de francamente malas?

Ávila es una plaza de laboratorio idónea para analizar qué ha ocurrido con el voto conservador del Partido Popular. El equipo de Pablo Casado ha hecho una mala campaña, y se puede observar con total nitidez cómo el 30% de su electorado más cabreado se le ha ido a VOX, la formación de Santiago Abascal. El resto de votos que echa en falta es despoblación: de 10 a 15.000 votantes menos en tan sólo 10 años, sin contar personas ancianas desplazadas a residencias y geriátricos de toda la Comunidad, que siguen figurando en los Censos de la provincia. La pregunta pertinente es: ¿De dónde han salido los votantes nuevos de Psoe y Ciudadanos?

El Caso de Ciudadanos es el que plantea más interrogantes. El partido de Albert Rivera, que patrocina La Caixa desde su creación en 2006, ha hecho una mala campaña y tropezó en Castilla y León con el pucherazo no esclarecido de Silvia Clemente. Prueba fehaciente de esa mala campaña y su incidencia notable es que la formación naranja ha  perdido la mitad de los votantes en su feudo catalán. ¿Por qué lógica política misteriosa iba a perder apoyos en Cataluña pero crecer sin motivos en otras regiones? El análisis de los datos de Ávila muestra que, contrariamente a lo que se ha querido vender en las televisiones del Lobby catalán, el voto  a Ciudadanos no ha salido del electorado tradicional del PP, sino de la abstención.

Pero: ¿Por qué prodigio sociológico  va a poder movilizar a los abstencionistas un partido político que hace una mala campaña electoral? En la provincia de Ávila, que ha perdido  10.000 habitantes reales en el último lustro, Psoe y Ciudadanos han conseguido sumar 12.000 votos más, de los que solo 4.000 votos podrían proceder de los simpatizantes de  IU-Podemos.  Es importante conocer su origen, ya que son los 5.000 votos extras que ha obtenido milagrosamente, los que le han dado a Ciudadanos un escaño, en detrimento de VOX.

En las 22 provincias pequeña que configuran la España Interior, vaciada y descapitalizada por esos urbanitas a los que quiere representar una formación como Ciudadanos, todos los españoles se conocen. Todos hablan con todos. Unos hablan más y otros menos, pero todos son conscientes del momento político y perciben las tendencias con mayor o menor intensidad. Como periodista y analista, debo decir que no he percibido ese trasvase de votos  hacia Ciudadanos y sí un creciente desencanto hacia lo que representa, en línea con lo que ha ocurrido en Cataluña.

No sabría decir de qué parte de la raya ha botado la pelota, y si ha habido fraude electoral o “desviación diabólica” mediante estímulos perversos. Las dudas estadísticas no bastan para aclarar si la pelota botó dentro o fuera. Pero el fondo, da igual. El partido se le ha dado por ganado al Psoe y a Podemos, y la formación que lidera Albert Rivera ya ha declarado que su principal objetivo para esta legislatura, más allá de servir al Lobby catalán, es acabar de liquidar al Partido Popular y propiciar una Reforma Feudal de la Constitución española.

© Belge