Archivos de la categoría La Revolución Puritana

La feudoralización de España y el votonto de izquierdas


Cuantas mas paridas sueltan los partidos políticos, antes, durante y después de las campañas electorales, más voto tonto cosecha la izquierda política. La feudoralización puritana de España es imparable y todos los analistas asumen que nos han robado la cartera. Del desencanto democrático hemos pasado a la tesis oficial del mal menor, siempre que el nazismo venga disfrazado de Noviembre, como en el Romancero Gitano de Lorca.

Los políticos sueltan paridas en las teles y lobos amaestrados en los pueblos.  Es así porque a los urbanitas europeos les han educado los feroces puritanos con dibujos animados llenos de lobitos buenos y ratas amables. Donde no llegaba la señal de televisión, en América del Sur o en África, optaron por montar un Sendero Luminoso, unas Farc o encabronar a los Hutus.

La Revolución Puritana está condenada al fracaso. Al final, triunfa el Amor, aunque por el camino, el Mal lo destruye todo.  La Feudoralización de España es imparable, pero los que han nacido en la Frontera no pueden elegir.  Tienen que luchar para sobrevivir. 

Saga

Comienza la Saga


Gracias al gran trabajo de la imprenta MIJAN, La Revolución Puritana llega puntual a la cita con los lectores  en La Feria del Libro.  Comienza la Saga.

Han transcurrido 20 años y ya sabemos que el siglo XXI no se va parecer en nada al siglo XX.  Todo es diferente, extrañó.  El mundo de libertad que hemos conocido está en llamas. Nos podemos imaginar ahora lo que sintieron los últimos romanos del Imperio al asomarse a sus balcones.Saga 

Tus pedidos en:

Inlucro@gmail.com

Daviddomingosancho@gmail.com

Una moción de censura contra la prensa española


A bote pronto, la moción de censura que encabeza Ramón Tamames, un venerable disidente del Régimen del 78, es una moción de censura contra la Prensa. En un país democrático, con sus instituciones al día y con un ejército de periodistas beligerantes, VOX no se habría presentado en el Parlamento para exigir su cuota mediática.

Un estudio reciente, cuyo nombre no quiero recordar, viene a demostrar que el resultado de las elecciones en los diferentes países de la esfera anglosajona, es exactamente proporcional a su eco mediático. Gana sistemáticamente el partido del que más se habla en los telediarios, que es lo que ve la plebe insensata. 

El discurso de Tamames, filtrado maliciosamente y resumido magistralmente por Hughes en su destierro, es un repaso del Estado del Régimen Nazi que los españoles han consentido por desidia, codicia y estupidez gregaria. Se subió a la tribuna de los oradores para dejar en evidencia que un país sin prensa es una nación disfuncional, como esas Ligas que gana el Barcelona con la ayuda de Hacienda, jugando a Trinque Atraca de siempre.

En vísperas electorales, a VOX no le quedaba otro remedio que acudir al Parlamento, como aquellos burgueses ingleses que intentaban sobrevivir a los despiadados asesinos de Thomas Cromwell. Al final, todas las revoluciones son la misma siempre.

(c) Belge

Lo Trans: Minoría oprimida y exprimida


La Revolución Puritana, que dará nombre a la Trilogía cuando se reedite en un solo volumen, es una guerra de desgaste, una guerra de exterminio. Como suele suceder por estos lares desde tiempos inmemoriales, hasta verse aculados, al borde mismo del acantilado, nadie se decide a resistir. Lo de protestar las falacias de la Leyenda Negra queda reservado a tres intelectuales y al de la guitarra. La cosa esa de pelear por honor no va con nosotros.

El marxismo envalentonado no se iba a conformar con ganar la Guerra de la Memoria, e imponer por ley Censura y Mordaza. Van a saco contra todas las instituciones que emanan o trascienden de la estructura familiar. Lo Trans es desmemoria y artificio para cortar de raíz cualquier veleidad de resistencia a la autoridad. El siervo estabulado no piensa, padece. ¿Que le dicen que se vacune? Pues se vacuna. Digan lo que digan, siempre es por su bien. Y al que remolonea en retaguardia, se le dispara por la espalda.

Transcurridos 3 años justos desde que se originó la Pandemia en España, el fango mediático ha anegado todo debate y contaminado, incluso, cualquier análisis científico. El número de defunciones por COVID u otra causa se eleva a 250.000. Traducido al lenguaje coloquial de la calle, son 200 jubilados cada día. Una lotería que toca a 2 de cada 100.000. Como el Gordo de Navidad, pero todos los días del año, con su pedrea de secuelas varias.

En 2002, fallecieron 327.642 personas en un país de 42,7 millones de habitantes. La tasa de mortalidad se situaba en 7,66/1000, en línea con otras regiones del Mediterráneo. Pero fue abrirse la puerta a una inmigración descontrolada y desplomarse la natalidad, y dicha ratio empeoró a ojos vista hasta rebasar los 10,66 en 2020. ¿Contagio letal o envejecimiento de la población? Fallecían 37 ancianos de cada 1000. Hoy fallecen 47.

Con las estadísticas del INE en mano, comprobamos que la población española ha envejecido a gran ritmo y que las políticas activas de desnatalidad promovidas por el PSOE han reducido a la tercera parte la cifra de españoles que vienen al mundo. Un déficit de 2 millones de almas en los últimos 20 años. De los 36,6 millones de cristianos viejos que suma oficialmente el Censo, 12,2 millones son mayores de 60 años.

En el próximo lustro, el déficit de alma crecerá a razón de 300.000 por año, dejando su población histórica por debajo de 35 millones. De continuar la actual corriente migratoria, es bastante probable que, entonces, la población en España supere los 49 millones de habitantes, sin contar el perímetro de falsos turistas apalancados en las costas.

¿Cómo va a influir la evolución demográfica en la transformación de España? Me lo preguntan por Twitter y es, sin duda, la pregunta del millón. Buena parte de las personas menores de 30 años en 2030, no habrá conocido la existencia de la peseta y se verá condicionado – en todos sus razonamientos políticos, económicos y fiscales – por las mentiras que los marxistas les hayan contado. El adoctrinamiento sistemático al que se han visto sometidos no les deja capacidad para discernir lo verdadero de lo falso. En 2030, y la fecha para el relevo no es ninguna casualidad, serán 15 millones y España habrá dejado de ser un país de cultura católica.
Dejar de ser lo que se es y siempre ha sido es un mal negocio. En el juego de las naciones, como en el de los individuos, todos los papeles y roles ya han sido repartidos. Por más veces que lo repitan los anuncios patrocinados, no vamos a ser más altos que los noruegos, más rubios que los suecos, ni más rápidos que los keniatas. Podremos fingir que pertenecemos a una minoría iluminada y vanguardista, ciudadana del mundo, pero solo seremos otras minoría oprimida y exprimida, sometida al capricho de los puritanos anglosajones.

© Belge