HÁGASE LA LUZ

Recuerdo cómo era la cocina del primer piso de mis padres, que compraron cuando yo tenía cuatro años. Hasta entonces vivieron de recién casados un par de años de patrona, es decir, habitación con derecho a cocina y baño, y luego otros dos o tres años de alquiler en infrapisos indignos de que un ser humano viviese en ellos. Con dos hijos a cuestas.

Aquel primer piso en propiedad tenía “cocina económica”, es decir, una chapa que quemaba carbón o leña. Al vivir en ciudad quemábamos carbón y no leña. Los obreros de Altos Hornos de Vizcaya jugaban con ventaja, porque parte del carbón que quemaban en casa era lo que si no recuerdo mal llamaban “escarabilla”, polvo y fragmentos pequeños del carbón que se utilizaba en la fundición de acero. Les dejaban llevarse gratis a casa una cierta cantidad cada mes, en cubos. Con el paso de los años sustituyeron aquella costumbre por una paga extra anual que siguieron cobrando hasta que se cerró la empresa. Ese derecho a llevarse unos cubos de carbón a casa y luego el derecho a cobrar la paga lo disfrutaban incluso las viudas de los obreros de Altos Hornos, hasta que se cerró la empresa.

Sigue leyendo →

¿Cuántos vacunados han fallecido en España desde el 28 de diciembre?

Ingenua y desconfiada. La Generación Botellón es adicta al garrafón y, como pauta general, se traga todo lo que escucha por la tele. Ni siquiera se salvan los que juegan a ser Disidencia Controlada y acaban siendo siempre más papistas que el Papa. No pasa un día sin que algún joven Millenial me pregunte en Twitter y otras RRSS por las fuentes de los análisis que publico “a bâtón rompu”. Buscan el atajo más rápido, pero dejan camino por coger vereda.

Sigue leyendo →