Desmontando la economía de escala

¿Cuánto cuesta construir una pared medianera? El análisis de los conceptos económicos debe partir de ejemplos sencillos, que todo el mundo puede abarcar con un poco de experiencia. Levantar un muro colindante, e intentar cobrarle su parte del proindiviso al vecino es un ejercicio notable. En todos los sentidos. 

Me decía un constructor, rebatiendo mi planteamiento, que pocos trabajos me iban a aprobar los clientes imputando a los presupuestos la parte proporcional de los gastos generales, de los gastos fijos y demás circunstancias tributarias y asemejadas. Me venía a decir que, en la práctica, el coste  por metro de levantar un muro medianero se reduce al coste marginal de producir un metro más. Es decir: si al coste real de construir un muro en su totalidad imputas parte de los gastos de gestión, de los impuestos municipales, de las tareas sobre el terreno de los profesionales implicados por la Administración, de los diferentes proyectos, de los materiales empleados y de los salarios pagados, lo más probable es que el presupuesto de la obra se sitúe muy por encima de los precios de mercado.

Es más interesante razonar al revés, si queremos colocar nuestra oferta por debajo de los precios de la competencia. ¿Qué gastos y costes podemos obviar? De entrada, ahorrar bastante dinero trabajando al margen de la legalidad o fuera de ella. Cada año en España se levantan miles de metros de vallas entre vecinos sin licencia de obra y sin proyecto, sin facturar el IVA y pagando salarios en negro. Pero, luego, el coste real de un muro de 30 cm será función de la calidad de los materiales y de la productividad real de los albañiles. Lógicamente, puede variar del simple al doble. De 5 a 10.000 euros para 100 metros de pared,  esos 50 euros por M2, o incluso menos si el promotor quiere pasar ofertas temerarias, son “economía de escala”.

El concepto de “economía de escala” que ilustra el ejemplo anterior cabe en un simple aforismo. Quien regala, bien vende…y quien vende lo ajeno, bien puede vender regalado.En la época del boom inmobiliario, cebado por la inundación monetarista, era bastante frecuente toparse con constructores y promotores de aluvión, que no pagaban a nadie: ni a Hacienda ni a sus proveedores y empleados.  

La gran falacia sobre la que descansa el concepto de “economía de escala” es que para el teórico reparto del botín comercial, nunca se tiene en cuenta el coste verdadero de asaltar el buque mercante. Es posible que salga gratis y sea indoloro, pero es probable que sea doloso y costoso. Si muere la mitad de la tripulación y el barco corsario se hunde antes de llegar a puerto, el beneficio conseguido no cubre los gastos originados.

La ciencia física ha demostrado que la resistencia del aire tiende a crecer de un modo exponencial cuando la velocidad se eleva de un modo lineal. En el mundo de los predicadores económicos y de los políticos marxistas o liberales, es habitual fingir  que esa Ley no existe. El coste medioambiental, social, tributario, político o laboral de producir 70 millones de coches al año es el mismo que el de ensamblar una sola unidad. El coste ecológico de los monocultivos de soja, arroz o trigo, desaparece por arte de magia, y el precio a pagar por la desertificación del mundo rural en todo el planeta, es algo insignificante. Nada impide, en su divertido mundo académico, que el vehículo retórico que han construido alcance la velocidad de la luz.

Pero, como en realidad no son tan ingenuos, han construido un artefacto puritano para justificar que sus teorías económicas no funcionen. Se llama ecología sostenible y les permite criminalizar al disidente. Marxistas luteranos y capitalistas liberales coinciden en que la “sostenibilidad” no está reñida con el incremento de la “productividad”. Es hasta gracioso. Podrían producir coches más baratos y eficientes, por pura economía de escala, pero es preferible que los pobres no puedan circular libremente y vayan hacinados en autobuses. Para cumplir con Kioto, es casi mejor que los países en vía de desarrollo se dediquen al turismo de masas y a exportar sus materias primas.

(Seguirá)

© Belge
(Visited 219 times, 1 visits today)

Deja un comentario