Fraude estadístico a palo seco. La ceremonia de la confusión política y el debate de distracción sobre la difusión de bulos en Internet han servido para ocultar los hechos. Durante años estuvimos diciendo que no había piso en venta para tanto pufo como escondían las Cajas de Ahorro. Un millón de pisos sin vender eran solo 150.000 millones de euros, por más que los ninis de Zapatero y Pujol jugaran a magnificar las cifras en la Prensa y en las Redes Sociales. Ahora, se repite la pauta. No hay muertos para tanta alarma.Desde el pasado 11 de abril, los datos oficiales del Ministerio de Sanidad que publica la Prensa del Régimen alcanzan 4.337 fallecidos confirmados por COVID 19. Se suman a las 7.374 muertes censadas desde el pasado 17 de marzo.
Las fechas no son circunstanciales. Son las que recoge el Sistema de Vigilancia de la Mortalidad (MoMo) en sus tablas. Del 17 de marzo hasta el 19 de abril, el ISCIII informa que han fallecido en España 63.676 personas. La cifra de 37.769 corresponde a la media esperada de defunciones naturales. La diferencia en el periodo considerado es un “exceso” de 25.097 muertes. De entrada, son más del doble de los 11.711 que han ido publicando teles y periódicos con datos oficiales.
En el último periodo analizado, la diferencia censada por el MoMo alcanza las 17.058 defunciones certificadas. Son 2.437 por día, cuando la media histórica en las mismas fechas de 2018 y 2019 fue, respectivamente, de 1030 y 1040 por día. El “exceso” son 1400 muertes, casi el triple de las 400 que publica Sanidad. ¿Cómo es eso posible? Solo hay una respuesta lógica posible: O mintieron deliberadamente antes, o mienten deliberadamente ahora.El pulso estadístico que ha tomado INLUCRO.ORG en algunos municipios españoles parece confirmar que en 2020 han fallecido de media menos vecinos que en 2017, 2018 y 2020. Nuestra intuición era lógica. El grueso de la estadística inicial procedía de las residencias geriátricas en la periferia castellana de Madrid. Nadie moría en Cataluña y Valencia, y ahora parecen tener cierta prisa por actualizar estadísticas a toro pasado. La Prensa del Régimen nos habla de 21.282 fallecidos, pero de dónde han sacado esos 10.000 muertos de los que no han informado antes? ¿Detrás de qué burladero deontológico se esconden para justificar esa manipulación estadística que nos venden como única verdad oficial verificada?¿Porque ha dejado de publicarse la estadística de los ingresos en la UCI de los diferentes hospitales en España? Era una relación muy interesante por la alta tasa de letalidad que registraban los pacientes mayores de 60 años. Si se descarta lo imposible, lo que queda es lo real, por improbable que parezca. La Prensa Oficial del Régimen ha hecho desaparecer de sus páginas cualquier información relevante que permita contrastar la evolución estadística del contagio.

En Madrid, uno de los principales focos de expansión del contagio en España, el número de muertes certificadas lleva varios días por debajo de la media histórica. ¿Cómo es eso compatible con la realidad estadística que nos quieren vender?(c) Belge
Las fechas no son circunstanciales. Son las que recoge el Sistema de Vigilancia de la Mortalidad (MoMo) en sus tablas. Del 17 de marzo hasta el 19 de abril, el ISCIII informa que han fallecido en España 63.676 personas. La cifra de 37.769 corresponde a la media esperada de defunciones naturales. La diferencia en el periodo considerado es un “exceso” de 25.097 muertes. De entrada, son más del doble de los 11.711 que han ido publicando teles y periódicos con datos oficiales.
En el último periodo analizado, la diferencia censada por el MoMo alcanza las 17.058 defunciones certificadas. Son 2.437 por día, cuando la media histórica en las mismas fechas de 2018 y 2019 fue, respectivamente, de 1030 y 1040 por día. El “exceso” son 1400 muertes, casi el triple de las 400 que publica Sanidad. ¿Cómo es eso posible? Solo hay una respuesta lógica posible: O mintieron deliberadamente antes, o mienten deliberadamente ahora.El pulso estadístico que ha tomado INLUCRO.ORG en algunos municipios españoles parece confirmar que en 2020 han fallecido de media menos vecinos que en 2017, 2018 y 2020. Nuestra intuición era lógica. El grueso de la estadística inicial procedía de las residencias geriátricas en la periferia castellana de Madrid. Nadie moría en Cataluña y Valencia, y ahora parecen tener cierta prisa por actualizar estadísticas a toro pasado. La Prensa del Régimen nos habla de 21.282 fallecidos, pero de dónde han sacado esos 10.000 muertos de los que no han informado antes? ¿Detrás de qué burladero deontológico se esconden para justificar esa manipulación estadística que nos venden como única verdad oficial verificada?¿Porque ha dejado de publicarse la estadística de los ingresos en la UCI de los diferentes hospitales en España? Era una relación muy interesante por la alta tasa de letalidad que registraban los pacientes mayores de 60 años. Si se descarta lo imposible, lo que queda es lo real, por improbable que parezca. La Prensa Oficial del Régimen ha hecho desaparecer de sus páginas cualquier información relevante que permita contrastar la evolución estadística del contagio.
En Madrid, uno de los principales focos de expansión del contagio en España, el número de muertes certificadas lleva varios días por debajo de la media histórica. ¿Cómo es eso compatible con la realidad estadística que nos quieren vender?(c) Belge
Una primera desviación significativa se produjo entre el 6 de octubre y el 18 de enero. Es un dato sorprende, que ya mostramos en el anterior análisis. Fallecieron 14.500 personas por encima de la media, de las cuales, 11.600 tenía más de 74 años. La mayor parte de esas defunciones debieron ser atribuidas al virus de la Gripe A, como en 2018 y 2019.Desde que el gobierno impuso el Estado de Alarma, hace 32 días, el

El
Si la premisa de contagio masivo es correcta, podemos deducir dos cosas. La primera es que la tasa de letalidad acumulada en 100 días se sitúa en torno a 1/1.000. De aquí a que empiece a hacer calor en junio, la macabra estadística puede elevarse hasta los 50.000 españoles fallecidos. La segunda es que la pandemia podría rebrotar a partir del mes de noviembre, si el otoño viene frío y húmedo.© Belge