Archivos de la categoría Ajuste de cuentas

Paisaje después de la batalla

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Con el calor de julio, insoportable en algunas regiones, los españoles salen a las terrazas. Se toman sus cervezas y refrescos, casi por obligación. Por tradición, porque nos saben qué otra cosa hacer. Los clientes habituales no están, y los que se sientan a cuchichear, lo hacen sin convicción. Se barrunta la tragedia a finales del mes de agosto.

Las Agencias Americanas de Calificación de la Deuda, que lideraron el ataque contra los PIGS en 2008, ya avisan del desplome de los ingresos fiscales en España y en el resto de la UE. Anuncian una rebaja del rating de solvencia. Calculan que la Deuda Pública se incrementará entre un 20 y 25% del PIB de 2019. De 250.000 a 300.000 millones de euros.

En los 6 primeros meses de 2020, las ventas de coches – uno de los mayores indicadores adelantados del sentimiento económico – se han desplomado más del 50% según las cifras de ANFAC. No parece que vayan a crecer mucho de aquí a que finalice tan aciago ejercicio, con el presagio de nuevos tributos punitivos a los motores Diesel y a los carburantes.

La Industria del Automóvil, que exporta más de la mitad de la producción, está tocada. Los grandes mercados están cerrando sus fronteras, a la chita callando, cuando no incentivan directamente a sus filiales para repatriar parte de la producción deslocalizada. Es el aviso de que en sus cálculos barajan una fuerte caída de la demanda de vehículos nuevos en todo el mundo. Nissan no será la última en salir de España.

Los sindicatos han puesto la sordina, porque gobiernan los marxistas y no se quieren disparar en el pie, pero ya hablan de “adecuación salarial” y temen “fuertes ajustes” en el segundo semestre. ¿Un 15% menos, modificando las reglas del juego para que no se note y aprovechando la reforma de la reforma? Se admiten apuestas, especialmente cuando dicen cosas como: “En España es urgente regular de otra manera las posibilidades de disminución salarial”. Es aquello del refranero popular: “prometer hasta meter, y una vez metidos, daros por jodidos”.

Pero no son solo la Industria y la Construcción las que están bajo mínimos: Los primeros días de las rebajas de verano arrojan números rojos y dejan patente un fuerte desplome de las ventas. Ni los fuertes descuentos han animado la demanda, tras estar cerradas las tiendas durante meses. La gente va a pasar el verano con lo puesto, sin preocuparse de renovar el fondo de armario. No hay vida social, no hay necesidad. En abril, la Producción Textil y el Calzado se desplomaron un 49% y en mayo, otro 40%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Superan la caída media del 25% de toda la Producción Industrial en España y la del tráfico de mercancías en los principales puertos.

Tras el rebote del gato muerto, la sensación que se palpa en la calle es que la recuperación de la actividad y de la inversión se va a quedar muy por debajo de las expectativas. El final del verano se puede adelantar un mes, si se confirman los peores augurios. Tras el Máster impuesto en marzo, abril y mayo, se ha disparado la propensión al ahorro. Es un problema para una economía a la que condenaron a depender de la fortaleza de la demanda interna y de las exportaciones. Al margen de triquiñuelas administrativas, 2020 va acabar con más de 5 millones de parados oficiales y un clima de Gran Depresión que no tiene precedentes en España.

(c) Belge

¿Qué nos enseña el Caso Bankia?

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El Banco de España ayudó a engañar a los clientes y futuros accionistas de Bankia. Es lo que se desprende de los testimonios en el Juicio que se celebra por la creación y salida a Bolsa de Bankia. Contra viento y marea, e intentando quedar bien, todos los testigos han corroborado el análisis financiero y político que hemos venido articulando desde 2005, cuando salieron las primeras evidencias sobre el fraude de los avales cruzados. Pocos periodistas, por no decir ninguno, han informado de un modo coherente sobre lo que estaba ocurriendo.

Periodismo no es instruir sumarios ni hacer la labor de los jueces, y mucho menos, sustituir el trabajo riguroso y minucioso de los historiadores. Periodismo es decirle a la gente a qué hora sale el tren, cuál es su destino, cuánto cuesta el billete y si quedan asientos libres. Cuando se analiza la actualidad y el presente reciente, no es para historiar los hechos del pasado, sino para revelar pautas que ayuden a informar sobre los acontecimientos del futuro inmediato. Si el tren sale tarde o no quedan asientos libres, el hecho tiene consecuencias. El ciudadano informado, que necesita llegar puntual a su destino, está a tiempo de poder elegir un medio alternativo.

Siguiendo las instrucciones de Bundesbank alemán y de la propia canciller Ángela Merkel, Zapatero y el Banco de España urdieron y maquinaron la creación de BANKIA, a sabiendas de que el objetivo político de tal operación no se correspondía en nada con los propósitos financieros publicitados. Crearon una “entidad financiera” de la que poder colgar el sambenito de la corrupción. El motivo real para fusionar varias cajas castellanas relativamente saneadas y convertirlas en “banco” era doble: ocultar el agujero contable del Banco de Valencia y convertir a los depositantes en supuestos “acreedores” a los aplicar las “quitas” bancarias. Pero para poder aplicar la regla “Bail in” del rescate interno, y robarle su ahorro a los clientes, lo primero es convertir las Cajas de Ahorro de las que responde el Estado Solidario en un Banco malo del que deben hacerse cargo sus desafortunados accionistas.

¿Puede hablarse con rigor de conspiración? Sin ninguna duda. Desde el colapso de Lehman Brothers en otoño de 2008, el gobierno de Zapatero conspiró contra los ahorradores castellanos, en beneficio directo de las cajas de ahorro catalanas y del sistema financiero alemán. La OCDE y el FMI cifraron, en su día, en 500.000 millones de euros la evasión de capitales con destino a los bancos alemanes. El dinero del miedo.

La principal lección de la larga Operación BANKIA (2008-2019) que ahora se juzga es que a los ciudadano y clientes poco les ha importado la verdad y la justicia. Prefirieron siempre el relato justiciero que les eximia de cualquier responsabilidad personal y colectiva. Y tiene su lógica, si a los codiciosos que fingían ser tontos y desvalidos, les devuelven el dinero incautado. La estrategia pactada con Merkel y el Bundesbank para eximir de la “quita” a ancianitos, pobres y tontos es un boomerang que le impactará de lleno al gobierno de Mariano Rajoy. Al asumir una inexistente “mala praxis” bancaria, ha abierto la puerta a muchas penurias políticas y judiciales.
A la Opinión Pública le cuesta entender la premeditación con la que actuaron siempre una serie de “poderes fácticos” o lobbies. El ajedrez es un juego ingrato para los que no lo practican habitualmente. Son las reglas del arte de la guerra, pautadas, regladas y acotadas. La Teoría del Castigo Moral a los PIGS de Merkel se ve reforzada si las víctimas del Ajuste impuesto asumen que son culpables. El PSOE de Zapatero, acamado con el lobby financiero catalán desde 2004 a 2012, señala con el dedo al PP y le responsabiliza del desaguisado bancario.

Un corolario interesante del Caso BANKIA tiene consistencia suficiente para ser la moraleja de la Historia política de España: al PP de Rajoy le habría salido más a cuenta comportarse como fuerza antisistema en 2011 que como partido de gobierno. En el peor de los casos, el resultado habría sido el mismo. Las malas artes de Alemania para acabar con el Centro Derecha en Grecia, Italia y Portugal habrían tenido su continuidad en España en 2012, sin la menor duda, pero el Psoe no habría sobrevivido al colapso bancario y al caos económico e institucional.

Han ganado los malos, y Merkel ha conseguido colocar a su Tsipras en La Moncloa, pero ¿quién le puede reprochar a un político íntegro como Mariano Rajoy que pretendiera defender el Bien Común? Es cierto que han continuado saqueando el ahorro de los castellanos para reflotar el malversado y quebrado sistema financiero catalán, que ocultaron toda clase de fraudes contables y le regalaron la CAM y el Banco de Valencia al Lobby catalanista, pero ¿quién le puede afear al PP de Rajoy que siguiera creyendo hasta el último minuto en la existencia de la Nación Española? Hace un año, dejó aprobados los Presupuestos Generales que querían el Psoe y el PNV y no quiso intuir las afiladas puñaladas que le acercaban a su Destino, pero ¿quién le puede condenar por no vender su Alma al Diablo? Dios se ha cansado de hacer milagros, los marxistas luteranos han utilizados las nuevas herramientas del Big Data disponibles para imponer en España su totalitarismo nihilista y feudal, pero ¿es eso excusa para perder la Fe, dejar de pelear y no contar las cosas que suceden?

© Belge

Los años en que vivimos peligrosamente

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El testimonio que reproducimos a continuación, y del que hemos omitido los nombres, empezaba con el inocente chascarillo de un turista, que se extrañaba de no escuchar euskera por las calles de Bilbao. “Aquí no habla euskera ni Dios”. Sería por aquello de que, como en el chiste, allí sólo hablan dos lenguas: en español y con tacos.

Eso es porque los bilbaínos somos españoles con muy mala leche, y el euskera es un idioma que no tiene tacos, así que no nos vale. El País Vasco es un sitio con el mismo porcentaje de hijos de puta que el resto, lo que pasa es que los hijos de puta de aquí llevan muchos años saliendo en la tele. Ahora en serio.

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Operación BANKIA: Las verdades del barquero De Guindos

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“No hay la más mínima duda que la constitución y salida a bolsa de Bankia fueron errores”. El ex ministro de Economía, que declaraba por vídeo conferencia desde la sede del BCE en Fráncfurt, fue tajante en su respuesta a la vaporosa explicación de Fernández Ordóñez. El ex gobernador del Banco de España, que le precedió en el juicio por la salida a bolsa de Bankia, carga las tintas sobre el gobierno de Rajoy, insinuando que había causado el descalabro con su torpe gestión del rescate.

Los políticos aculados tienden a buscar las tablas; intentan convertir cualquier controversia jurídica en un juicio de intenciones que diluya su responsabilidad directa. Acreditar los hechos ciertos es menos difícil que probar su motivación. MAFO no pestañea al afirmar que el Banco de España no impulsó la fusión de CajaMadrid con Bancaja y la constitución y salida a bolsa de Bankia, sino que “lo que hace es no oponerse”. Es una tremenda mentira que desmiente la presión a la que fue sometida José Luis Oliva, el entonces presidente de Bancaja y de un Banco de Valencia en quiebra.

¿Es posible determinar y demostrar las intenciones reales de Zapatero y MAFO en la fusión de Caja Madrid y Bancaja, envuelta con disimulo en una fusión fría con pequeñas cajas castellanas a la que se oponía la Junta de Castilla y León? El exabrupto que soltó Vicente Herrera a micrófono abierto cuando se enteró de la “traición” de Esperanza Aguirre, Ángel Acebes & Cia es tan elocuente como clarificador. Tan solo 9 meses después de crearse Bankia, canta la gallina. El Banco de Valencia, la joya de la corona que codicia La Caixa para su expansión por los Països Catalans, está en quiebra y necesita capitalización urgente. De nuevo, es puro ajedrez.

¿Por qué era tan importante y urgente la SIP previa? La pregunta se contesta sola. La resolución de Basilea III, que estaba al caer, obligaba a elevar notablemente las reservas de capital. Tan solo un mes después, la creación de una entidad como Bankia habría sido inviable y más difícil rescatar y recapitalizar el Banco de Valencia con fondos públicos. La alternativa a esos planes habría sido la comentada fusión de Caja Madrid y de La Caixa. Sobre las razones por las que se frustró dicha fusión y por las que Fainé cambió de parecer, ha corrido mucha tinta, pero las hemerotecas siguen siendo, a toro pasado, una fuente inagotable de información de calidad.

La salida a bolsa de Bankia, que hoy se juzga, no fue un error. Fue, dicho de un modo coloquial, una gran cagada. Las propias mentiras de MAFO en su declaración del pasado lunes tienen las patas muy cortas. Afirma que había otras 2 opciones para Bankia, y que el Banco de España no intervino en la decisión, pero ¿qué sentido político tenía fusionar entidades públicas como las cajas de ahorro para constituir un banco y luego nacionalizarlo? ¿Qué sentido económico tenía fusionar pequeñas entidades deficitarias para luego regarlas a un grupo inversor que pusiera capital? Desde el sentido común, las alternativas eran un disparate aún mayor que una esperpéntica colocación en bolsa que sólo ya sólo buscaba ganar tiempo.

Hemos analizado en su día la intención real del Gobierno y el Banco de España con la Operación Bankia. Con la creación de las SIP (Sistema Instititucional de Protección), ese “ingenioso” mecanismo de “fusiones frías” para mutualizar los pufos en la gestión de las cajas, Zapatero y MAFO no solo buscaban proteger su retaguardia política, sino que obedecen las consignas de la Canciller Ángela Merkel y de su poderoso Ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, hostiles a que siga existiendo un Sistema de Cajas de Ahorro en Italia y en España. La crisis financiera provocada en 2007 y 2008 es un magnífico pretexto para impulsar las reformas de Basilea III y la creación de una Unión Bancaria supervisada desde Alemania. Para imponer la famosa regla Bail In, y liquidar las cajas, el primer paso es crear y acreditar el agujero financiero.

Me ha sorprendido la poca capacidad y el nulo interés que han tenido las defensas en el juicio por hacer las preguntas pertinentes, tanto al ex Gobernador del Banco de España como al ex Ministro de Economía, toda vez que ambos reconocen como cierta las presiones desde Bruselas, Berlín y Washington por “forzar” la intervención de España nada más constituirse el Gobierno de Mariano Rajoy. Utilizan las dudas sobre la solvencia del sistema financiero español, cuestionando la fiabilidad de su contabilidad, como ariete.

Nadie le ha preguntado en el juicio a Luis De Guindos porque cambió su estrategia a las pocas semanas de hacerse cargo de la cartera ministerial y aceptó el rescate que le pedía el FMI. No solo interviene Bankia “ante los avisos del Banco de España y del Fondo Monetario Internacional (FMI), porque había mucha alarma” y porque “España estaba al borde del abismo” sino que cambia el paso. Reconoce que es una entidad financiera sistémica, que precisa un rescate mucho mayor del que han calculado los expertos internacionales y solicita una ayuda de 100.000 millones de euros al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. No es que España la necesitara realmente, pero De Guindos bajó por la noche a beber el agua encantada del pozo. Por la mañana, el grito de la Prensa internacional fue unánime: el sistema financiero de España había recobrado toda su solvencia.

Luis De Guindos les pasó la mano por el lomo y les entregó Bankia. Mejor dicho: les prometió la privatización de Bankia, tras sanearla y capitalizarla con los fondos del rescate. Fue una jugada maestra, de gran belleza. El premio no fue mayor porque tuvo que entregar una pieza importante al rival. La cabeza de Rodrigo Rato en una bandeja, y la intervención de España. La izquierda y el lobby catalán se lanzaron a capitalizar la quiebra del “Banco de Madrid” y la estafa del PP a miles de clientes y depositantes desvalidos. Y de propina, La Caixa se quedó con el Banco de Valencia, envuelto en papel de regalo.

Fue el alto precio que el PP tuvo que pagar por salvar una pelota de partido. Mi opinión al respecto no ha cambiado. El partido político que dirigía Rajoy en la Oposición no vio venir la celada que le habían preparado. La habilidad y astucia política del Ministro de Economía evitaron lo peor. Luis de Guindos salvaría otro punto de partido en 2016, evitando la liquidación del Banco Popular, pero al final el Rey en el tablero quedó tocado y expuesto. La Operación Bankia culminó el 1 de junio de 2018 con la Moción de Censura.

© Belge