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Periodista especializado en Economía

¿Qué va a pasar el 10-N?


El análisis de urgencia de las próximas elecciones generales bien podría parecerse a este otro, del mes de febrero. No sobra ni una coma.  https://inlucro.org/va-pasar-del-28-abril-al-26-mayo-2019/  Vaticinar un escenario como este, ya en febrero, con toda la incertidumbre del 28 de abril, del 26 de mayo, de la Investidura y de la Sentencia del 1-0, va más allá de la simple machada. Es un milagro. Lo más probable era, a todas luces, que Pablo Iglesias logrará convencer a Pedro Sánchez de formar un gobierno de coalición desde el que defender el indulto a los políticos golpistas del 1-0. Lo más improbable, o milagroso según se mire, era que el líder del Psoe se dejará arrastrar por los Cantos de Sirena a su alrededor. Y si, se mire como se mire, toda la secuencia es milagrosa y corrobora las premisas descritas en La Estafa del Euro explicada a un niño de 6 años. El libro se subtitula: “De la reunificación alemana a la secesión de Cataluña”, y no es por casualidad.

El 10 de noviembre, si se verifica que la ciudadanía castiga a la clase política con una mayor abstención, Psoe, Podemos y ERC se quedarán por debajo de los 165 escaños, y las tres formaciones de la Derecha sumarán entre 155 y 160 escaños. No será posible articular una mayoría estable, y por primera vez, se plantearía un gobierno a la italiana. Pedro Sánchez tendría que dimitir para facilitar una disparata Operación Valls, Monti o Renzi. Al margen de cómo se llame el tapado, sería el pistoletazo de salida para unas Elecciones Constituyentes y una Reforma Feudal de la Carta Magna.

El concepto de bloqueo es por sí mismo toda una declaración de principios. Es la guinda de una estrategia política que se viene  premeditando desde hace más de 20 años. Ningún análisis de urgencia de la actualidad puede tener la suficiente profundidad de campo para explicar los taimados pasos que se han venido dando. Los mismos medios corruptos y los mismos periodistas venales que gritaban día y noche contra los males del supuesto bipartidismo son los que ahora claman que hay que poner fin al “bloqueo”.

Pero ¿qué pasa si cambias “Bloqueo” por “Brexit”? Ocurre lo más obvio: es la misma crisis. Las peroratas políticas en España y el Reino Unido sirven para maquillar el colapso económico y social del Estado. La política de deflación impuesta por Alemania en todo el continente, amplificada o no por la moneda comunitaria, está arrasando las instituciones soberanas y dejando a la intemperie a un porcentaje cada más acusado de la población.

No se puede torear dos veces al mismo animal. El pueblo soberano intuye ya que la diáspora a Egipto no va a ser un camino indoloro. Perciben ese regreso a los valores de la Europa Feudal en sus quehaceres cotidianos. El Estado de Bienestar y los Derechos Consolidados que heredaron de sus padres, pronto no serán más que un recuerdo.Cuando falle la tramoya del BCE, el decorado de cartón piedra se vendrá abajo.Entonces quedarán frente a frente los Siervos del Euro destetados y los que se resisten a ser vendidos como esclavos.

Escenario para el 10-N

 

Partidos

Políticos
Escaños 

Estructurales
Escaños

Proporcionales
Escaños

Totales
Estimación 

Votos
PSOE 55-60 50-55 105-115 6.200.000
PP 55-60 45-50 100-110 5.800.000
PODEMOS 08-10 22-25 28-35 3.200.000
VOX 04-06 18-21 22-27 2.600.000
CS 07-09 18-21 25-30 2.400.000
ERC 05-06 07-09 12-15 900.000
PNV 04-05 02-04 06-09 500.000
Más País 00-01 01-02 01-03 500.000

 

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Año cero. Día 16. España Exhuma


Una sentencia para la Historia. Los ponentes del Tribunal Supremo han decidido seguir el consejo de Kafka: en tu lucha contra el resto del mundo, ponte del lado del resto del mundo. No ha sido fácil. Para ello, han tenido que saltarse varios de los artículos de la Constitución que rige nuestro Estado de Derecho. Para poder blanquear la controvertida figura de Pedro Sánchez, de un plumazo han desandado 40 años de jurisprudencia . En resumen: Porque si, siempre y cuando sea por Decreto-Ley. El respaldado de fuerzas políticas tan democráticas como Bildu, PNV, ERC, CIU, Podemos y PSC – España Exhuma – es suficiente garantía.

La Constitución Española exige que las leyes tengan un carácter universal y prohíbe taxativamente que se legisle para “un caso único”: la sentencia del Supremo argumenta que el caso de Francisco Franco es “único”. Y lo hace para decidir que las tácticas electoralistas de Pedro Sánchez están por encima del Bien y del Mal, por encima de los Tratados Internacionales, y por encima de la Esfera Privada de los españoles. Incluso 44 años después de muerto, Franco es un Bien Público del Patrimonio Nacional. El monopolio absoluto de sus restos y de su memoria corresponde exclusivamente al gobierno de turno, aunque sea ilegítimo y ejerza en funciones desde hace 18 meses.

En la trastienda del reproche político, que la Sentencia despacha como algo trivial, los jueces del Supremo están cuestionando la legalidad misma del Pacto de la Transición sobre la que descansa toda la legitimidad del Régimen del 78. Si el cuerpo del General Franco no puede estar enterrado en la Basílica de la Santa Cruz, tampoco estaba legitimado para restaurar la Monarquía en España después de muerto. Y lo que es aún más inquietante: dan la razón a aquellos nacionalistas hostiles a los que otra sala del Supremo ha definido como “golpistas”. La sala del Tribunal Supremo, controlada por el PSOE, se ha adelantado contra la Sentencia el Juez Manuel Marchena.

El meollo de la exhumación, que los jueces pasan por alto sin explicar qué circunstancias excepcionales motivan la “extraordinaria y urgente necesidad” tras 7 legislaturas socialistas, es religioso. Los marxistas luteranos, que proclamaron la muerte de Dios, quemaron sus Iglesias y persiguieron a sus fieles, intentan criminalizar la figura de Franco y estigmatizar al bando católico por ganarles la guerra. El objetivo, apenas disimulado, es dinamitar la cruz, el símbolo universal del Perdón y la Reconciliación. El odio es su religión y su santoral está lleno a rebosar de despiadados genocidas y demonios. Reclaman ahora que Francisco Franco les pertenece por derecho y la Sala Socialista del Tribunal Supremo les ha dado la razón.

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Manifiesto contra el pensamiento reaccionario


Son cinco las maneras naturales que tenemos de pensar.  Cada sentido dominante determina la forma de comprender el mundo y de recordar el tiempo. Lo que vemos, sentimos y escuchamos son las minúsculas piezas de un inmenso puzzle que guardamos en los cajones. Decía Kant que conocer no es lo mismo que pensar, pero la ciencia moderna ha demostrado que el cerebro procesa la información de un modo pasivo y automático el 99% del tiempo. La consciencia activa es la minúscula punta del iceberg.

Tenía un profe de filosofía, forofo de Sartre, que consideraba a Freud y demás psicólogos poco menos que unos embaucadores intelectuales. Decía: si no somos libres y soberanos, no somos nunca responsables de nuestros actos ni decisiones. Tenía razón, mucha razón…pero sacas al determinismo por la puerta y entra por la ventana. Eppur si muove. El lenguaje piensa por nosotros, ergo, conoce. Y al contrario de lo que afirmaba Kant, no un proceso activo. El puzzle se arma solo por la noche.

El pensamiento analítico intenta distinguir cada pieza y el pensamiento sintético, juntarlas por sus formas y colores. El problema es que se parecen todas. Y hay demasiadas. 500 o 1000 piezas son un juego de niño, un amable pasatiempo. Cuando son millones, el truco es fingir que nos conformamos con ensamblar unas pocas. La Ciencia, con mayúscula, es un trabajo colectivo.

El pensamiento político es un relato religioso de buenos y malos que se ajusta bastante a la estructura narrativa que describe Julien Greimas. Nos dice cómo es la imagen en la caja del puzzle, y que no es necesario guardar todas las piezas, solo las más grandes y coloridas.

Siguiendo con el símil, el pensamiento tópico y automático encaja el puzzle por un sencillo sistema de prueba y ensayo. Funciona sin descanso, las 24 horas del días. Cuando acierta a unir unas piezas, nos alerta para que memoricemos la relación y el significado creado. Un triángulo colocado en la calzada, por ejemplo, nos interpela y avisa de que se ha originado una situación de peligro.

En sentido contrario, el pensamiento reaccionario alcanza su perfección cuando encaja las piezas al modo de un patchwork. ¿Cómo es eso posible? Del mismo modo que el pensamiento tópico intenta descubrir la imagen del puzzle, dar sentido al mundo que nos rodea, el pensamiento reaccionario recrea el sentido de las cosas y proyecta una imagen fabulosa que nadie puede ver. Es un pensamiento reflejo. Simplifica la información relevante, la reduce a señal invisible. Es información codificada que no se percibe pero que nos activa. Con el semáforo en rojo, frenamos, y con el verde, aceleramos, mientras pensamos en las circunstancias del día a día, oyendo en la radio el relato de turno.

Los medios de comunicación alimentan el pensamiento reaccionario y varían su intensidad. En una época de crisis como la actual, manipulan el pensamiento analítico, infantilizan el pensamiento político e intensifican el reflejo reaccionario. Repiten las mismas falsedades y simplifican el relato. Lo reducen a un cuento maniqueo lleno de reproches. Dividen a la sociedad en almas puras fáciles de movilizar y poderosos corruptos culpables de todos los males de la Tierra. Los periódicos y las redes sociales son instrumentos muy eficaces para propagar el nihilismo e incitar al odio poco a poco.

La crisis del periodismo, tan acusada en España y otros países, es consecuencia directa de esa falta de independencia. Los periodistas renunciaron a ejercitar el pensamiento crítico de sus lectores por pura pereza y comodidad. Deconstruir tópicos y buscar relatos alternativos es realmente fatigoso: prefirieron venderse por un plato de lentejas. A periodismo peleón lo suplanta primero la aburrida y dócil comunicación social, pero el aluvión de los contenidos en red acaba por barrer la propaganda política e imponer el pensamiento reaccionario en sus formas actuales.

Los últimos datos sobre la difusión de periódicos en España, con desplome de las ventas de El País, están ya más allá del balance empresarial, a un simple paso de la Justicia Poética. No está claro que la Quiebra del sector sea reversible. Son demasiados los pecados que nadie ha querido purgar. El periódico ya no informa: sólo distrae al cliente mientras se toma un café en el bar. Una marca al servicio de un lobby. No quisieron entender lo que era el periodismo en tiempo real, y ha acabado por ocurrir lo inevitable: La publicidad se ha comido el periodismo.

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