Archivo de la etiqueta: La Estafa del Euro explicada a un niño de 6 años

¿Que hay en juego en el Debate del Arcoiris?


Y por la mañana, el dinosaurio seguía ahí. 11 de noviembre, día del Armisticio. A los alemanes les gusta presentarse como víctimas, pero olvidan que sus objetivos imperiales causaron 50 millones muertos y trajeron 50 años de ruina a Europa. La guerra quedaba en tablas en Compiègne, pero ni siquiera fue una tregua. El ejército alemán en la sombra ya se preparaba para la revancha, como evidencia el intento fallido de Golpe de Estado en 1920 y el Putsch militar de noviembre de 1923. A los pocos días de triunfar en Cataluña el Golpe de Estado del Capitán General Primo de Rivera. Con el visto bueno del Psoe. No fue casualidad: la Restauración en España fue una de las causas remotas de la Primera Guerra Mundial.

Pedro Sánchez va a intentar centrar el Debate del Arcoiris en la figura de Francisco Franco. Siempre viene a cuento explicar los motivos históricos de esa estrategia.  El PSOE más hosco y germano de los últimos 80 años quiere dinamitar la Constitución del 78 y acabar con la II Restauración Borbónica. La Hoja de Ruta secesionista contra la Constitución arranca  en 2002, pero es en La Primavera de 2011 cuando se articula el Frente Batasuno. Ni siquiera la pírrica victoria de Rubalcaba y González logra revertir la batasunización del PSOE.

El Debate de esta noche son 6 candidatos, uno de ellos en ausencia. El que tiene la mesa más fácil es Pablo Iglesias y el que se juega más votos, Santiago Abascal. La posición más difícil de aguantar, en esta ocasión, le corresponde a Albert Rivera. Pedro Sánchez parte con más fichas que nadie y juega en casa pero, al contrario que Pablo Casado, tiene que arriesgar. Si no gana, pierde. Un revés electoral es una derrota sin paliativos.

Este formato de poker electoral que nos ofrecen está tan almidonado que el resultado está cantado. Pesan más los errores que los aciertos. Con las principales televisiones y periódicos del Lobby Catalán a la contra, todo lo que que digan Iglesias y Abascal será utilizado para movilizar al electorado del PSOE. El objetivo de los asesores de Pedro Sánchez, es que el resultado del 10-N le permita seguir gobernando en funciones, con los Presupuestos Generales que Rajoy pactó con el PNV. Hasta el mes de mayo, con el féretro en procesión. La estrategia del bloqueo desemboca, antes o después, en la necesidad de convocar unas Elecciones Constituyentes. Todos los debates que el Frente Batasuno ha venido calentando sobre Cataluña, la Monarquía, la Iglesia y Franco, confluyen en un Proyecto de Reforma Federal que desguaza la histórica nación española y la convierte en un protectorado. Y todos de acuerdo para bendecir, de paso, la Reforma y Privatización de las Pensiones, de la Sanidad y de las principales infraestructuras.

El premio y reconocimiento a la mejor campaña electoral corresponde, en esta ocasión, al PP de Pablo Casado. Si no comete grandes errores en el debate de esta noche, tiene asegurado un mínimo de 110 escaños en el próximo Congreso. El colapso de Ciudadanos le devuelve 1,5 millones de votos y 30 escaños. Por muy pocos, no serán suficientes para una nueva mayoría pero ponen fin a la travesía del desierto del Centro Derecha en España.

Resultado del 10-N 

 

Partido Escaños Votos
PSOE 105-110 6.100.000
PP 110-115 6.100.000
Podemos 35-40 3.600.000
VOX 30-35 3.000.000
CS 20-25 1.700.000
ERC 14-15 1.000.000
PNV 06-07 400.000

© Belge

¿Cuántos políticos profesionales viven de los Presupuestos en España?


Secretos de Estado. De las tres preguntas sin respuesta que se formula todo ciudadano contemporáneo, la que encabeza este análisis es la que más morbo tiene. ¿Cuánta gente vive de la política en España? También es la más relevante. Lo primero que hizo Pedro Sánchez al llegar a La Moncloa fue cambiar los colchones, gastando 3.466 euros, y lo segundo, irse por la noche en avión oficial al concierto que The Killers daban en Castellón. El coste del Falcon 900 de la Fuerza Aérea Española, que viajó dos veces, y del coche oficial que transportó a Sánchez y Señora del aeropuerto a Benicassim, no fue detallado. 4 vuelos Low Cost Madrid-Valencia, con coche y chófer, tendrían un coste aproximado de 100.000 euros, pero todo es interpretativo. ¿Cuánto cuesta comprar, mantener y pilotar un avión para ser usado de un modo discrecional? El aparato le costó a los contribuyentes españoles 40 millones de euros, y tanto los pilotos como los mecánicos cobran todos los meses. De modo que al recibir la extra de verano, tras dos meses en el poder y nombrar a 500 cargos de libre designación, Pedro Sánchez ya le había costado a los españoles un pico.

El número de cargos electos en España es impactante pero no es significativo. No todos los concejales cobran dinero por su actividad, ni siquiera perciben dietas. En la mayoría de los pequeños pueblos distribuidos por España, la mayoría de las personas elegidas desempeña el cargo de forma altruista o por vocación de servicio. Si añadimos cargos de confianza, personal de libre designación, funcionarios asignados y demás puestos de representación remunerados, el número se eleva oficialmente hasta los 445.000, aunque la cifra ha sido contestada varias veces por distintos expertos.

Si bajamos al detalle, son 42.000 los políticos contratados como cargos de confianza en la Administración y otros 130.000 los del libre designación colocados en empresas públicas que dependen del Estado. La administración paralela, controlada por los partidos, suma 66.000 liberados sindicales y 32.000 representantes de las distintas patronales. Por lo demás, en la interminable lista de Instituciones, Observatorios, Fundaciones, Organismos, Cámaras de comercio, Parques tecnológicos, Mancomunidades, Oficinas diplomáticas, Consejos asesores, Tribunales, Despachos de Defensores de todo lo defendible e indefendible, Embajadas, Agregadurías culturales y comerciales, Entidades de ayuda a la formación, a la gestión de fondos, Planes de Desarrollo, Consejos reguladores, Consorcios, Comisiones y Comisionados, Gestoras, Agencias nacionales e internacionales, Patronatos, Asociaciones, sin olvidar a entidades financieras y medios de comunicación, caben muchos más. Esta relación, que no es exhaustiva, y no agota la imaginación de los políticos para renombrar sin límite las Sine Cure del Imperio romano, garantiza una pedrea de generosos sueldos y dietas a otros 95.000 cargos.

Cuando el diablo se aburre, con el rabo mata moscas. En su caso, el cargo político, ocioso e improductivo, origina gasto público y fomenta un fraude administrativo de baja intensidad. Es el caldo de cultivo ideal para la corrupción política impune. Son la masa de peones y de tontos útiles que manejan los partidos políticos para sus fechorías y trapicheos presupuestarios. Sin capacidad para decir no, constituyen el verdadero nervio de una Administración paralela dedicada en cuerpo y alma a parasitar la Función Pública y desviar fondos a beneficio de la Nomenclatura.

Al dinero que perciben los políticos por tareas improductivas y prescindibles, hay que sumar las comisiones ilegales y el coste de amañar y manipular sistemáticamente los concursos de las administraciones. La desviación presupuestaria, que resulta de beneficiar a empresas afines, nunca se contabiliza como Gasto Político, por más que los Tribunales den cuenta del fraude cada vez que los políticos se pelean y denuncian entre ellos.

En una economía como la española, cada vez más dependiente de los Presupuestos Generales del Estado y de las subvenciones y ayudas encubiertas, el peso institucional de la corrupción y el volumen de gasto político son directamente proporcionales al número de políticos profesionales y aspirantes que se pueda censar. Si nos atenemos a los datos que declaran las distintas formaciones nacionales, hay en España más de 2 millones de candidatos activos. La cifra se incrementa notablemente con los activistas en el País Vasco y Cataluña.

La estructura del Gasto Político no parece muy diferente a la de cualquier modelo piramidal. En la cúspide de la misma, un cafre sin escrúpulos puede derrochar sin límite, mientras que en la base sumergida, miles de abnegados concejales dedican tiempo y dinero a ayudar a sus vecinos.

¿Cuánto nos cuesta la Casta Política?

Hace ya más de 15 años, mantuve un debate bastante ilustrativo con Kitten/Kaurismaki, una forera excepcional que escribía en Invertia. Sostenía que, con la adopción del EURO y la adhesión a la Unión Monetaria, la Casta Política ya no podía endosarle sus facturas a la economía española, como había venido haciendo con la Peseta. Yo defendía, por lo contrario, que se las endosarían a los contribuyentes. La única certeza que podíamos tener es que, con el EURO o sin él, la Casta Política iba a seguir viviendo de los Presupuestos del Estado.

Cifraba en un 30% del Gasto Público, el gasto estructural que la clase política causaba en la economía productiva para garantizar sus ingresos. El grueso de sus recursos procedían del sector constructor, vía comisiones, recalificaciones y permisos de obra. Ese impuesto “revolucionario” que sirvió durante años para financiar una administración paralela lo pagaban los propietarios, al comprar su vivienda, en concepto de “Derecho de Residencia”.

No tiene sentido facilitar datos concretos, cifras, nombres y fuentes, tras haber renunciado todos estos años a publicar varias exclusivas que ilustran en detalle el mecanismo de esa financiación. Los promotores inmobiliarios podían comprar edificabilidad y facilidad de crédito, vía permutas y pagos extraordinarios, o armarse de paciencia y construir en peores condiciones. Esa elección era suya pero condenó a miles de pequeñas constructoras a trabajar “por administración” para otras promotoras.

Cualquier cifra o magnitud será siempre orientativa. El 10% de la edificabilidad del año 2000, a valor de mercado, son de 10.000 a 20.000 euros por piso nuevo, dependiendo de lo cotizada que fuera la zona o la ciudad, pero esos 10.000 millones de euros desencadenan un gasto en cascada. Son dos ejércitos en campaña y mueven mucha intendencia.

La Pirámide del Gasto Político tiene 5 escalones. Generales, Capitanes, Sargentos, Soldados y Criados, en función del nivel de Gasto que pueden ocasionar. Sirva un ejemplo. Decisiones como la de subvencionar la Energía Fotovoltaica para beneficio de los grandes Fondos de Inversión, avaladas por Zapatero y su Ministro de Industria, le han costado a los españoles en sus recibos e impuestos, una derrama anual de más de 5.000 millones de euros.

Coronado en su cúspide por la triada de los Reyes Magos, el Estado Mayor de la Casta es el último triángulo de la Pirámide del Gasto Político . Lo conforma un selecto club de generales, que han acumulado abultados patrimonios con nóminas irrisorias. Un simple repaso a la declaración de ingresos y bienes de sus Señorías en el Congreso basta para descubrir con asombro que con sus primeros sueldos corren a comprar 3 o 4 pisos y deben fortunas a los bancos. Albert Rivera pasó de ser un pobre empleado de La Caixa en 2006 a tener como vecinos en Pozuelo a Cristiano Ronaldo y Borja Thyssen.

Los Capitanes son los que hacen todo el trabajo de dirigir y organizar. Su club no es tan selecto como el de los Generales, es meritorio. Son unos 3.000 altos cargos, que ganan más de 100.000 euros netos al año, pero con menos capacidad para comprometer Gasto Público. Su huella presupuestaria ronda los 300.000 euros al año. Son 1.000 millones.

El grupo de los Sargentos o Capataces es, probablemente, el que más destaca en los medios de comunicación. Intentan hacer mérito y dejarse ver, vendiendo burras ideológicas sin el menor pudor. Carecen de escrúpulos. En los últimos años vimos cómo el lobby catalán lanzaba una verdadera OPA hostil sobre UPyD y se llevaba en lote a todos sus Sargentos. Son 30.000 cargos de confianza, sin demasiado poder real, bastante prescindibles. Causan un gasto político no mayor a los 100.000 euros por año. Unos 3.000 millones de euros.

La soldadesca, en primera línea de fuego, son unos 300.000 pequeños cargos. Como en las huestes de antaño, viajan con armas y bagaje. Son los encargados de flanquear a la militancia para que no se desmande. Son los perros que ladran a las ovejas del rebaño y libran las primeras escaramuzas en el frente. Los reclutan por su sectarismo o fanatismo, ofreciéndoles tres comidas al día y la paguita de vacaciones. En conjunto, nos cuestan unos 15.000 millones de euros.

La base está sumergida, con 3 millones de aspirantes a vivir de la política. Constituyen el banquillo. Son los mileuristas del sistema, pero causan un Gasto cierto al conjunto de los contribuyentes y consumidores. Con ellos, la Administración Pública en España ha pasado de pagar una nómina a 1,5 millones de funcionarios de carrera a tener más de 3 millones de empleados públicos. Gasto Público en vena que ronda los 50.000 millones de euros al año.

La Pirámide del Gasto Político actual pesa más de 100.000 millones de euros al año. El impacto y la toxicidad presupuestaria de algunas decisiones políticas son difíciles de medir a corto plazo. Basta echar la vista atrás para ver que, con la creación del EURO, los distintos partidos políticos se lanzaron a amurallar sus respectivos feudos autonómicos, reforzando sus plantillas con la contratación a dedo de 500.000 personas.

Lejos de suponer un seguro contra la corrupción política, el EURO la ha potenciado y multiplicado. La Casta Política tenía parasitada la actividad inmobiliaria, cierto, pero también era la garantía paradójica de que el “derecho de residencia” tuviera “valor”. El sector constructor, regulado, innovador y productivo, era el motor económico del empleo y de la inversión en España.

Tal y como algunos vaticinamos, al gripar el motor no se alcanzaron ni mayor productividad ni mayor eficiencia: solo destrucción de empleo y deflación. La Casta Parasitaria cambio de huésped y, para justificar sus sueldos y comisiones, duplicó el Gasto Público y la presión fiscal hasta provocar la quiebra de las Cuentas Públicas. Y si ya solo eso sería grave, lo peor estaba por llegar. Se descompuso, por pura corrupción, en pequeños Reinos de Taifa que conspiran contra España y que se venden al mejor postor.

(c) Belge