Instituto de la Salud Carlos III VERSUS Sanidad


¿Por qué motivo ha inflado el gobierno las estadísticas de enero? ¿Qué significa un fraude estadístico tan obsceno? ¿Por qué esconden los muertos de Andalucía, Valencia y Murcia? ¿Por qué alimentan la alarma social en Castilla?

28/12/20 al 31/01/21

CCAA MOMO SANIDAD Diferencia
Andalucía 1870 1366 -504
Cataluña 892 2295 +1403
Madrid 928 1420 +492
Valencia 3084 2012 -1072
CyL 279 611 +332
CLM 599 775 +176
Murcia 534 365 -169
Extremadura 448 437 -11
País Vasco 196 452 +256
Subtotal 8830 9733 +903
Resto de CCAA MOMO SANIDAD Diferencia
Aragón 166 357 +191
Asturias 220 194 -26
Baleares 261 135 -126
Canarias -50 118 +168
Cantabria 29 89 +60
Galicia 365 402 +37
Navarra 23 104 +81
Rioja 103 64 -39
Subtotal 1117 1463 +346

Lectura: si excluimos las cuatro CCAA que están padeciendo un fuerte incremento de la mortalidad desde diciembre, la sorpresa es mayúscula. Sanidad ha inflado la “ola” con un diferencial de 3120 muertes (+75%). ¿A qué obedece esa estrategia?
Si analizamos con el mismo criterio lo que ocurrió en diciembre en las principales CCAA, la sensación de premeditación va in crescendo.

 

CCAA MOMO SANIDAD Diferencia
Andalucía 713 1029 +316
Cataluña 864 1113 +249
Madrid 78 440 +362
Valencia 635 464 -171
CyL 495 425 -70
CLM 215 303 +88
Murcia 134 125 -9
País Vasco 309 388 +79

Los datos que ha publicado Sanidad solían estar muy por debajo del exceso de muertes que mide el Servicio de Vigilancia de la Mortalidad Diaria.  64.747 muertes oficiales por Coronavirus según el Ministerio de Sanidad, tal y como recoge el Instituto Johns Hopkins, frente a un exceso de mortalidad  en 2020 que supera los 126.000 muertos, según las actas de defunción que certifican más de 4.000 registros civiles en toda España. 

¿Cómo se explica que en esta “ola” vayan tan por delante? El exceso de mortalidad registrado en Madrid en enero  se desvía un 50% de la media histórica anual  cuando  otros años más benévolos esa desviación ha sido de un 30%.  SANIDAD exagera esa desviación hasta el 66%.   La respuesta es relativamente sencilla: desde que desapareció la explosión de SARS en marzo y abril, el exceso de mortalidad en Madrid se ha mantenido constante en un 16%, en línea con lo ocurrido en toda España, excepto Canarias.

(c) Belge

 

La Revolución Puritana (29). 2030: apocalipsis zombi


En el año 2030, se cumplirán 100 años de la aparición de los zombies en el teatro, en el cine y en la política. Lo hizo de la mano de un puritano americano, formado en Suiza y fascinado por el culto satánico, y de uno de los primeros representantes del NSDAP (el PSOE germano) en el Reichstag. El escritor era William Seabrook y el político, Joseph Goebbels. Desde la tribuna de oradores describió a sus rivales comunistas como estentóreos y furiosos subhumanos, como animales que escupen veneno que debían ser erradicados y destruidos. El concepto de muerte sonámbula había nacido una década antes, en las trincheras alemanas, y germina en el Gabinete del Doctor Caligari, la mítica cinta expresionista de Robert Wiene y Hans Janowitz. El de “untermensh” arrastraba ya 4 siglos.

Dos tercios de las pelis y series sobre los muertos que deambulan se han rodado en los últimos 20 años. Decir que la temática es muy anglosajona es no decir nada, ya que las productoras americanas ostentan un monopolio casi absoluto de la Industria cinematográfica. Pero si es significativo que sea tan machacona como desprovista de variaciones y giros argumentales. Vista una peli de zombies, vista todas, sin que ninguna de ellas consiga explicar porque los muertos no se comen entre ellos, si es que necesitan comer estando muertos. A buen hambre, no hay fiambre duro.

Tras 20 años de proselitismo puritano, la Agenda 2030 suena a peli de zombies. Algunos envalentonados botarates sueñan con adelantar esa sociedad de castas que se nos viene encima, llena de parias y ancianos sin vida. Nunca ha sido cine de terror, era propaganda ideológica. Toda una generación ha sido educada en el manejo lógico de una serie de conceptos. Manadas de subhumanos caminan por la vida sin rumbo, propagando un virus letal. Para evitar contagiarse, los supervivientes deben evitar su mordedura y exterminarlos. La mayor dificultad, al principio, es la compasión natural que sienten por los vecinos, amigos y familiares que han sido infectados, pero poco a poco aprenden a superar esa debilidad y a exterminarlos en masa. No hay nada malo en acabar con su miserable existencia. Es más: practicar la eutanasia a esos cuerpos sin vida pasa a ser un imperativo moral para que no resuciten.

La resurrección de los muertos al final de los tiempos, que promete Jesús en el Evangelio de San Juan, es un acontecimiento gozoso para los católicos: “Yo soy la resurrección y la vida. El que vive en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás». Pero para los nihilistas, ese amanecer de los muertos al final de los tiempos no es una buena nueva. Los herejes puritanos niegan el dogma de la resurrección. ¿Si los Amos y Señores han sido predestinados por Dios para dirigir a Esclavos y Siervos en vida, cómo podrían sentarse todos en una misma mesa después de muertos? En lugar de administrar la extremaunción, conviene enseñarles a los jóvenes nihilistas neo feudales cómo destruir los cuerpos para que no puedan resucitar.

Entre los ritos satánicos que profesan los puritanos y blanquea el cine, está el legítimo derecho al genocidio. El neologismo fue acuñado por un jurista polaco al final de la II Guerra Mundial. Raphael Lemkin lo creó a partir de las raíces latinas gen (estirpe) y cida (matar, cortar) para describir la acción de exterminar a todo un linaje. Es diferente a matanza, aunque a menudo los marxistas luteranos jueguen a confundir deliberadamente ambos conceptos. Guerras mortíferas ha habido muchas en la historia de la humanidad, pero los genocidios son relativamente recientes, ligados siempre a los conceptos románticos de limpieza étnica y espacio vital.

El profesor Gregory H. Stanton, que colaboró en las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que crearon el Tribunal Internacional de Crímenes en Ruanda y otros países de la región del Kongo, describió en un libro su experiencia. Descubrió que todos los genocidios siguen un mismo patrón, que se desarrolla por etapas, y que empieza por CLASIFICAR a un colectivo como problema o amenaza para la sociedad. Persiguen siempre anular la LIBERTAD y la SOBERANÍA del individuo, estigmatizando y discriminando al grupo disidente. El objetivo es la sumisión mediante el terror y la propaganda. Vilipendiados desde los medios de comunicación, los disidentes serán despojados progresivamente de todos sus atributos humanos y derechos. A partir de ahí, se empiezan a organizar mecanismos jurídicos y preparar escenarios políticos ad hoc para poder implementar las masacres y salir impunes de ellas. La siguiente fase, que precede al exterminio propiamente dicho, es la más conocida de todas: la delación y persecución de las víctimas. Al socializar el crimen, la implicación o complicidad de la sociedad, por activa o pasiva, facilita la posterior negación de los hechos y la impunidad de los criminales.

Aunque esa División del Trabajo del crimen, que Claude Landzman documenta en SHOAH, se perfeccionó en su forma moderna en la Alemania de los años 30 y 40, los emigrantes alemanes, escandinavos y anglosajones ya la habían ensayado con éxito contra las poblaciones nativas en América del Norte nada más empezar el siglo XIX. Solo se salvaron, en los antiguos territorios del Virreinato de Nueva España, las tribus que habían sido evangelizadas por los misioneros católicos.

© Belge

¿Por qué resucitan los muertos en España (4)?


En los últimos dos meses, el Duende informático del Instituto de la Salud Carlos III  ha estado especialmente activo. Dicen que por la proximidad de las elecciones autonómicas en Cataluña. Tal vez. Los muertos entran y salen de la contabilidad estadística como Pedro por su casa. 

La forma más sencilla de mostrarlo, con sendos pantallazos, es comparar lo que publicaron en cada momento y sumar los parciales. En este caso, la primera imagen corresponde a lo que publica el Servicio de Vigilancia de la Mortalidad Diaria (MOMO) en la actualidad.  Son 101.702 muertes en exceso desde el 22 de enero de 2019 hasta el 8 de febrero de 2021Captu1

La segunda imagen  y tercera imagen corresponden, respectivamente, al periodo del 22 de enero de 2019 hasta el 10 de noviembre de 2020 y del 11 de noviembre hasta el 8 de febrero de 2021.captu2

Son exactamente 66854 muertes en exceso

captu3

Son 22686 muertes en exceso.

La suma de ambos parciales no da la cifra de 89540.  Son 12162 muertos que habían resucitado y regresan al mas allá.  ¿Había que inflar las estadísticas para alimentar el miedo? La estrategia de manipulación es sutil y la respuesta no es sencilla. 

Si en esos mismos parciales sumamos las muertes observadas, en lugar del exceso, salta la sorpresa:Captu4captu5Esas 892807 muertes CERTIFCADAS por los registros civiles son 10.580 más que las que figuran en su última publicación, para el mismo periodo (imagen 1):  captu6

La sutileza de la estrategia es, una vez más, asombrosa.  Puro trilerismo estadístico. Por un lado hacen desaparecer 10.580 muertos, y por el otro sacan del armario y blanquean 12162 muertes para disfrazar de gripe pandémica la correspondiente ola de gripe estacional.  Aunque puedan parecer una misma cosa, ambas contabilidades son muy diferentes.  La media de muertes esperada es un concepto matemático, mientras que la suma de las muertes observadas es un dato que certifican los registros civiles repartidos por toda España. 

Desde que INLUCRO.ORG empezó a verificar las estadísticas que publicaba el Servicio de Vigilancia de la Mortalidad Diaria, el número de muertos desaparecidos en la guerra del relato gubernamental supera los 40.000.  El exceso real de los últimos 3 años se acerca ya a los 160.000 muertos.

 

 

 

 

La Revolución Puritana (28): Crónica de un pucherazo anunciado


El partido del II Reich en España lo tiene todo preparado. Le salió impune el 28 de abril y se dispone a repetir estrategia. Por aquello que dijo el Dalai Lama, cuando le preguntaban: “¿Qué es la felicidad?” Ya saben: si algo funciona, repetir. Se han buscado circunstancias propicias para saltarse todos los controles democráticos. Pero para entender lo que se disponen a hacer, vaya por delante que habrían ganado las elecciones de todos modos.

El partido que sirvió al III Reich quiere que el relato que salga de las urnas impida a la Oposición articular una estrategia política viable a corto plazo. Se juega en el envite mucho más de lo que se halla sobre el tapete. Para entenderlo, es conveniente explicar primero qué habría ocurrido si España siguiera siendo una democracia y las elecciones en Cataluña fueran limpias. El desplome y desaparición de Ciutadans habría reflotado el Centro Derecha y compensado un pequeño trasvase a la formación de Santiago Abascal. El siguiente cuadro, es uno de los escenarios más probables en ese universo paralelo.

 

PSOE 850.000 27% 41
ERC 750.000 24% 35/36
Junts 500.000 15% 21
PP 270.000 9% 11/12
Podemos 240.000 7,5% 9/10
PdCat 240.000 7,5% 9/10
VOX 120.000 5% 4/5
CUP 120.000 4% 4/5
CS 75.000 2,5% 0/1

Es bastante previsible, por la cuenta que le trae al Duende de la Trastienda, que no se trata de restarle votos a las distintas formaciones en liza, sino de dopar al caballo percherón. La estrategia sólo es problemática cuando hay dos candidatos, como se ha visto en EEUU, porque las sacas de votos por correo que llegan a la desesperada dan el cante en todo el planeta. Con 10 candidaturas, o más, la menor o mayor participación aguantan cualquier auditoría. Si al partido que creó el Lobby Catalán para robarle votos al Centro Derecha le contabilizan 200.000 papeletas de clavo, los hambrientos analistas del Fondo de Reptiles hablarán de movilización y recuperación de última hora. No es que esa generosa propina de 7 escaños les vaya a sacar de pobres, pero sirve para evitar sonadas dimisiones en Madrid y que la coartada nacional se derrumbe.

Al partido del IV Reich en España le interesa mantener el actual status quo en Cataluña, al tiempo que juega a darle cuerda al independentismo fake. Su prioridad es que Pablo Casado no consiga visibilizar su proyecto nacional y tenga que asumir el supuesto veredicto de las urnas sin poderse quejar de que le acaban de robar la cartera llena de votos. Le dirían los Verificadores de Lo País y de La Secta que la habrá perdido en Colón, que se la habrá dejado en el despacho de Bárcenas.

© Belge