Picos de mortalidad por SARS y por gripe estacional

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País Mortalidad

2019
Muertes Covid

2020
Pico de mortalidad

(por millón de HA)
SARS de abril

(impacto)
EEUU 2800000 415.000 De 0,1 a 6,77 x 67,7
Grandes Lagos     De 0,1 a 27 x 270
México 750000 148.000 De 2,29 a 10,27 x 4,48
Colombia 277000 51.000 De 2,61 a 6,02 x 2,30
Brasil 1350000 216.000 De 1,80 a 4,58 x 2,54
Argentina 340000 47.000 De 4,61 a 17,04 x 3,69
Chile 115000 18.000 De 0,39 a 12,60 x 31,5
Inglaterra 605000 96.000 De 0,1 a 13,90 x 139
Bélgica 109000 21.000 De 0,1 a 28,77 x 287,7
Alemania 940000 52.000 De 0,1 a 2,56 x 25,6
España* 380000 150.000 De 0,1 a 39,58 x 395,8
Francia 610000 74.000 De 0,1 a 14,64 x 146,4
Italia 635000 85.000 De 0,1 a 13,47 x 134,7
UE     De 0,1 a 7,04 x 70,4
Wuhan 96000 4.000 De 0,1 a 28,33 x 283,3
Iran 400000 57.000 De 0,1 a 1,62 x 16,2
Suráfrica 545000 40.000 De 1,88 a 4,55 x 2,42
India 9800000 153.000 De 0,23 a 0,43 x 1,86
Mundo 80.000.000 1.600.000 De 0,1 a 0,87 x 8,7

La teoría del contagio puro, que sirve de base para el diagnóstico de esta crisis, no explica la enorme diferencia de mortalidad que se registró en los primeros brotes, ni porque en China se contuvo en la zona de Wuhan, mientras que en la UE se dividió en 4 focos principales que coinciden con la ubicación de las principales bases aéreas de EEUU en España, Italia, Bélgica e Inglaterra. 

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Radiografía estadística de Madrid

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El peso demográfico de Madrid es del 14%. En teoría, bastaría multiplicar por 7 sus estadísticas para conocer la realidad nacional. Así, las 21.000 muertes por COVID que contabiliza la Comunidad en sus informes pasarían a ser 150.000 defunciones en toda España, en línea con lo que venimos publicando en INLUCRO.ORG desde el pasado mes de abril.

Lo que nos intriga del balance que presenta la CAM es la distribución de las muertes, diferente en algunos casos a lo que se ha podido observar en otras regiones. Tal vez se deba a la estructura diferente de su población y a la mayor disponibilidad de camas de hospitales. Solo el 30% de las muertes se ha registrado en un geriátrico o en casa.

Defunciones por edad y sexo
CAM

Fuente: CAM

Hasta los 65 años, mueren en Madrid y España la mitad de mujeres que hombres. Es un dato extraordinario que el terrible coronavirus respete la misma pauta. La literatura que hemos hallado, previa a la crisis sanitaria, se anda por las ramas. No explica el exceso de mortalidad masculina relacionado con un mayor número de enfermedades respiratorias.

A lo largo de los años 2018 y 2019, en Madrid fallecieron cada día 5,88 mujeres y 9,57 varones. En el cómputo nacional, fueron 48,5 féminas por un contingente de 97 hombres. Asombroso, como decíamos, por cuanto que el COVID eleva esa media diaria a 52,6 mujeres por 103,8 varones jóvenes. ¿Cómo podemos sostener de un modo cartesiano que es la consecuencia de un contagio vírico posterior sin postular también que sea la causa previa que explique la diferencia? ¿Se morían de Coronavirus sin saberlo?

La edad de los fallecidos en Madrid se ajusta bastante a la media oficial de 86 años que publica el Ministerio de Sanidad. Lo cual, lejos de clarificar nada, plantea otro desafío lógico. ¿Qué significa que haya muerto en exceso, por encima de la esperanza de vida, un número tan elevado de personas? ¿Si las personas mayores se mueren de viejas, a los 86 años, cómo es posible que el incremento de la tasa de mortalidad afecte por igual en proporción a ambos sexos y a todas las franjas de edad? ¿Por qué ese incremento es mayor en Madrid que en otras CCAA si su estructura de población es más joven?

© Belge

La Revolución Puritana (28): la destrucción del Espacio Público

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Entre lo que es Espacio Público, según Habermas, y lo que es Esfera Pública cabe algo más que un matiz. El propio filósofo rechaza la traducción del concepto original porque considera que el soporte, el canal y el marco configuran la Opinión Pública y la definen como sujeto activo de la acción comunicativa. Y tiene razón. El Espacio Público en el siglo XXI es ya tan diferente al que conocimos en el siglo XX que podría parecer que han transcurrido 100 años. Parafraseando a Marshall McLuhan, el miedo es el mensaje.

Así como el Sujeto, Verbo y Predicado componen la estructura elemental de cualquier lengua, la Locura, la Comunicación y la Fe son las tres dimensiones que articulan la sociedad humana. No es posible hallar un ser humano que no sueñe, que no haya nacido o que no tenga alma. Nacemos, vivimos y soñamos sin pedir permiso a nadie. Al mismo tiempo, como animales gregarios interpretamos pautas de comportamientos, observamos reglas y convenciones, respetamos las leyes que nos imponen.

Puedo comprarle a Habermas la idea de un Espacio Público Ilustrado que se derive del desarrollo de la Imprenta en el XVI y acabe pasando por el arco de la Puerta de Brandeburgo, pero chirría tener que pasar por alto la onda expansiva del Renacimiento Italiano en España y en Francia. Situar la modernidad en el Norte feudal del XVII se me hace extraño. Podemos borrar de un plumazo el Medievo, pero Roma ya sumaba un millón de habitantes hace 2.000 años. ¿Si el Coliseo no es Espacio Público, qué es?

El trailer que nos anuncian con tal estruendo que mete miedo nos muestra una Sociedad Digital al que le faltan dos dimensiones. Y un Espacio Público reducido al cartón piedra de un set de televisión. Así como el Live Aid de Wembley marcó un antes y un después en el devenir de la anglobalización, la esperpéntica censura al Presidente de EEUU durante las pasadas elecciones americanas augura el fin de la Democracia de la Representación. El cochambroso decorado se cae a pedazos. Nada envejece más rápido que los efectos especiales de una Serie B de ciencia ficción. ¿Dónde agoran los intelectuales de los que hablaba Habermas? ¿En Cuarto Milenio? ¿En Youtube? ¿Ese tal Rubius que promociona Twitter con disimulo es quizás el portavoz de la famélica legión de frikis llamada a ejercer de contrapoder en la Sociedad Digital?

La destrucción del Espacio Público – el de Roma, no el de Merimée – tiene como objetivo directo deshumanizar al ser humano para alcanzar una sociedad unidimensional. Los puritanos quieren amputar su alma y tratar la locura de soñar como una patología. Los musulmanes ya eran todos terroristas a los que había que vigilar, y ahora los católicos son peligrosos extremistas a los que hay que censurar para que no propaguen el populismo. En muy poco tiempo, creer en Dios y profesar que nos hizo libres será tipificado como delito grave. Tumbarán las cruces, quemarán las iglesias y sólo estará permitido el culto a Satán.

El Maligno es ingenioso y divertido: puede disfrazarse de cualquier cosa. Todo para mantener la atención de su audiencia. Es ecologista, feminista, animalista, globalista , laicista, y lo mismo puede declararse ateo que mediopensionista. Sabe que un hombre despojado de su alma es como un árbol sin su sombra: no tiene ninguna referencia para crecer.

(c) Belge

La Revolución Puritana (27): Tabula Rasa

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Continúa imparable la destrucción del Espacio Público, mientras amenazan con hacer Tabula Rasa de ese “mundo de vida” occidental que describe Jurgen Habermas. La obsesión de los puritanos por cambiar el nombre de las cosas no impide que su Teoría de los Tres Mundos nos recuerde la Teoría de los Tres Estados de Soren Kierkegaard. Un mundo objetivo, un mundo subjetivo y un mundo social, más o menos líquido, que se presta a todo tipo de estrategias comunicativas.

Viene a decir Habermas, como buen filósofo germano, que el Espacio Público surge en Inglaterra, Francia y Alemania como consecuencia directa del capitalismo burgués y por lo tanto es suyo. Con una cara más liberal y otra más ordenada, pero si es suyo, parece lógico que lo puedan resetear cuando quieran.

Una pandemia es, sin lugar a dudas, una acción comunicativa. Tanto si se produce un contagio objetivo como si cunde el pánico de un modo subjetivo, la estrategia alcanza a alterar el “mundo de vida”. Da igual si es “Nuevo Orden”, “Nueva Normalidad” o “Reseteo Digital”: el “Nuevo Hombre” es un esclavo encadenado a un monitor. Ha renunciado a todo a cambio de una vana ilusión narcótica. Intoxicado de nihilismo, abraza la Nada porque le teme al dolor de vivir.

A partir de 2007, los puritanos anglosajones de la Triple A inundaron los mercados de falsa moneda . Hicieron Tabula Rasa y empezaron a cambiar las reglas del juego. En el fondo, a la Globalización, le pasa lo mismo que al Espacio Público: los puritanos consideran que es suya por Derecho Natural. Antes o después, era inevitable que esa anglobalización se topara de frente con la expansión comercial de China. Sumando a los followers en los confines bananeros de su imperio, los puritanos no abultan más de un 4% frente al 50% de los asiáticos. Se han puesto a la defensiva. Nos reclaman como carne de cañón, prietas las filas al frente de sus batallones.

España está llamada a ser el país más afectado por la crisis sanitaria y proteccionista. Su dependencia de la Industria Turística, que nutre de dinero negro a sus élites desde hace 40 años, es total. Con las cifras de Eurostat en mano, su peso supera con holgura el 25% del PIB real, y más de 55% del sector privado. Hasta la putas y los traficantes de droga se han quedado en paro en las costas españolas. Toca falsear la Contabilidad Nacional como ya hizo Zapatero en 2010.

© Belge

Las 10 fases del genocidio