Dios se vale de las leyes del universo para que fluya su voluntad. El destino es la diana que aguarda la flecha, la urna que espera los votos. El milagro de que se repitan las elecciones el 10 de noviembre es consecuencia de esa lógica difusa como una niebla que despista tanto como condiciona. No es posible despachar el asunto diciendo que Pedro Sánchez buscaba acortar la legislatura para sacar ventaja de una nueva convocatoria. El PSOE tenía garantizada su mayoría absoluta en el Senado, y una cómoda ventaja en el Congreso. En el mejor de los casos, el 10 de noviembre por la noche estará igual. En el peor, se enfrentará a un Senado hostil y tendrá menos de 100 diputados. ¿Qué gana Pedro Sánchez si sale debilitado de las urnas?El Partido Socialista Obrero Español es adicto a la propaganda. Es su modus operandi desde que lo fundaron para defender los intereses imperiales de Alemania . El proselitismo de la herejía marxista en España, disfrazado de modernidad, oculta la vacuidad de su agenda política y le sirve de programa electoral; el nihilismo puritano le ofrece un blindaje moral. ¿Cómo no va a ser justa su Causa si ellos son los Puros? El No es No y la repetición de las Elecciones Generales son solo pequeñas viscisitudes de su Cruzada para liberar España. Su dominio del arte de la Propaganda política es tal, como demostraron entre el 11 y 14 de marzo de 2004, que tiende a pensar que lo puede todo. Tiende a pensar que su Fe es compartida y lo justifica todo.La prepotencia de la propaganda totalitaria, incardinada en el ADN marxista de los socialistas, ha conducido a Pedro Sánchez y a las Chicas del Coro a creer que pueden precipitar de forma ventajosa una Crisis Constitucional en España. No sólo ha usurpado la función de la Corona, e intentado provocar al Rey Felipe VI de modo grosero, sino que ha bloqueado deliberadamente la Investidura durante 5 meses. El fraude de ley que propició la Moción de Censura contra Mariano Rajoy se ha visto notablemente agravado por el modo torticero en que ha ejercido el cargo en funciones desde el 1 de junio de 2018.La estrategia del PSOE de cara al 10-N es tan predecible que hasta Iglesias se apresuró a vaticinar que sacarían a Errejón en procesión para intentar dinamitar a Podemos. Con dinero del Fondo de Reptiles van a reclutar disidentes purgados en IU hasta constituir un candidatura de pega. Al Psoe de Sánchez no le importan los pocos diputados que puedan conseguir Errejón y su clac, sino los muchos votos que debiliten a Pablo Iglesias. Con sentido del humor bastante zafio, la “Operación Torero” busca cortarle la coleta al líder de Podemos.El cálculo electoral de los asesores de Sánchez parte de premisas equivocadas. El regreso a los parámetros del bipartidismo dejaría al PSOE al borde de los 140 diputados y al PP con 90 diputados. Las divisiones internas de Podemos y Ciudadanos, unidas a una baja participación, les costarían 30 escaños en las distintas circunscripciones y les condenaría a una posición subalterna. Confían en la fuerza de la propaganda para poder movilizar a sus votantes y anular a Pablo Iglesias en los medios de comunicación.El error de bulto, sin embargo, es que van a poder “disparar” a todos los pájaros al mismo tiempo. Si se centran en destruir a Pablo Iglesias, como hicieran con VOX el 28 de abril, no les quedarán recursos para defenderse de los ataques del PP, de Ciudadanos y de VOX. Sánchez no es ningún estadista que sobresalga por encima del barullo. Tiene los pies de barro. Son muchas las zonas oscuras de su pasado que pueden cobrar un inesperado protagonismo durante la campaña. El plagio mancomunado de su tesis doctoral y las triquiñuelas que usó para ganar las Primarias de su partido le pueden pasar factura si aparece información relevante.(sigue)
Tiene algo de sarcasmo y recochineo que a Pedro Sánchez, que es un títere y un Don Nadie en el concierto internacional, le haya mejorado S&P la calificación de la Deuda. Por mal que le salgan las cosas al PSOE el 10-N, seguirá presidiendo un gobierno en funciones hasta la primavera de 2020, mangoneando el Gasto Público con los Presupuestos prorrogados de Mariano Rajoy y Cristobal Montoro. Ahí es nada el fraude de ley, mientras El País y demás medios nos hablan de los riders empoderados de Glovo, de Greta La Verde y de Franco en su tumba. Pero aunque Pedro Sánchez no sea el Tsipras de Berlín y de los Fondos Buitre de Noruega, a Pablo Iglesias sí se le está quedando cara de Varoufakis.Al margen de lo que ocurra en la trastienda de Correos el 10-N, fiesta de San Martín, tengo para mi que los asesores electorales del PSOE han cometido un tremendo error de cálculo. Los 5 o 10 diputados extra que pudieran lograr en el Congreso no compensa de ningún modo la pérdida de la mayoría absoluta en el Senado. Pero las teorías que he leído estas últimas semanas sobre el sentido que podía tener la repetición de la elecciones generales adolecen de rigor lógico. Es posible que los sobrevalorados asesores demoscópicos de Sánchez desconozcan el concepto de “desviación diabólica” que acuñé tras el 28-A, pero el sentido común es suficiente para entender que las tres derechas obtuvieron el peor reparto posible que permitía el sistema D’Hondt. En el 95% de los casos, sacan más escaños en conjunto.Desde que predije la Moción de Censura, vengo sosteniendo que el PNV y el PSOE pactaron gobernar en funciones con los Presupuestos de Rajoy. Contaban con el apoyo de Ciudadanos para la siguiente legislatura, pero Pedro Sánchez faltó a la palabra dada. Albert Rivera no obtuvo todo el rédito electoral que habría sacado de adelantarse las elecciones en caliente, y empezó a sentir el aliento de Inés Arrimadas en el cogote. Fue suficiente para resistir las presiones internas del Lobby catalán y no facilitarle la Investidura.El cálculo político que ha hecho Albert Rivera es correcto. Menos es más. Aunque pierda 1 millón de votos el 10 de noviembre y se deje 20 escaños en la gatera, tendrá más poder para negociar el precio de su abstención. Si los españoles no castigan al PSOE en exceso, es incluso probable que Ciudadanos pueda tener interés en formar parte del gobierno.Desde aquí intuyo que el Tribunal Supremo va a querer demorar la Sentencia del Golpe de Estado del 1-0 hasta pasado el 10 de noviembre. Sea cual sea, antes o después, la ponencia del Juez Manuel Marchena va a provocar nuevas elecciones en Cataluña. El Lobby catalán, rescatado con el FROB de Zapatero y con el FLA de Montoro, pretende relanzar a Artur Mas. Para frenar a ERC en Barcelona, no ha dudado en sabotear el Pacto de Lledonner y forzar la repetición de las Elecciones Generales. Es una apuesta muy arriesgada, o más bien una obsesión, que aboca el país a una crisis constitucional bastante predecible.En sucesivos análisis, explicaré de forma más detallada la estrategia que van a seguir las distintas formaciones políticas, pero sirva un pequeño adelanto, en forma de tablaResultado más probable del 10-N