El PSOE ya no tiene solución. Eso es algo de lo que se daría cuenta hasta un niño de ocho años. Pero sus dirigentes, alejados de la realidad de la gente tras años de endogamia y colegueo, ni lo saben ni van a querer darse por enterados.Los vergonzosos acontecimientos del pasado sábado van a tener consecuencias tremendas. La escisión del PSOE en dos facciones enfrentadas está aún en el prólogo. Todos los implicados van a tirar a matar, y acabarán como en un divorcio llevado por abogados codiciosos, con los cónyuges peleándose hasta por el último CD para aumentar su minuta.Dice el nuevo “jefe” del comité federal o lo que queda de él que cualquier decisión es mala para el PSOE, pero que lo peor sería ir a terceras elecciones. Pero a la vez mantiene que el NO sigue siendo NO, y de propina añade que él no va a llamar a Rajoy. Menudas perlas ha soltado en su primer día. Vaya una demostración de soberbia.Es decir, que al parecer los dirigentes del PSOE esperan que alguien de fuera tenga una iniciativa misericordiosa para salvar a su partido de ellos mismos, porque ellos no están dispuestos a ceder en nada. Ni tan siquiera están dispuestos a llamar al odiado Rajoy.Convendría que cuanto antes los nuevos dirigentes empezasen a hablar de manera diferente a sus simpatizantes, porque cuanto más tiempo pase sin un golpe de timón, más difícil van a tener el sobrevivir como partido político significativo.Y el golpe de timón que tienen que dar deberá contener algunos mensajes claros y firmes. Por ejemplo:“Nos hemos equivocado y nuestro partido estaba perjudicando los intereses generales de España. Como ha dicho Rubalcaba vamos a poner en primer lugar la formación de gobierno y después intentaremos arreglar las cosas en nuestro partido, porque España no puede esperar.”“El PP ha ganado limpiamente las elecciones por dos veces consecutivas y es a su candidato Rajoy a quien corresponde gobernar en España. Además, como hemos perjudicado a España retrasando sin ninguna justificación la formación de gobierno, estamos dispuestos a aceptar la oferta de Rajoy de gobernar en coalición si el PP la sigue manteniendo.”“El problema de corrupción política es general en España, no es sólo patrimonio del PP.”Ese tipo de mensajes evidentemente costará votos al PSOE, pero al menos les permitiría tener la esperanza de remontar en el futuro.Pero si el PSOE sigue empecinado en lanzar mensajes cuya única utilidad es la de asilvestrar a sus simpatizantes seguirá perdiendo votos a favor de Podemos a marchas forzadas, porque cuando los votantes se radicalizan siempre preferirán la versión original, es decir, a los auténticos radicales de Podemos, En Marea y similares.Las palabras dichas hoy por el nuevo mandatario, el asturiano Fernández, no indican que en el PSOE nadie se haya planteado de verdad dar un golpe de timón. Da la sensación de que sólo están templando gaitas esperando que pase la tormenta. Como un niño pequeño que cuando hace una trastada se esconde para ver si hay suerte, sus padres no se enteran y así no lo castigan.Saludos
Decía el gran Greg Lemond que el ciclismo cambió – para mal – en 1989, y es verdad. No fue tanto el dopaje, que siempre ha coexistido con la competición ciclista, como un problema de modelo de negocio. Hasta esa fecha, era un deporte genuinamente europeo y continental. Con la llegada de corredores anglosajones, estadunidenses y colombianos, el ciclismo empezó a crecer fuera de Europa con unos parámetros completamente diferentes. La Unión Ciclista Internacional y los Organizadores del Tour de Francia empezaron a pelear por el modelo de negocio y por el control de un deporte muy lucrativo.Al abrir las Puertas de EEUU, los organizadores del Tour de Francia vendieron su alma al diablo y este tardó muy poquitos años en exigir la entrega de la mercancía. El modelo de Hombre Tour y de Duelos en las Cimas en Prime Time, en la que los demás ciclistas quedaban relegados a simples comparsas o figurantes, voló por los aires con el escándalo del dopaje sistemático y generalizado. El público europeo empezó a dar la espalda a un modelo de ciclismo espectáculo y a desertar las cunetas de las carreteras.Para colmo de males, en España el ciclismo profesional ha sido víctima de una combinación letal de estupidez, sectarismo y codicia. En lugar de hacer pedagogía, los periodistas de RTVE y otros medios se decantaron por el sensacionalismo y el politiqueo. Durante más de un lustro, se han dedicado a criminalizar el ciclismo y a linchar en plaza pública a los ciclistas. La famosa Operación Puerto montada por el gobierno de Zapatero quedó en aguas de borraja en cuanto el principal acusado se ofreció en pleno juicio a detallar los pormenores del dopaje en el fútbol español.Desde hace una larga década, la organización de la Vuelta a cargo de Unipublic y la cobertura mediática de la prueba por TVE son una auténtica “mierda”. Con su desprecio al público, entre unos y otros han expulsado de las cunetas a los aficionados y espectadores y han espantado a los grandes patrocinadores. Llegar la carrera a los pueblos e irse a publicidad durante la travesía porque el municipio no paga lo que le piden por “publicitar” su nombre o colocar una meta volante. Business es business. La prueba que debería servir para mostrar la belleza y riqueza de todos los pueblos de España solo es un pretexto para escuchar los viejos chistes de Pedro Delgado y los inefables comentarios de Carlos de Andrés.Este año, la Vuelta a España se ha resumido en un duro paseo a lo largo de la cornisa cantábrica y Pirineos. Como decae el interés de la prueba, hay que darle chicha a la Audiencia. Pero la mayoría de los ciclistas se ha hartado de que les hagan subir por sistema absurdas cuestas al 30% y hubo un conato de motín hace 2 días en Alicante. Ni los porcentajes pueden ir a más, ni la cobertura periodística ir a menos. Si Cris Froome y Contador no hubieran decidido participar a última hora en la Vuelta, la edición de este año habría pasado completamente desapercibida.