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El año en el que la normalidad no regresó

El balance de 2021 es inequívoco: esperando la vuelta a la ansiada normalidad,  hemos regresado al teatro del absurdo. Pensar contra la corriente del tiempo es heroico; decirlo, una locura. Bufones e histriones montan guardia, altavoz en mano.

Las estadísticas que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad en su último informe confirman el hecho de que todos los españoles mayores de 60 años han sido vacunados con la pauta completa. El 100% son 12,2 millones de personas. Si les sumamos los 6,7 millones de vacunados entre 50 y 60 años, son 18,9 millones equivalentes al 99% del censo.
vacunados

 

Residencia Legal Vacunados No Vacunados Ratio
00-11 años 0 5305869 0%
12-59 años 26007265 1872758 93,28%
60 -99 años 12170420 69234 99,43%
Total 38177685 7247861 84,05%

 

En poco más de 12 meses, a la mayoría de ellos les habrán puesto 6 dosis: dos de la gripe (Chiromas), una del neumococo (Prevenar 13), tres del coronavirus (Pfizer y/o Moderna). Lo más lógico y natural sería que ese esfuerzo se tradujera en un descenso de la mortalidad en España. Pero vivimos un tiempo extraño en el que no rige el principio de no contradicción. Cualquier cosa es posible si la pregonan en la tele.

La información que nos brinda el Ministerio de Sanidad es portadora asintomática de conceptos latentes muy interesantes. Apunta que el 17,4% del censo entre 12 y 50 años no está vacunado, pero: ¿Cómo citaron a 2 millones de inmigrantes ilegales para que se fueran a vacunar? Si todos los españoles de más de 60 años se vacunaron en los primeros meses de 2021, podría argumentarse – estadística en mano – que la propensión a vacunarse de los españoles nativos es muy superior a la de los nuevos españoles.

Con esa obligada corrección estadística, el porcentaje de la población vacunada se eleva en España por encima del 95% y contrasta con lo que ocurre en otros países. Entonces: ¿por qué insisten tantos columnistas y bufones del régimen marxista en impostar la realidad? La explicación es tan sencilla como lamentable. El gobierno y sus voceros se dieron de bruces con los hechos: los temporeros hacinados en barracones y chabolas causaron el rebrote de coronavirus en Andalucía, Extremadura y Cataluña en el verano de 2020. No se plantean confinarles ni exigirles ninguna clase de pasaporte. Son intocables, los parias de la Nueva Normalidad puritana.

Después de dos años y medio de contagio masivo y con el 95% de la población vacunada, lo natural sería que en España ya se hubiera alcanzado un estado de inmunidad colectiva frente al patógeno. Sin embargo, por alguna razón misteriosa, el saldo de muertes en 2021 es prácticamente idéntico al de 2020. Los registros del Servicio de Vigilancia de la Mortalidad Diaria del Instituto de la Salud suman un exceso de 200.000 bajas en los últimos 30 meses que dura la Crisis Sanitaria.

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2 pensamientos sobre “El año en el que la normalidad no regresó”

  1. Oigo a diario en las TV. y leo en las prensas oficiales del régimen una coletilla insistente: “X % de los ingresados en UCIs son no vacunados”. Comprendo esa propaganda que suele rondar valores del 60%, y hasta me la creo. Pero, siendo tanto el interés por asustarnos a los no vacunados, no entiendo que de los aproximadamente 30 muertos diarios por covid no digan porcentajes para asustar más aún. Significará eso que de los 30 muertos-as-es, diarios hay un alto porcentaje de vacunados?. Si es así , son tan efectivas las vacunas como nos cuentan?

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