Año 0. Día 4. Barcelona, donde la espalda pierde su nombre

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Totalitarismo. Mil nombres para el sexo, solo uno para el amor.  Puede que sean mil etiquetas para no decir nada. Es estado de sumisión frente a la administración que se desboca.

Barcelona, la Ciudad de los Prodigios, a punto de tener un Regidor de Esquerra Republicana. La corrupta burguesía mandó emisario al norte para contratar al mejor mercenario. Pero Francia les ha vendido paquete por liebre, mulo paticojo.  194.461 votos: el listón mínimo que debe superar, lejos de los 868.365 que consiguió Arrimadas. Chupado: se queda  con 133.427. ¡Mon Dieu! ¡Qué ridículo! No es nada fácil pregonar virtudes y señalar herejes cuando se pierden 735.000 votos.

Con esa resaca de 6 concejales, el corrupto gremio quiere blanquear a Colau. Les hace gracia la chica que un día okupó el Consistorio para poder amargarle al Rey Felipe VI sus visitas oficiales.  Le faltaron los ovarios de la Forcadell, para recibir a Otegi y hacerse la foto, pero nobody is perfect.

El Liverpool humilla al Barça de Messi, Manuel Carlos Vals Galfetti se nos viene a las Españas a hacer de viejo verde, y Ernest Maragall, ya parece el listo de la familia: ¡algo grande está pasando en Barcelona!

¿Quién nos ha robado el mes de abril?

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Como un niño se despide del mar: “Cariño, dile adiós a las olas”. Adiós, Democracia, adiós. El pueblo menudo, afónico, se ha quedado sin voz. Se tienta la ropa, le falta algo, joder. ¿Quién me ha robado el mes de abril, cómo pudo sucederme a mi?  Hace memoria. Volvía de la playa, iba en el Metro de Barcelona. Entró en el vagón, guitarra en mano, un Relator que musitaba con acento gabacho. Era algo así como: “Es mejor de robar votos, que de pactar con VOX”.

Satán es hebreo. Enemigo, oponente. El Diablo es griego. Calumnia, divide y enfrenta. Todo el matiz de la estrategia andaluza de Ciudadanos cabe en la etimología de esas dos palabras. Al satanizar y calumniar a VOX, Albert Rivera coloca todos los peldaños que necesita el PSOE para llegar a La Moncloa. Arranca la campaña electoral con un relato redondo. Auna la lógica del odio del marxismo con el estigma del catecismo.

Rajoy es el enemigo perfecto. Le odian y calumnian desde todos los frentes. La izquierda detesta a Rajoy, la derecha insulta a Mariano y el lobby catalanista odia a los dos por igual. La derechita cobarde, c’est pas moi, dice Aznar. El PP de Pablo Casado se avergüenza de su pasado. Otra alfombra roja para el desfile militar de Pedro Sánchez. Solo le faltan los palmeros, pero ya hacen cola los periodistas que venden chapas y las comunicadoras que le adeudan mamada. Ya se anuncia un abril triunfal.

Una amiga lectora, de nombre Regina, no me dejará mentir. La estrategia para el PP desde hace meses era prometer una fuerte bajada de impuestos para todos los españoles. Era un relato sencillo para frenar al Psoe y una estrategia ganadora para atar en corto a Ciudadanos. El PP de Casado habría obtenido 3 millones de votos más recordando cada día a los españoles que Rajoy no pudo cumplir sus promesas. Meses para explicar que no es cobardía enfrentarse a un Golpe de Estado con prudencia, ni debilidad hacerlo con inteligencia. Para doblegar a un toro furioso, hay que enseñar la muleta con la mano izquierda. Recrear la cornada mortal de Alemania que recibió el diestro cuando entraba a matar, no le habría restado votos al PP.

Dejamos escrito que Casado no debía aceptar participar en los Debates en los que no estuviera presente Santiago Abascal. Era una trampa tan burda, que le deja en mal lugar como líder político. La primera vez que el empleado de La Caixa le puso los cuernos al PP, la culpa fue suya; la segunda vez que ocurrió, la culpa fue del PP. Esta tercera vez, la culpa es los dos, pero ya no tiene remedio. A las teles del Lobby catalán, que ahora están liadillas con el traje de Pablo Iglesias, les pone mucho eso de tener en la Oposición a un tierno zombi y a un diablo sin tridente.

El partido de Santiago Abascal, con sus 24 diputados pagados a precio de oro y al contado, debe mandar a tomar por el culo a Albert Rivera y a Ciudadanos, con toda la contundencia que prometió durante la campaña electoral. No es posible que se rebajen a mendigar una cochina alcaldía para figurar en los cuadros de la pared, ni que busquen el burladero del supuesto interés de los madrileños y andaluces. Lo proclaman inmortales Labordeta y Umbral, desde el balcón más alto de las instituciones españolas, porque VOX nos lo debe a todos. No es solo un corte de mangas a Cataluña, mientras huímos derrotados hacia las montañas. Es un gesto simbólico: derrotados en la batalla, traicionados, pero no vencidos.

El 28 de abril cayó Troya, el último bastión católico que resistía el avance de los puritanos en el mundo. Ciudadanos era el caballo de madera que habían dejado en la puerta. Nunca conoceremos de donde salieron sus votos, pero ya no importa. Arde Notre Dame.  La Constitución del 78 está en llamas.  La guardaba el pueblo llano en el cajón, donde guardaba la razón.

© Belge

¿Han sido limpias las Elecciones Generales? El ejemplo de Ávila

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Decíamos en un anterior análisis:

“Si extrapolamos las extrañas cifras de Ávila al conjunto de la nación, podemos intuir cómo han conseguido estimular a los ratones blancos en su laberinto. Ávila es una plaza de laboratorio idónea para analizar qué ha ocurrido con el voto conservador del Partido Popular.

El equipo de Pablo Casado ha hecho una mala campaña, y se puede observar con total nitidez cómo el 30% de su electorado más cabreado se le ha ido a VOX, la formación de Santiago Abascal. El resto de votos que echa en falta es despoblación: de 10 a 15.000 votantes menos en tan sólo 10 años, sin contar personas ancianas desplazadas a residencias y geriátricos de toda la Comunidad, que siguen figurando en los Censos de la provincia.La pregunta pertinente es: ¿De dónde han salido los votantes nuevos de Psoe y Ciudadanos?

El Caso de Ciudadanos es el que plantea más interrogantes. El análisis de los datos de Ávila muestra que, contrariamente a lo que se ha querido vender en las televisiones del Lobby catalán, el voto de más a Ciudadanos no ha salido necesariamente del electorado tradicional del PP, sino de la abstención. Pero: ¿Cómo un partido político, que hace una mala campaña electoral, va a poder movilizar a los abstencionistas si ese prodigio no ha ocurrido nunca en otras elecciones? En mi provincia de Ávila, que ha perdido cerca de 10.000 habitantes reales en el último lustro, Psoe y Ciudadanos consiguen sumar 12.000 votos más, de los que solo 4.000 votos podrían proceder de los simpatizantes de IU-Podemos. Pero la clave es que los 5.000 votos extras que ha obtenido milagrosamente, le han permitido a Ciudadanos arrebatarle in extremis un escaño al PP”.

Análisis de los Resultados Electorales en Ávila

El resultado de las elecciones europeas, municipales y autonómicas confirman la lectura que hicimos hace un mes. 5.000 votos, equivalentes a un 4% del Censo en Ávila, salió de la abstención para dopar el voto a Ciudadanos. Extrapolado al conjunto de la nación, son exactamente 1.480.000 votos, que coinciden milimétricamente con los votos de Ciudadanos que desaparecen en las Elecciones Europeas.

Otro hecho relevante es que los 2.000 votantes que desaparecen en abril del Censo correspondiente a las Elecciones Generales vuelven a aparecer milagrosamente el 26 de mayo. Extrapolado ese dato porcentual a todo el Censo electoral, la cifra equivale a un conjunto de 600.000 votantes. Son los que PP y VOX acabarían echando de menos en las Elecciones Generales.

En Valladolid, el asombro es,  si cabe, mayor. En 2016, Ciudadanos saca 48.000 votos. En 2019, obtiene 68.000 votos. Pero 4 semanas después, en las Elecciones Europeas, el partido de Luis Garicano, vallisoletano y europeista, solo suma 48.000 votos. ¿De donde salieron los votos a CS en abril? De la abstención. ¿A dónde volvieron en mayo? A la abstención.

Tabla comparativa

 

Concepto Europeas Municipales Autonómicas 2019 2016 2015 2011 2008
Población 157432 157432 157432 157.432 162.514 164.925 171.647 171.815
Censo 132.000 133.000 131.000 131.000 144.000 144.500 145.000 146.000
Votos 97.500 100.500 99.500 103.000 99.500 102.500 107.500 115.500
Abstención 32.000 29.300 29.500 26.100 32.200 29.800 35.200 28.200
Nulo 1263 1796 1138 1417 1185 1232 1481 971
Blanco 1442 1190 866 720 715 742 1233 1156
PP 35.000 39.000 35.500 31.900 50.750 47.000 65.600 67.300
PSOE 28.000 24.000 27.700 26.300 19.100 20.100 24.200 40.250
CS (upyd) 15.100 5.800 12.700 19.000 14.000 15.900 8.200 1.628
VOX 7.700 700 5.500 14.600
IU-Podemos 6.100 700 5.000 7.700 12.400 11.900 4.800 3.000

Para seguir en toda su extensión y matices este interesante debate sobre lo que ha devenido la Democracia en España, se pueden leer, en su cronología natural, los siguientes artículos:

La estrategia de Pablo Iglesias
El Debate del Arco Iris
El Pucherazo
El Puchero
El Disputado Voto por Correo
Democracia y Big Data. The Imitation Game
¿Sigue siendo España una Democracia?
26-M: la prueba del algodón
La Navaja de Ockham
The Imitation Game. El Caso de Ávila

© Belge

¿Fueron limpias las elecciones del 28 de abril?  La Navaja de Ockham

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El Principio de Parsimonia que inmortalizó el nominalista inglés Guillermo de Ockham reza que si existen dos explicaciones para una misma realidad, entonces la teoría más simple es más probable que la compleja.

Del análisis comparativo de los resultados de las elecciones que se han celebrado del 28 de abril y el 26 de mayo ha surgido una pregunta: ¿Cómo explicamos los 2.890.500 votos que pierden Ciudadanos y Podemos en tan sólo 4 semanas en las Europeas? ¿Cómo explicamos los 4 millones de votos justos que registran en las Municipales tres formaciones políticos en pleno auge que habían sumado 10.546.702 votos en las Elecciones Generales?

Análisis comparativo de las 4 elecciones

 

Partido Generales Europeas Municipales Autonómicas
Psoe 7480755 7359617 6656965 3214561
PP 4356023 4510193 5058435 2425668
CS 4136600 2726642 1876770 1406233
Podemos 3732929 2252378 1463531 715882
VOX 2677173 1388681 659736 683769
ERC 1015315 1257484 821116
Total 26.636.666 22797747 23176671 10421765
Resto de partidos 16.089.964 16.430.046 19.176.634

 

Es una realidad compleja, pero se puede describir con ecuaciones sencillas.

1) En las Elecciones Generales: 16,1 millones de votos + X = 26,6 millones.

2) En las Elecciones Europeas: 16,4 millones + X=22,8 millones.

3) Y en las Municipales, por último: 19,18 millones + X=23,18 millones.

El hecho se puede expresar de forma sencilla: con idéntica participación general, ¿por qué motivo se abstienen en las Europeas los votantes de CS (1,41 millones), de Podemos (1,48 millones) y de VOX (1,29 millones)? Si la “teoría” es el desánimo electoral, se puede aplicar a VOX pero no a CS ni a PODEMOS que superan expectativas y resultan decisivos. Y no explicaría que no afecte al PP.

La segunda derivada, que se observa en las Municipales, es más compleja de analizar. Contra todo pronóstico, sube la participación electoral real; 3 millones de simpatizantes de Ciudadanos, Podemos y VOX se abstienen y otros 3,6 millones eligen opciones alternativas al Psoe, al PP y a los grandes partidos nacionalistas. Pero ¿cuales?

La realidad compleja que se desprende del análisis comparativo de los datos puede expresarse de un modo sencillo: sobran 3 millones de votos a Podemos y Ciudadanos. Las Elecciones Europeas son la clave para entender que o “sobran” en las Generales o “sobran” en las Municipales. Pero si la teoría más sencilla es la más probable, como decía Guillermo de Ockham, del Principio de Parsimonia se podría deducir  que “sobran” 3 millones de votos a Ciudadanos y Podemos en las Elecciones Generales del 28 de abril.

La estrategia de Pablo Iglesias para el 28 de abril

El Barómetro de Inlucro V: El Pucherazo

¿Se cuece algo en el voto por correo?

El disputado voto por correo de una estupenda Señora de Valladolid

¿Es España una Democracia (II)

© Belge

Nunca formaría parte de un club que me admitiera como socio. Pero toda regla tiene su excepción.