Matriarcado, matrilinealidad, matrilocalidad

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Un enfoque antropológico (Wikipedia)

“Es muy importante distinguir el matriarcado del =&0=&, que es una cuestión diferente. En algunas sociedades el prestigio social y la adscripción de bienes y posesiones se recibe por vía materna, más que por vía paterna. Eso en general implica que en algunas sociedades son las mujeres quienes heredan las tierras familiares y no los hombres. Aunque en muchas sociedades matrilineales las mujeres tienen un poder decisorio sobre asuntos familiares razonablemente importantes. La posición social viene de la madre más que del padre y las familias extensas y la alianzas tribales se establezcan sobre líneas sanguíneas femeninas. Aun así, en algunos pocos casos, los hombres tienen más autoridad formal que las mujeres, siendo quien la ostenta el hermano de la cabeza de familia más que el marido de la cabeza de familia. De hecho, algunas pocas sociedades matrilineales son avunculocales, lo cual significa que los hijos de la cabeza de familia están sometidos a la autoridad del tío materno, más que del padre.

El matriarcado es una acepción diferente a la de matrilocalidad, usado por algunos antropólogos para describir sociedades en donde la autoridad maternal se basa en relaciones domésticas, debiéndole al esposo unirse a la familia de la esposa, en lugar de que la esposa se mude a la villa o tribu del esposo, así, ella es mantenida por su familia extendida, y el esposo tiende a estar socialmente aislado. Otros pasos coadyuvantes son la matrifocalidad y la poliandria, generalmente fraternal.

Así, el matriarcado es una combinación de estos factores: matrilinealidad y matrilocalidad. Pero lo más importante es el hecho de que la mujer está a cargo de la distribución de los bienes para el clan y, especialmente, de las fuentes de nutrición, campo y comida. Esta característica hace que todos los miembros del clan dependan más de la matrilinealidad y matrilocalidad, y esto le otorga a la mujer una fuerte posición en las sociedades que hoy son consideradas matriarcales.”

España y los países del Sur, con gran peso de las sociedades y culturas rurales, son básicamente estructuras de tipo matriarcales.

¿Es la Ideología de Género un Caballo de Troya?

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Las sociedades humanas, y por ende, modelos económicos, se dividen en dos grandes categorías: patriarcales y matriarcales. En Occidente/Europa, la estructura antropológica dominante es de tipo matriarcal en el Sur católico y patriarcal en el Norte protestante.  Aunque se podrían aventurar toda suerte de explicaciones genealógicas, en base al peso originario de la Agricultura o de la Caza, conviene tener siempre presente las enseñanzas y teoría de unos de los científicos más extraordinarios del siglo XX, el francés Claude Levi Straus.

Para el intercambio y comercio de material genético, la Humanidad fue alumbrando mecanismos tan diferentes como la Dote o el Rapto. El concepto de “amor romántico” es relativamente reciente y corresponde a un “paradigma” dominante en las sociedades europeas de los siglos XVIII y XIX, y que sería con la entretela de lo que podría definirse como economía de mercado.

Afinidad, Interés y Violencia constituyen los tres vértices de un triangulo, presente en mayor o menor medida en todas las estructuras humanas y animales. En sociedades matriarcales, como la católica o la china, dominan Afinidad e Interés; en sociedades patriarcales, como la hindú o la musulmana, prima el Interés y la Violencia.

Hace años, un conferenciante describía y intentaba explicar unas curiosas protestas que habían ocurrido en la India, en las que unas Mujeres de la Elite se manifestaban para reclamar, en nombre de la Tradición, el incongruente y extraño “derecho” a ser sacrificadas en la pira del marido fallecido.

Resulta de lo más extraño, hoy, que las féminas que integran sistemas parentales de tipo matriarcal acaben “reivindicando” los valores de una ideología fundamentalmente protestante y patriarcal, en los que imperan Afinidad y Violencia. La renuncia voluntaria a la maternidad es, incluso, percibida paradójicamente como una “liberación”. Y no sirve como “explicación” científica que no sean conscientes de la realidad, en una época en la que abunda la información detallada y contrastada.  Para muestra un botón: España es uno los pocos países del mundo en que una mujer pueda pasear sola y relativamente segura a las 11 de la noche por las calles de cualquier ciudad, sin sentirse presa del pánico y temer sufrir una agresión.

Desde el punto de vista social, la pretextada lucha contra la violencia de género es un instrumento ideal para crear, perfeccionar e implementar diferentes mecanismos de control sobre el individuo propios de cualquier estado totalitario. La soberanía personal sobre el ámbito privado  – debidamente criminalizado – se reduce a la mínima expresión.

© Belge

Cerrando huecos (II)

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Se han creado expectativas en torno a la reunión del BCE, un manera cómoda de desviar la atención. ¿Lo importante? Las informaciones que se empiecen a filtrar sobre los resultados del primer trimestre. Van a ser, probablemente, peores que los de 2015.

Tendencias del Dow Jones entre 1898 y 2017

Periodo Niveles Duración Tendencia Circunstancias
1898-1925 60-125 27 años 2,7% I GM
1921-1929 80-280 8 años 15% Monetarismo
Proteccionismo
1929-1956 280-600 27 años 2,7% II GM
1956-1973 600-1200 17 años 4,1% Guerra fría
1973-1987 1200-2500 15 años 4,7% Crisis energética
Deflación
1987-1995 2500-5000 8 años 9% Guerra Golfo
Monetarismo
1996-2000 5000-10000 4 años 20% Expansión de balances
Monetarismo
2002-2006 7500-15000 5 años 15% Basilea (NIC)
Guerra Iraq
Monetarismo
2009-2017 7500-20000 8 años 13% Guerras Libia y Siria
Monetarismo
Bancarrota Financiera
QE

2000-2017 10000-20000 17 años 4,1% Tipos 0
Unión Monetaria
Deflación
1898-1956 60-600 58 años 4,1% Primera mitad XX
1956-2001 600-12000 46 años 6,8% Segunda mitad XX
1898-1991 60-3000 93 años 4,3% Colapso URSS
1988-2017 2000-20000 30 años 8% Monetarismo
Deflación
Guerras Sucias
Terrorismo
1898-1929 60-300 30 años 5,5%
1898-1972 60 – 1000 74 años 4% Convertibilidad
1973-2017 1000-20000 44 años 7% Fin de la Convertibilidad

Una regla, sencilla, que siempre hay que tener presente, sea cual sea la operativa: no es necesario operar todos los días, ni a todas las horas.

Pablo Iglesias no quiso ser la Otra

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Fracasa la Operación Rivera

La esperada sesión de Investidura superó todas las expectativas. El segundo parlamento de Pablo Iglesias fue extraordinario y le situó como vencedor indiscutible de toda la izquierda. No se tienen noticias contrastadas, pero al bueno de Julio Anguita le debió llegar el contento político e intelectual al borde mismo del orgasmo fisiológico. El único que había previsto esta situación – al margen de un humilde servidor – y se la debió exponer a sus compañeros de Ejecutiva, fue Mariano Rajoy. Tres hechos significativos lo corroboran desde el pasado 25 de Mayo, más allá del vilipendio y linchamiento moral por parte de una prensa mercenaria cada vez más desnortada: apuró la legislatura en busca del Empate, preparó a sus ministros para gobernar en funciones hasta el verano y renunció a presentarse como primer candidato a formar gobierno.

Muchos analistas – y alguno al que me gusta leer los fines de semana – se han formado una imagen equivocada de Mariano Rajoy. Le ha tocado gestionar toda la complejidad del mapa político y económico español de un modo sutil e inteligente. La prueba de ello es que ha logrado bloquear primero la Operación Chacón, frenar después la Operación Syriza y desbaratar ahora por completo la Operación Rivera. Que la inmensa mayoría de los periodistas y políticos patrios no son capaces de “leer” la partida de ajedrez que se está jugando a la vista de todos es una obviedad. Reaccionan con ira puritana y soflamas morales donde deberían esforzarse en hallar y explicar las claves del momento.

En junio del pasado año, el Presidente del Gobierno preparó su Sacrificio de Dama a consciencia. No puedo imaginar cómo intuyó Rajoy que Pablo Iglesias no aceptaría el papel de querida en el matrimonio a la catalana de Sánchez y Rivera

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Nunca formaría parte de un club que me admitiera como socio. Pero toda regla tiene su excepción.