El Banco de España ayudó a engañar a los clientes y futuros accionistas de Bankia. Es lo que se desprende de los testimonios en el Juicio que se celebra por la creación y salida a Bolsa de Bankia. Contra viento y marea, e intentando quedar bien, todos los testigos han corroborado el análisis financiero y político que hemos venido articulando desde 2005, cuando salieron las primeras evidencias sobre el fraude de los avales cruzados. Pocos periodistas, por no decir ninguno, han informado de un modo coherente sobre lo que estaba ocurriendo.Periodismo no es instruir sumarios ni hacer la labor de los jueces, y mucho menos, sustituir el trabajo riguroso y minucioso de los historiadores. Periodismo es decirle a la gente a qué hora sale el tren, cuál es su destino, cuánto cuesta el billete y si quedan asientos libres. Cuando se analiza la actualidad y el presente reciente, no es para historiar los hechos del pasado, sino para revelar pautas que ayuden a informar sobre los acontecimientos del futuro inmediato. Si el tren sale tarde o no quedan asientos libres, el hecho tiene consecuencias. El ciudadano informado, que necesita llegar puntual a su destino, está a tiempo de poder elegir un medio alternativo.Siguiendo las instrucciones de Bundesbank alemán y de la propia canciller Ángela Merkel, Zapatero y el Banco de España urdieron y maquinaron la creación de BANKIA, a sabiendas de que el objetivo político de tal operación no se correspondía en nada con los propósitos financieros publicitados. Crearon una “entidad financiera” de la que poder colgar el sambenito de la corrupción. El motivo real para fusionar varias cajas castellanas relativamente saneadas y convertirlas en “banco” era doble: ocultar el agujero contable del Banco de Valencia y convertir a los depositantes en supuestos “acreedores” a los aplicar las “quitas” bancarias. Pero para poder aplicar la regla “Bail in” del rescate interno, y robarle su ahorro a los clientes, lo primero es convertir las Cajas de Ahorro de las que responde el Estado Solidario en un Banco malo del que deben hacerse cargo sus desafortunados accionistas.¿Puede hablarse con rigor de conspiración? Sin ninguna duda. Desde el colapso de Lehman Brothers en otoño de 2008, el gobierno de Zapatero conspiró contra los ahorradores castellanos, en beneficio directo de las cajas de ahorro catalanas y del sistema financiero alemán. La OCDE y el FMI cifraron, en su día, en 500.000 millones de euros la evasión de capitales con destino a los bancos alemanes. El dinero del miedo.La principal lección de la larga Operación BANKIA (2008-2019) que ahora se juzga es que a los ciudadano y clientes poco les ha importado la verdad y la justicia. Prefirieron siempre el relato justiciero que les eximia de cualquier responsabilidad personal y colectiva. Y tiene su lógica, si a los codiciosos que fingían ser tontos y desvalidos, les devuelven el dinero incautado. La estrategia pactada con Merkel y el Bundesbank para eximir de la “quita” a ancianitos, pobres y tontos es un boomerang que le impactará de lleno al gobierno de Mariano Rajoy. Al asumir una inexistente “mala praxis” bancaria, ha abierto la puerta a muchas penurias políticas y judiciales.
A la Opinión Pública le cuesta entender la premeditación con la que actuaron siempre una serie de “poderes fácticos” o lobbies. El ajedrez es un juego ingrato para los que no lo practican habitualmente. Son las reglas del arte de la guerra, pautadas, regladas y acotadas. La Teoría del Castigo Moral a los PIGS de Merkel se ve reforzada si las víctimas del Ajuste impuesto asumen que son culpables. El PSOE de Zapatero, acamado con el lobby financiero catalán desde 2004 a 2012, señala con el dedo al PP y le responsabiliza del desaguisado bancario. Un corolario interesante del Caso BANKIA tiene consistencia suficiente para ser la moraleja de la Historia política de España: al PP de Rajoy le habría salido más a cuenta comportarse como fuerza antisistema en 2011 que como partido de gobierno. En el peor de los casos, el resultado habría sido el mismo. Las malas artes de Alemania para acabar con el Centro Derecha en Grecia, Italia y Portugal habrían tenido su continuidad en España en 2012, sin la menor duda, pero el Psoe no habría sobrevivido al colapso bancario y al caos económico e institucional. Han ganado los malos, y Merkel ha conseguido colocar a su Tsipras en La Moncloa, pero ¿quién le puede reprochar a un político íntegro como Mariano Rajoy que pretendiera defender el Bien Común? Es cierto que han continuado saqueando el ahorro de los castellanos para reflotar el malversado y quebrado sistema financiero catalán, que ocultaron toda clase de fraudes contables y le regalaron la CAM y el Banco de Valencia al Lobby catalanista, pero ¿quién le puede afear al PP de Rajoy que siguiera creyendo hasta el último minuto en la existencia de la Nación Española? Hace un año, dejó aprobados los Presupuestos Generales que querían el Psoe y el PNV y no quiso intuir las afiladas puñaladas que le acercaban a su Destino, pero ¿quién le puede condenar por no vender su Alma al Diablo? Dios se ha cansado de hacer milagros, los marxistas luteranos han utilizados las nuevas herramientas del Big Data disponibles para imponer en España su totalitarismo nihilista y feudal, pero ¿es eso excusa para perder la Fe, dejar de pelear y no contar las cosas que suceden?© Belge
A la Opinión Pública le cuesta entender la premeditación con la que actuaron siempre una serie de “poderes fácticos” o lobbies. El ajedrez es un juego ingrato para los que no lo practican habitualmente. Son las reglas del arte de la guerra, pautadas, regladas y acotadas. La Teoría del Castigo Moral a los PIGS de Merkel se ve reforzada si las víctimas del Ajuste impuesto asumen que son culpables. El PSOE de Zapatero, acamado con el lobby financiero catalán desde 2004 a 2012, señala con el dedo al PP y le responsabiliza del desaguisado bancario. Un corolario interesante del Caso BANKIA tiene consistencia suficiente para ser la moraleja de la Historia política de España: al PP de Rajoy le habría salido más a cuenta comportarse como fuerza antisistema en 2011 que como partido de gobierno. En el peor de los casos, el resultado habría sido el mismo. Las malas artes de Alemania para acabar con el Centro Derecha en Grecia, Italia y Portugal habrían tenido su continuidad en España en 2012, sin la menor duda, pero el Psoe no habría sobrevivido al colapso bancario y al caos económico e institucional. Han ganado los malos, y Merkel ha conseguido colocar a su Tsipras en La Moncloa, pero ¿quién le puede reprochar a un político íntegro como Mariano Rajoy que pretendiera defender el Bien Común? Es cierto que han continuado saqueando el ahorro de los castellanos para reflotar el malversado y quebrado sistema financiero catalán, que ocultaron toda clase de fraudes contables y le regalaron la CAM y el Banco de Valencia al Lobby catalanista, pero ¿quién le puede afear al PP de Rajoy que siguiera creyendo hasta el último minuto en la existencia de la Nación Española? Hace un año, dejó aprobados los Presupuestos Generales que querían el Psoe y el PNV y no quiso intuir las afiladas puñaladas que le acercaban a su Destino, pero ¿quién le puede condenar por no vender su Alma al Diablo? Dios se ha cansado de hacer milagros, los marxistas luteranos han utilizados las nuevas herramientas del Big Data disponibles para imponer en España su totalitarismo nihilista y feudal, pero ¿es eso excusa para perder la Fe, dejar de pelear y no contar las cosas que suceden?© Belge
Pasando por alto que tal vez necesiten a esos periodistas para redactar anuncios petados de falta de ortografía, o rotular en pantalla y en directo que “La Juventus de Turín benció 0-2 al Bologna”, lo cierto es que la oferta de trabajo tiene tanta miga fiscal, laboral y jurídica como profesional. Publicar 2 artículos de 400 palabras 7 días a la semana, con sus correspondientes fotografías de actualidad, no es una tarea sencilla que se pueda llevar a cabo en una hora. El anuncio, que coincide con el nuevo bodrio que presenta un provocador de tres al cuarto pasado de rosca, es explícito: “Programas de televisión” y “Programas de corazón de famosos españoles”. Aunque se cuidan mucho de indicarlo, por las posibles consecuencias legales, es condición sine qua non que los afortunados redactores analicen lo que ven en la tele durante horas. ¿Cuantas? Realmente no importa: estarán trabajando 30 o 40 horas semanales para ganar 4 euros al día. Por suerte, es un proyecto de largo recorrido, como el ave. Desde que las corruptas productoras de televisión que montan los propios directivos copan la parrilla con programas cutres y zafios, la subcontratación de periodistas y redactores como falsos autónomos está a la orden del día. No es culpa suya: la Casta política y empresarial que les ha regalado concesiones sin condiciones quiere una prensa sumisa y prostituida, que se pase el día hablando de los colectivos arco iris, del género de las féminas, de los animalistas veganos y del sexo de los ángeles. Pero incluso así, pedirle a un periodista de largo recorrido dedicado al corazón que pague 285 euros al mes como autónomo y emita facturas de 1,65 euros + IVA por artículo roza la risa. ¡Facturas emitas y las cobres!En los Presupuestos Generales del Estado que Pedro Sánchez ha presentado con recochineo a la Comunidad Internacional, al modo que lo hizo Zapatero en 2008 y 2009, se consignan 155.000 millones de euros para el pago de pensiones públicas en España. Son 100.000 millones de euros más que los 54993 millones que se pagaron en el año 2001. Casi 3 veces más. Teniendo en cuenta que a partir del año 2007 se empiezan a destruir 5 millones de puestos de trabajo, y son prejubilados casi 1 millón de empleados bien remunerados en sectores privilegiados, la alarma social por la sostenibilidad del pago de pensiones está totalmente justificada.Desde que Zapatero llegó al Poder, el PSOE y el lobby catalán están jugando sin apenas disimulo a hipotecar y forzar la quiebra del llamado sistema de reparto. Por eso cierran los ojos y permiten que decenas de miles de prejubilados de RTVE y del sector bancario se hayan pasado a la economía sumergida. Pero clama al cielo que acudan, a la vista de todos, como tertulianos a las mismas televisiones y programas que contratan a los periodistas por 2 euros. Cuando firman sus artículos y columnas en revistas y periódicos, están engordando el agujero de 65.000 millones de euros de la Seguridad Social y nos están esquilmando a todos los contribuyentes.(c) Belge