Junio y estacionalidad, algunas ideas para invertir esta semana entrante.


Junio suele ser un mes neutro para los mercados, en el caso de Europa, la mayoría de los sectores suelen cerrar en negativo o nulo. Esta semana que empieza, el sector Mobile telecom ha cerrado 7 de los 10 últimos años en negativo. Dentro de este sector, Deutsche Telekom me ha parecido una buena jugada para entrar corto.

Si lo vemos en mensual, parece un doble techo con una falsa rotura al alza, y ahora un retroceso y una vela bajista.

Otro sector que suele bajar esta semana entrante es el de Gas, water & Multiutilities; 8 de los últimos 10 años ha cerrado el mes en negativo y esta semana entrante lo ha hecho en 7 ocasiones. Dentro de este sector he pensado en un corto en Gas Natural. La vela de cierre mensual también indica que existe probabilidad de mayores caidas.

Otro sector que suele bajar esta semana de junio es el de Household Goods, aunque el sector está fuerte y alcista, bic puede ser buena opción para cortos, esta dentro de una clara tendencia bajista y puede ser una buena opción para aprovechar la estacionalidad.

Y por último, el sector General Retailers ha bajado 8 de los últimos 10 años, dentro de este sector, H&M me ha parecido una buena opción para cortos.

De los anteriores que comenté en Twitter, Hermes se mantiene y DSY, mientras que el corto del Santander lo cerré el viernes.a pesar de que la pauta es del 10 de mayo al 28 de junio, veremos si vuelvo a usarla dependiendo de como vea la situación.

Y esto es lo que he estado haciendo últimamente, espero que siga funcionando. Un saludo y suerte con las inversiones.

Este artículo se publicó por primera vez en:  https://labolsa.pro/analisis/estacionalidad/79-junio-y-estacionalidad

¿Dónde nos conduce el déficit democrático de la UE?


Roma se rebela. Los griegos votaron que no querían el EURO. Los letones, tampoco. Los británicos insistieron: no. Los italianos acaban de votar en contra del EURO. En Francia, España y Portugal, ya se dibujan claras mayorías hostiles a la Unión Monetaria. Unos y otros suman una población que supera los 270 millones de habitantes. Son casi tantos ciudadanos que han experimentado en su economía doméstica lo que es realmente la Unión Monetaria.  En 15 años han transitado del entusiasmo a la decepción.

A favor del EURO, figuran Alemania, Austria, Suiza, Dinamarca, Noruega, Holanda, Suecia y EEUU. No es necesario subrayar el punto cómico que encierra esta escena de tahúres codiciosos cuando proclaman su adhesión a los grandes principios democráticos y liberales y su aversión al temible riesgo moral.

Cualquier análisis político y económico debe centrarse en identificar los hechos significativos que se puedan relacionar entre sí de un modo coherente. Si intentamos analizar el déficit democrático de la Unión Europea, es fundamental acotar el periodo de tiempo y determinar qué hechos son relevantes.

La fecha más decisiva en la Historia reciente de las instituciones europeas es la de la Carta secreta que la Canciller alemana Ángela Merkel hizo llegar, a través del BCE de Trichet, a los dirigentes de Portugal, España, Italia y Grecia en agosto de 2011. El chantaje de la infame misiva es relativamente público porque Silvio Berlusconi dio a conocer su contenido. Los hechos significativos son, de un modo evidente, todos los procesos electorales que se han sucedido desde entonces y que se han podido ver alterados o interferidos de un modo irregular.

El resultado es un verdadero bofetón dialéctico. En Grecia, primero, Chipre después, Italia, Portugal, Francia, Reino Unido y ahora España, casi todas las elecciones han sido irregulares o anómalas. En Grecia, fueron eliminados Papandreu y Samaras, y el Referendo convocado por Tsipras y Varoufakis para vestir el Santo acabó siendo un esperpento histórico. En Chipre, montaron un corralito y fue barrido el gobierno legítimo. En Francia, son sórdidas maniobras las que acaban con Dominique Strauss Khan y Fillón,  y colocan a Macron en la Presidencia. En Italia,  se habían sucedido 5 tecnócratas no elegidos al frente del gobierno y ahora el Presidente de la República, Sergio Mattarella, acaba de impedir la legítima formación de un gobierno contrario al EURO. En el Reino Unido, llevan 4 años achicando agua e intentando escapar de la Unión Europea. En Portugal, José Sócrates se ve forzado a dimitir, y en la siguientes elecciones de 2015, una moción de censura tumba al ganador recién elegido, Passos Coelho. En España, huelga recordar el cúmulo de circunstancias extrañas que han contaminado todas las elecciones desde 2011.

Son ya 8 años seguidos en los que 270 millones de ciudadanos europeos han visto afectado su voto y gravemente comprometida su capacidad para elegir democráticamente su gobierno. Han ido entrando y saliendo de escena, tecnócratas y personajes de trayectoria dudosa, mientras una Prensa corrupta y venal se dedica a criminalizar a la ciudadanía por mostrar su abierto rechazo a la deriva de las instituciones europeas.  En ese mismo periodo, Alemania ha intervenido el BCE en provecho de sus propias empresas y bancos y ha desarmado los aranceles aduaneros en los países del Sur hasta destruir 11 millones de puestos de trabajo para favorecer sus propios intereses en China.

Nunca formaría parte de un club que me admitiera como socio. Pero toda regla tiene su excepción.