El Principio de Parsimonia que inmortalizó el nominalista inglés Guillermo de Ockham reza que si existen dos explicaciones para una misma realidad, entonces la teoría más simple es más probable que la compleja.Del análisis comparativo de los resultados de las elecciones que se han celebrado del 28 de abril y el 26 de mayo ha surgido una pregunta: ¿Cómo explicamos los 2.890.500 votos que pierden Ciudadanos y Podemos en tan sólo 4 semanas en las Europeas? ¿Cómo explicamos los 4 millones de votos justos que registran en las Municipales tres formaciones políticos en pleno auge que habían sumado 10.546.702 votos en las Elecciones Generales?Análisis comparativo de las 4 elecciones
Partido
Generales
Europeas
Municipales
Autonómicas
Psoe
7480755
7359617
6656965
3214561
PP
4356023
4510193
5058435
2425668
CS
4136600
2726642
1876770
1406233
Podemos
3732929
2252378
1463531
715882
VOX
2677173
1388681
659736
683769
ERC
1015315
1257484
821116
–
Total
26.636.666
22797747
23176671
10421765
Resto de partidos
16.089.964
16.430.046
19.176.634
–
Es una realidad compleja, pero se puede describir con ecuaciones sencillas.1) En las Elecciones Generales: 16,1 millones de votos + X = 26,6 millones.2) En las Elecciones Europeas: 16,4 millones + X=22,8 millones.3) Y en las Municipales, por último: 19,18 millones + X=23,18 millones. El hecho se puede expresar de forma sencilla: con idéntica participación general, ¿por qué motivo se abstienen en las Europeas los votantes de CS (1,41 millones), de Podemos (1,48 millones) y de VOX (1,29 millones)? Si la “teoría” es el desánimo electoral, se puede aplicar a VOX pero no a CS ni a PODEMOS que superan expectativas y resultan decisivos. Y no explicaría que no afecte al PP. La segunda derivada, que se observa en las Municipales, es más compleja de analizar. Contra todo pronóstico, sube la participación electoral real; 3 millones de simpatizantes de Ciudadanos, Podemos y VOX se abstienen y otros 3,6 millones eligen opciones alternativas al Psoe, al PP y a los grandes partidos nacionalistas. Pero ¿cuales? La realidad compleja que se desprende del análisis comparativo de los datos puede expresarse de un modo sencillo: sobran 3 millones de votos a Podemos y Ciudadanos. Las Elecciones Europeas son la clave para entender que o “sobran” en las Generales o “sobran” en las Municipales. Pero si la teoría más sencilla es la más probable, como decía Guillermo de Ockham, del Principio de Parsimonia se podría deducir que “sobran” 3 millones de votos a Ciudadanos y Podemos en las Elecciones Generales del 28 de abril.
Así se titulaba una de las películas de Paco Martínez Soria. Y yo, cada vez que oigo o leo que hay gente que reclama con tanto entusiasmo la identidad, el derecho a decidir, mayores cotas de autonomía, el derecho a la autodeterminación, la independencia, el restablecer las fronteras de los antiguos reinos dentro de España, etc… me acuerdo de ese gran invento que es el turismo.
Nuestros políticos, que son gente ilustrada, sabia y muy capaz, han convencido a buena parte de la ciudadanía de que estábamos mucho mejor cuando España no era España, sino una colección de “países” con identidad propia, lengua propia e instituciones propias. Debemos recordar que aquellas instituciones eran absolutamente democráticas y ofrecían a los ciudadanos (no había súbditos) todos los servicios propios del estado de bienestar.
El análisis comparativo de los resultados de las diferentes elecciones que se han celebrado el 28 de abril y el 26 de mayo depara muchas sorpresas. Planea la sombra de una duda. ¿Cómo explicamos los 3 millones de votos que pierden Ciudadanos y Podemos en una elección con Circunscripción Única que se asemeja bastante a los que fueron las Elecciones Generales hace menos de 1 mes?Análisis comparativo
Vivimos en un lugar muy peculiar. No tiene nombre propio, pero por razones prácticas ha sido necesario encontrar una palabra políticamente correcta para referirse a él. Se ha impuesto mayoritariamente llamarlo “Estepaís”, aunque también se ha extendido, sobre todo entre los ciudadanos de ideología nacionalista, el uso de “Elestado”.
A Estepaís no se le reconoce una lengua propia. De hecho, se ha impuesto otra palabra políticamente correcta para denominar al idioma de uso mayoritario. Se trata de la palabra “castellano”, cuyo uso la Real Academia de la Lengua que no existe propone siempre en segundo lugar, y que en realidad era originariamente el nombre del dialecto que se hablaba en Castilla. Este dialecto evolucionó con influencias de otros dialectos y lenguas hasta convertirse en el idioma en cuestión, que se parece al dialecto original como un huevo a una castaña, pero el nombre que propone la Real Academia no se considera políticamente correcto y apenas se utiliza ya.