Portero

Año cero. Día 25. Derecho de pernada judicial

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Al final, tenía que ocurrir. Los puritanos que mandan en la UE enseñaron la patita. En su afán por meternos el dedo en el ojo, y demostrar quién manda aquí, han rizado el rizo. Nada ilustra mejor el carácter feudal de esa ideología que ha penetrado en todas las instituciones europeas que el derecho de pernada judicial. La potestad que tenía el señor del castillo para follarse a las novias en su noche de bodas impregna todo el Derecho y Pensamiento político alemán.

Los jueces de Tribunal Superior de Justicia de Luxemburgo se han valido del apoyo que el PSOE le está brindado a los sediciosos catalanes para convertirse en los porteros de noche de la mítica cinta de Liliani. Una visionaria. Han perpetrado uno de esos esperpentos judiciales que se recuerdan durante años y le da pie a los leguleyos para glosar ad infinitum la delirante lógica jurídica. Dice así: el Tribunal Supremo de Marchena debería haber permitido que Oriol Junqueras viajara para tomar posesión de su escaño de eurodiputado y luego haber pedido un suplicatorio para levantar la inmunidad, mandar detenerlo y entregarlo tutelado a España.

Debidamente traducida a la lengua de los simples mortales, la cosa queda así: España detiene a un terrorista de ETA por colocar una bomba en un tren y asesinar a 200 personas. Cuando va a ser juzgado con todas las garantías jurídicas de rigor, es elegido por un partido de izquierdas para el Parlamento Europeo en Estrasburgo. El juez debe permitir que se fugue a Bélgica o Alemania y pedir un suplicatorio para levantar su inmunidad política. A partir de ese momento, cursar un euroorden para que los jueces belgas o alemanes de turno examinen en qué circunstancias y con qué garantías puede ser extraditado. Si durante la persecución, el etarra causó la muerte a un peatón, lo natural y civilizado es que le juzguen por saltarse un semáforo en rojo y le condenen por homicidio involuntario. Todo lo demás es literatura jurídica y chismorreo político.

El gobierno en funciones ha optado por el silencio para no torpedear su comercio con ERC. Mientras no se vuelva a pronunciar el señor Marchena, no sabe si el estrambote beneficia o perjudica sus intereses. Ese rábano no tiene hojas. ¿De qué le sirve a Oriol Junqueras la inmunidad si la principal consecuencia es que Puigdemont ya no pueda ser juzgado? Los independentistas se han plantado y exigen el indulto.

Postdata. Si Llarena retirará la euroorden contra Puigdemont, permitiendo así que venga en loor de santidad a pasearse por Las Ramblas, crearía una situación política imposible de manejar, incluso para alguien tan inteligente como Pablo Iglesias. Oriol Junqueras, en la cárcel por Navidad, y Puigdemont comiéndose las uvas en la Fuente de Montjuic, una estampa sutil y una dulce venganza.

burla

© Belge
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