Los supermercados DIA, al borde de la quiebra


Susto o muerte. LetterOne, el vehículo inversor de Mikhail Fridman no ha conseguido sus objetivos en la OPA por el control de los supermercados DIA  y ha comunicado a la CNMV que elimina cualquier exigencia sobre el nivel mínimo de aceptación del capital de su Oferta.  La única condición que pone es que el Organismo Regulador considere “equitativo” el precio de 0,67 euros por acción que el inversor ruso está dispuesto a pagar.

Prorrogado el periodo inicial de aceptación de la OPA que había fijado Fridman, solo habían habían aceptado la oferta el 3,2% de los accionistas minoritarios.  Los portavoces del inversor ruso argumentan que el precio que ofrecen tiene en cuenta la realidad desesperada de la empresa, con pérdidas de 150 millones de euros en el primer trimestre. La empresa está en quiebra técnica y tiene de plazo hasta el 20 de mayo para recuperar el equilibrio patrimonial si no quiere verse abocada a reestructurar su deuda y solicitar el concurso de acreedores.

A pesar del rechazo de los accionistas minoritarios, el inversor ruso quiere barra libre en DIA. Apura los plazos, con el fin de colocar a la CNMV entre la espada y la pared. Dependiendo de que decida la Comisión del Mercado de Valores, puede ahorrarse más de 400 millones de euros.  Viendo los antecedentes lamentables de la CNMV, lo único seguro es que hay gato encerrado y que la emblemática marca española del discount está más cerca de la liquidación que del Happy End.

El modelo feudal o la destrucción del amor


No es casualidad que la conocida Paradoja del Tuerto, la formulara Erasmo, un luterano avant la lettre. La lógica que subyace a la Reforma Protestante es la de la Envidia. La economía feudal se basa en un sencillo principio:la destrucción del valor. Todo lo que es gratuito es demasiado caro; lo que no se puede comprar debe ser destruido. La Paradoja del Tuerto es que la ventaja competitiva que exige a cambio de su sacrificio nunca es suficiente. En su infinita sabiduría, Dios hace dichoso al ciego y feliz al ignorante.

La Deflación impuesta en la Unión Monetaria por los Amos del Euro ha destruido la cadena del valor que sirve de substrato para la producción de riqueza. Lo que llaman Economía Digital o Economía Disruptiva es, en realidad, Economía Parasitaria. Donde subsistía rentabilidad, se ha concedido patente para el corso y las rutas comerciales rentables han sido sistemáticamente saqueadas.

No hay más cera que la que arde. El típico urbanita arcoiris, que vota al Psoe y a Podemos, odia a los taxistas y es fan de Uber, Cabify, Amazon y todas esas empresas llenas de colores que le llevan gratis al hamburguesa a casa. Gana 1200 euros al mes y le putea su jefe, pero es el Tuerto que disfruta sabiendo que un ejército de ciegos se juega la vida entre los coches por 2 euros. Cuando el esclavo llama al timbre, implorando una propina con los ojos, su dicha es completa. Hoy una criatura low cost, mañana tal vez un mayordomo. Le dejaban frente al televisor para que no diera guerra, viendo una y otra vez Pretty Woman. Se sabe de memoria la moraleja del cuento: por puta barata que sea, puede ser feliz si un pobre diablo le lleva los nuggets con salsa barbacoa a casa.

El modelo feudal – hacer la pelota a cambio de nada – es una economía de la sumisión que se basa en la renuncia al justiprecio. El esclavo renuncia a la libertad a cambio de una falsa sensación de seguridad. Se hace cómplice, a sabiendas, y asume su condición por un hueco en el pesebre. Cuando encarga algo por Amazon, o pide que un rider le lleve el bocata de chopped, está comprando el pack completo. Su primer contrato premium lo firma con una gota de sangre.

Los que contratan a los mercenarios para que asalten el buque mercante y vacíen sus bodegas llaman libertad de mercado y economía de escala al saqueo y reparto del botín. Si la docena de huevos, que cuesta producir 3 euros para consumo propio, se vende más barata, es por la magia potagia del sistema. Todos los recursos utilizados, todo el ahorro y la inversión, todo el trabajo, todas las comisiones y todos los impuestos desaparecen si se pronuncian las palabras mágicas: ¡libertad de mercado, competencia y economía de escala!

Leyendo lo que gana un rider y las distancias que recorre con su bici para llevar los pedidos, no podía por menos que hacerme cruces. Tengo calculado, desde siempre, lo que me cuesta entrenar y acumular kilómetros para coger algo de forma, y no baja de los los 0,20 céntimos. Un ciclista que aspirar a ser profesional entrena 30.000 km para poder competir con dignidad 5.000, con un coste de 7.000 euros. Sumada la cuota de autónomo y el IVA en proporción, la factura mensual no baja de 1.000 euros. Ni siquiera les llega para el bocadillo de chopped que transportan.
La moraleja del cuento ya la hemos enunciado en una anterior ocasión. La economía parasitaria colapsa cuando fallece el anfitrión. Los conductores de Uber y los Riders de empresas como Deliveroo sostienen la pirámide debajo del agua….mientras aguantan la respiración. Cuando se quieren dar cuenta, han muerto en combate y están desaparecidos: mojados, arruinados y endeudados.

© Belge

La Quiniela de Inlucro


Otros vendrán, que bueno te harán.  Esta ha sido la Liga de Villar, dimitido en vísperas del Mundial. Desde ese día, el fútbol español ha caído en barrena. La eliminación de FC Barcelona a manos del Liverpool es uno de esos casos de justicia poética que se leen en los libros. El Lobby catalán ha puesto tanto empeño en dañar y destruir los símbolos del fútbol español, con la estúpida e infantil ilusión de realzar la figura de Messi, del Barça y de Cataluña, que ha conseguido justo lo contrario.  Tras conseguir echar a Cristiano Ronaldo de España y dejar solo a Messi, el Barcelona ha menguado hasta conseguir uno de los ridículos más notables de la Historia del Fútbol. Se puede caer eliminado de muchas maneras, pero el cuarto que le meten los pillos ingleses,  es ese gol cruel que nunca se atrevieron a soñar los seguidores madridistas.  ¿Resultado? El fútbol inglés vuelve a brillar con luz propia, mientras  el patético Rubiales condena la Liga española a ser una competición de Tercera. Sigue leyendo La Quiniela de Inlucro

La Orquesta del Titanic


¿Qué va a pasar ahora en España? Es la pregunta que todos me formulan. La España Feudal que se nos viene encima ha salido de las urnas. Cuando parecía que se despejaba el horizonte, nos hemos metido de lleno en la tormenta. El Destino siempre reclama su parte del botín. A los incautos que reprochan a Mariano Rajoy no haber posibilitado, con su dimisión, una eventual investidura alternativa, hay que recordarle que Adolfo Suárez sí dimitió tras un Golpe de Estado, pero eso no impidió que el gobierno transitorio de Calvo Sotelo facilitara al Psoe de Felipe González gobernar España durante 15 años.

Entre 4 de marzo de 2012, fecha del Pronunciamiento de Jordi Pujol, y el 1 de junio de 2018, día en que culmina el Golpe de Estado contra Mariano Rajoy y el PP, fueron transcurriendo 6 años y 88 días de oposición desleal, trabas, querellas judiciales, sabotaje de la acción de gobierno y demagogia social. Si añadimos el tiempo que Pedro Sánchez ha okupado la Moncloa hasta el 28 de abril, la soterrada contienda ha durado 2680 días. El 15 de Mayo se cumplirán 8 años desde que la coalición de los griegos mandó a sus huestes a asaltar el Cielo. Y al final, lo han conseguido.

Conviene recordar los hechos y las pautas del pasado para entender lo que va a ocurrir ahora, y lo que implica la caída de Troya. Los soldados del PP que no huyan serán pasados a cuchillo por la coalición victoriosa de griegos y alemanes. La debacle del PP en las elecciones municipales y autonómicas es inevitable, y cantada está la desbandada. El Golpe de Estado urdido en Barcelona contra Adolfo Suárez tenía como finalidad acabar con UCD y el Golpe de Estado que ahora se juzga en el Tribunal Supremo tenía como principal objetivo acabar con el PP.

El nuevo modelo productivo que nos venden, ya lo venían prometiendo desde 2007, al dictado de la Canciller Ángela Merkel, y trajo la quiebra económica y financiera de España. Esta vez no va a ser diferente, sino más rápido. La Economía española en 2019 no tiene la fortaleza ni reservas que tenía en 2007 para soportar 7 años seguidos de crisis. El negocio del control social y de la esclavitud tiene las patas muy cortas. Cualquier subida de impuesto para contentar al amo alemán va a originar una caída continuada de los ingresos fiscales en España.

Conociendo la “retórica” de los mentores de Podemos, más temprano que tarde volverá al centro del debate público la cuestión de la Deuda Odiosa que atenaza a España y limita la acción de gobierno de un “ejecutivo de izquierdas”. Déjà vu. Es la 13-14 que popularizaron Varoufakis y Tsipras en Atenas. Ese podría ser el momento ideal para darle la alternativa al Partido Nacional Constitucionalista Liberal Español de Albert Rivera.

Chanzas aparte, una vez derrumbado el Partido Popular, nada se opone a la Reforma Feudal de la Constitución Española que promueven el Psoe y Ciudadanos, con excusas diferentes. Pedro Sánchez ha explicado ya varias veces que su modelo para Cataluña es regresar a los conceptos y principios del Plan Ibarretxe que frustró el Tribunal Constitucional, probablemente ampliado otras partes del territorio. Siguiendo los planes de Berlín, Bruselas y de los catalanistas, la región de Madrid quedaría redefinida como Distrito Federal. El desencadenante será la quiebra del sistema de pensiones, en dos años, y la necesidad perentoria de implementar reformas urgentes para apuntalar la Administración. La uberización de los mercados en España convierte a la mayor parte de los trabajadores y empleados en potenciales esclavos. Ningún sector se va a librar de la amenaza.

A corto plazo, se va a extender la lógica marxista del odio a todo lo que constituye la identidad reconocible de España. No es nada nuevo, pero afectará a formas habituales de la libertad de expresión y de culto. Van a imponer una Mordaza Ideológica a los Medios y reprimir periodistas con el pretexto de luchar contra el maltrato a las mujeres, el racismo,la homofobia, las falsas noticias y la incitación al odio. Ese clima de sospecha y censura provocará el desplome del Consumo, una mayor deflación comercial y un incremento del paro.

La gran diferencia con 2008, cuando avisamos en términos similares de la crisis que se cernía sobre nuestro horizonte y sus consecuencias, es que en 2019 no se vislumbra un futurible mejor ni para la bolsa ni para la propia sociedad. La sensación de desencanto que se palpa en todos los ambientes huele a derrota y resignación. La Orquesta del Titanic ha empezado a tocar, pero esta vez no hay botes.

© Belge

P.D  La Estafa del Euro explicada a un niño de 6 años es la crónica de ese largo pulso que se ha librado en España desde el año 2002