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Periodista especializado en Economía

¿Cómo cocinar el voto por correo?


Desde el pasado 28 de abril, los amigos de In Lucro mantenemos un apasionado debate sobre cómo hacer el famoso puchero de la abuela, cuya receta se transmite de generación en generación. Solo estamos de acuerdo en una cosa: lo más importante, la materia prima. Si no hay ingredientes de calidad, no puede salir un puchero bueno. El toque secreto es que el voto por correo, que se incorpora siempre al final de la receta, sea abundante y  muy fresco.

Ingredientes básicos para una legislatura

VOTOS PSOE PP CS Correo
Barcelona

(Europeas)
766.419

(617.152)
155.504

(139.490)
372.094

(232.517)
85.464

(64.765)
Valencia

(Europeas)
393.213

(408.415)
255.257

(265.970)
253.461

(178.237)
128.795

(55.384)
Alicante

(Europeas)
258.592

(259.372)
178.740

(189.570)
177.231

(116.697)
48.057

(26.942)
Madrid

(Europeas)
1.024.453

(1.037.492)
699.904

(710.435)
786.025

(584.949)
207.772

(157.036)
Sevilla

(Europeas)
415.732

(397.133)
162.522

(160.692)
186.710

(115.109)
42.522

(30.624)
Total: 59%

Europa: 62%
2.858.409

(2.719.564)
1.451.927

(1.466.157)
1.775.521

(1.227.509)
512610 (38%)

(334751)(33%)
Diferencial

(Europeas)
1.406.482

(1.253.407)
0

(0)
323.594

(-238.648)

 

Ciudadanos se desploma en su feudo natural de Barcelona, pero supera el 20% de los votos en Madrid, Valencia, Alicante y Sevilla. En las Elecciones Europeas, pierde medio millón de votos, coincidiendo con un fuerte descenso del 5% en el voto por correo. Una correlación asombrosa. En sentido contrario, no parece aventurado pensar que pocos electores han votado por correo al PP en las regiones donde ha obtenido sus peores resultados.

¿Es el voto por correo una manifestación novedosa del voto urbano? Puede ser, pero eso no justifica que se haya podido convertir en un problema por una falta de control y transparencia más que evidentes. ¿Qué mecanismo reglado impide que se puedan añadir votos al final? Las amantes del César no sólo deben estar buenas y parecer libidinosas, sino serlo. O algo así.

¿Cómo cocinar el voto por correo?

El truco de la receta consiste en dejar el voto por correo en su punto justo de cocción.  Ni crudo, ni demasiado hecho.  La mayor dificultad es que las sacas llenas de votos lleguen a tiempo a cada una de las 23.000 mesas electorales repartidas por España. No es un problema logístico menor, por cuanto el PSOE solicitó a la Junta Electoral que se ampliara el plazo legal hasta el viernes 26 de abril a las 14h00.

La teoría es que en la lista electoral el presunto votante por correo queda marcado con una C, pero es una práctica reciente que no siempre se verifica. La LOREG establece que el Voto Por Correo puede llegar a la Mesa Electoral en cualquier momento entre las 9 de la mañana y las 8 de la tarde, y se incorporan a la urna al final de la votación, tras comprobar que figura en el Censo. Dicho de otro modo: cualquier voto que llegue por correo antes de las 8 de la tarde, y figure en el Censo Electoral, se incorporará a la Urna.

En España, urgencia es sinónimo de improvisación. Se gestiona la emergencia agilizando los procedimientos y obviando los controles.  Crean la alarma social en televisión. mostrando largas colas en Correo, e instrumentan  la urgencia  para poder saltarse los controles. La duda es:  ¿si Correos ha tardado 15 días en remitir a los interesados toda la documentación  necesaria, como consigue que lleguen todos esos votos atascados en poco más de 24 horas?

En la lista de la compra, que no falte un poco de Big Data

Uno de los secretos mejores guardados en España es que los partidos políticos confeccionan, una cita electoral tras otra, el listado de la abstención. Es fácil: sus interventores y apoderados les proporcionan la relación de personas que  no han votado.  El ciudadano que no vota en ninguna elección es un abstencionista crónico o sistemático.

La decisión del Tribunal Constitucional que impide a los partidos políticos identificar a los votantes y establecer su perfil ideológico llegó tarde. El 28 de abril, en España, se usó el BIG DATA para “movilizar” a algunos segmentos  del Censo, como se hizo en los recientes precedentes del BREXIT en el Reino Unido y de las Presidenciales en EEUU.

El problema teórico que se plantea en el caso específico de España es el siguiente: ¿cómo es posible que las zonas donde más ha crecido el voto por correo, sean  las mismas donde más crece la participación y donde más votos obtiene un partido como Ciudadanos?  El voto a CS sale de la abstención el 28 de Abril y regresa a ella el 26 de Mayo. Lo hace en las misas regiones donde VOX va a cosechar sus mejores resultados (Valencia, Alicante, Andalucía y Madrid).

El abstencionista: bueno, bonito y barato

Para redondear el aliño final, que le da el toque especial al puchero de la abuela, no hay que tener miedo a usar la abstención.  La hay de dos clases. Son 12 millones los españoles que no votan pero 3 millones de ellos, no lo han hecho nunca. Estos son como el Wasabi: da mucho juego en la cocina pero hay que administrarlo con mucho tiento. Está especialmente indicado en aquellas circunscripciones disputadas en las que unos pocos votos determinan el escaño.  En la proporción justa, no se detecta su sabor en el plato.

El abstencionista crónico del montón, por así llamarlo, hay que amasarlo bien, con tiempo. No se puede dejar la preparación para el último minuto. Son muchas hora de televisión, inquietando, enervando y agitando miedos. Un guión facilón, en el que los malos han quedado rápidamente señalados: ¡Que viene el VOX!

Masterchef: la nota del jurado

El clásico y sabroso puchero de la abuela, en que los apoderados y capos de los partidos se pateaban el vecindario para llevar a votar a la Tía María, es algo pesado para la cocina de hoy, baja en calorías. Hay que modernizar los conceptos, recrearse en la presentación, pero sin perder el sabor original de la receta. Hoy,  los que van con la cesta de la compra a por los votos

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Año 0. Día 4. Barcelona, donde la espalda pierde su nombre


Totalitarismo. Mil nombres para el sexo, solo uno para el amor.  Puede que sean mil etiquetas para no decir nada. Es estado de sumisión frente a la administración que se desboca.

Barcelona, la Ciudad de los Prodigios, a punto de tener un Regidor de Esquerra Republicana. La corrupta burguesía mandó emisario al norte para contratar al mejor mercenario. Pero Francia les ha vendido paquete por liebre, mulo paticojo.  194.461 votos: el listón mínimo que debe superar, lejos de los 868.365 que consiguió Arrimadas. Chupado: se queda  con 133.427. ¡Mon Dieu! ¡Qué ridículo! No es nada fácil pregonar virtudes y señalar herejes cuando se pierden 735.000 votos.

Con esa resaca de 6 concejales, el corrupto gremio quiere blanquear a Colau. Les hace gracia la chica que un día okupó el Consistorio para poder amargarle al Rey Felipe VI sus visitas oficiales.  Le faltaron los ovarios de la Forcadell, para recibir a Otegi y hacerse la foto, pero nobody is perfect.

El Liverpool humilla al Barça de Messi, Manuel Carlos Vals Galfetti se nos viene a las Españas a hacer de viejo verde, y Ernest Maragall, ya parece el listo de la familia: ¡algo grande está pasando en Barcelona!

¿Quién nos ha robado el mes de abril?


Como un niño se despide del mar: “Cariño, dile adiós a las olas”. Adiós, Democracia, adiós. El pueblo menudo, afónico, se ha quedado sin voz. Se tienta la ropa, le falta algo, joder. ¿Quién me ha robado el mes de abril, cómo pudo sucederme a mi?  Hace memoria. Volvía de la playa, iba en el Metro de Barcelona. Entró en el vagón, guitarra en mano, un Relator que musitaba con acento gabacho. Era algo así como: “Es mejor de robar votos, que de pactar con VOX”.

Satán es hebreo. Enemigo, oponente. El Diablo es griego. Calumnia, divide y enfrenta. Todo el matiz de la estrategia andaluza de Ciudadanos cabe en la etimología de esas dos palabras. Al satanizar y calumniar a VOX, Albert Rivera coloca todos los peldaños que necesita el PSOE para llegar a La Moncloa. Arranca la campaña electoral con un relato redondo. Auna la lógica del odio del marxismo con el estigma del catecismo.

Rajoy es el enemigo perfecto. Le odian y calumnian desde todos los frentes. La izquierda detesta a Rajoy, la derecha insulta a Mariano y el lobby catalanista odia a los dos por igual. La derechita cobarde, c’est pas moi, dice Aznar. El PP de Pablo Casado se avergüenza de su pasado. Otra alfombra roja para el desfile militar de Pedro Sánchez. Solo le faltan los palmeros, pero ya hacen cola los periodistas que venden chapas y las comunicadoras que le adeudan mamada. Ya se anuncia un abril triunfal.

Una amiga lectora, de nombre Regina, no me dejará mentir. La estrategia para el PP desde hace meses era prometer una fuerte bajada de impuestos para todos los españoles. Era un relato sencillo para frenar al Psoe y una estrategia ganadora para atar en corto a Ciudadanos. El PP de Casado habría obtenido 3 millones de votos más recordando cada día a los españoles que Rajoy no pudo cumplir sus promesas. Meses para explicar que no es cobardía enfrentarse a un Golpe de Estado con prudencia, ni debilidad hacerlo con inteligencia. Para doblegar a un toro furioso, hay que enseñar la muleta con la mano izquierda. Recrear la cornada mortal de Alemania que recibió el diestro cuando entraba a matar, no le habría restado votos al PP.

Dejamos escrito que Casado no debía aceptar participar en los Debates en los que no estuviera presente Santiago Abascal. Era una trampa tan burda, que le deja en mal lugar como líder político. La primera vez que el empleado de La Caixa le puso los cuernos al PP, la culpa fue suya; la segunda vez que ocurrió, la culpa fue del PP. Esta tercera vez, la culpa es los dos, pero ya no tiene remedio. A las teles del Lobby catalán, que ahora están liadillas con el traje de Pablo Iglesias, les pone mucho eso de tener en la Oposición a un tierno zombi y a un diablo sin tridente.

El partido de Santiago Abascal, con sus 24 diputados pagados a precio de oro y al contado, debe mandar a tomar por el culo a Albert Rivera y a Ciudadanos, con toda la contundencia que prometió durante la campaña electoral. No es posible que se rebajen a mendigar una cochina alcaldía para figurar en los cuadros de la pared, ni que busquen el burladero del supuesto interés de los madrileños y andaluces. Lo proclaman inmortales Labordeta y Umbral, desde el balcón más alto de las instituciones españolas, porque VOX nos lo debe a todos. No es solo un corte de mangas a Cataluña, mientras huímos derrotados hacia las montañas. Es un gesto simbólico: derrotados en la batalla, traicionados, pero no vencidos.

El 28 de abril cayó Troya, el último bastión católico que resistía el avance de los puritanos en el mundo. Ciudadanos era el caballo de madera que habían dejado en la puerta. Nunca conoceremos de donde salieron sus votos, pero ya no importa. Arde Notre Dame.  La Constitución del 78 está en llamas.  La guardaba el pueblo llano en el cajón, donde guardaba la razón.

© Belge

¿Han sido limpias las Elecciones Generales? El ejemplo de Ávila


Decíamos en un anterior análisis:

“Si extrapolamos las extrañas cifras de Ávila al conjunto de la nación, podemos intuir cómo han conseguido estimular a los ratones blancos en su laberinto. Ávila es una plaza de laboratorio idónea para analizar qué ha ocurrido con el voto conservador del Partido Popular.

El equipo de Pablo Casado ha hecho una mala campaña, y se puede observar con total nitidez cómo el 30% de su electorado más cabreado se le ha ido a VOX, la formación de Santiago Abascal. El resto de votos que echa en falta es despoblación: de 10 a 15.000 votantes menos en tan sólo 10 años, sin contar personas ancianas desplazadas a residencias y geriátricos de toda la Comunidad, que siguen figurando en los Censos de la provincia.La pregunta pertinente es: ¿De dónde han salido los votantes nuevos de Psoe y Ciudadanos?

El Caso de Ciudadanos es el que plantea más interrogantes. El análisis de los datos de Ávila muestra que, contrariamente a lo que se ha querido vender en las televisiones del Lobby catalán, el voto de más a Ciudadanos no ha salido necesariamente del electorado tradicional del PP, sino de la abstención. Pero: ¿Cómo un partido político, que hace una mala campaña electoral, va a poder movilizar a los abstencionistas si ese prodigio no ha ocurrido nunca en otras elecciones? En mi provincia de Ávila, que ha perdido cerca de 10.000 habitantes reales en el último lustro, Psoe y Ciudadanos consiguen sumar 12.000 votos más, de los que solo 4.000 votos podrían proceder de los simpatizantes de IU-Podemos. Pero la clave es que los 5.000 votos extras que ha obtenido milagrosamente, le han permitido a Ciudadanos arrebatarle in extremis un escaño al PP”.

Análisis de los Resultados Electorales en Ávila

El resultado de las elecciones europeas, municipales y autonómicas confirman la lectura que hicimos hace un mes. 5.000 votos, equivalentes a un 4% del Censo en Ávila, salió de la abstención para dopar el voto a Ciudadanos. Extrapolado al conjunto de la nación, son exactamente 1.480.000 votos, que coinciden milimétricamente con los votos de Ciudadanos que desaparecen en las Elecciones Europeas.

Otro hecho relevante es que los 2.000 votantes que desaparecen en abril del Censo correspondiente a las Elecciones Generales vuelven a aparecer milagrosamente el 26 de mayo. Extrapolado ese dato porcentual a todo el Censo electoral, la cifra equivale a un conjunto de 600.000 votantes. Son los que PP y VOX acabarían echando de menos en las Elecciones Generales.

En Valladolid, el asombro es,  si cabe, mayor. En 2016, Ciudadanos saca 48.000 votos. En 2019, obtiene 68.000 votos. Pero 4 semanas después, en las Elecciones Europeas, el partido de Luis Garicano, vallisoletano y europeista, solo suma 48.000 votos. ¿De donde salieron los votos a CS en abril? De la abstención. ¿A dónde volvieron en mayo? A la abstención.

Tabla comparativa

 

Concepto Europeas Municipales Autonómicas 2019 2016 2015 2011 2008
Población 157432 157432 157432 157.432 162.514 164.925 171.647 171.815
Censo 132.000 133.000 131.000 131.000 144.000 144.500 145.000 146.000
Votos 97.500 100.500 99.500 103.000 99.500 102.500 107.500 115.500
Abstención 32.000 29.300 29.500 26.100 32.200 29.800 35.200 28.200
Nulo 1263 1796 1138 1417 1185 1232 1481 971
Blanco 1442 1190 866 720 715 742 1233 1156
PP 35.000 39.000 35.500 31.900 50.750 47.000 65.600 67.300
PSOE 28.000 24.000 27.700 26.300 19.100 20.100 24.200 40.250
CS (upyd) 15.100 5.800 12.700 19.000 14.000 15.900 8.200 1.628
VOX 7.700 700 5.500 14.600
IU-Podemos 6.100 700 5.000 7.700 12.400 11.900 4.800 3.000

Para seguir en toda su extensión y matices este interesante debate sobre lo que ha devenido la Democracia en España, se pueden leer, en su cronología natural, los siguientes artículos:

La estrategia de Pablo Iglesias
El Debate del Arco Iris
El Pucherazo
El Puchero
El Disputado Voto por Correo
Democracia y Big Data. The Imitation Game
¿Sigue siendo España una Democracia?
26-M: la prueba del algodón
La Navaja de Ockham
The Imitation Game. El Caso de Ávila

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